
“No hubo tal acuerdo con Carolina Corcho”: entrevista con María José Pizarro sobre la lista al Senado del Pacto Histórico
María José Pizarro es senadora por el Pacto Histórico
La senadora del Pacto Histórico habla con CAMBIO sobre la disputa que hay entre ella y Carolina Corcho por la definición de la cabeza de lista al Senado por el Pacto Histórico. Aunque dice que hay unos acuerdos, cree que el tema se debe dirimir sin hacerle daño al proyecto político. ¿Qué opina del resultado de Pedro Flórez y qué sigue ahora para el Frente Amplio?
Por: Claudia Quintero
El Pacto Histórico pasó de los líos legales que enredaban su consulta a definir una disputa política sobre quién será la cabeza de la lista al Senado, que esperan sea cerrada, paritaria y ‘cremallera’ —es decir, que se intercalen hombres y mujeres—. El problema es que antes de la medición de este domingo se había definido que la senadora María José Pizarro tendría esa dignidad. Sin embargo, Carolina Corcho, exministra de Salud y quien quedó segunda en la consulta presidencial del Pacto, ahora dice que los precandidatos acordaron que el segundo en la consulta sería la cabeza de lista.
Entre los argumentos de cada una hay nominaciones presidenciales, reuniones del comité directivo del Pacto, de los precandidatos y solicitudes que respaldarían una y otra postura. En medio de este escenario, CAMBIO conversó con la senadora María José Pizarro, quien dice que hay acuerdos y que deben cumplirse. Sin embargo, cree que la decisión no debe pasar por hacerle daño a nadie y, mucho menos, a la apuesta de unidad del progresismo.

CAMBIO: Carolina Corcho y Daniel Quintero han dicho que entre los precandidatos presidenciales se definió que el segundo en la consulta sería la cabeza de lista al Senado. Además, insisten en que nunca se habló de cambiar esas reglas. ¿Mienten ambos?
María José Pizarro: Ellos no participaron en la discusión del 26 de septiembre, que es la que se ve reflejada en la solicitud ante la Registraduría. Ninguno de los dos asistió pese a que el comité político del Pacto los invitó. Esa es la verdad. Además, el Pacto acaba de ratificar que no hubo tal acuerdo con Carolina Corcho.
CAMBIO: ¿Por qué no asistieron, dieron alguna excusa o fue simplemente porque ellos ya habían decidido continuar en la competencia?
M.J.P.: Eso no lo voy a valorar yo. Cada uno sabe por qué asistió o no asistió. Yo sí fui.
CAMBIO: En las reuniones previas a toda la discusión legal e incluso antes de ese 26 de septiembre, ¿sí se habló en algún momento de que el segundo de la consulta fuese la cabeza de lista?
M.J.P.: Se tuvieron reuniones en privado y en público. En ese momento, ella (Carolina Corcho) manifestó que no estaba de acuerdo con que las personas aspiraran a la Presidencia con la intención de quedar en el Congreso. Se opuso férreamente en las discusiones que se dieron frente a la posibilidad de que el o la segunda pudiese ser cabeza de lista. Esa fue la posición de ella y en ese acuerdo estábamos participando todas las precandidaturas.
Pero luego, entendiendo que llegaba una persona que no era del seno del proyecto político, se tomó la decisión de declinar algunas aspiraciones y fue en este momento cuando se me pide a mí asumir esa responsabilidad.
CAMBIO: Cuando ustedes se bajaron de sus candidaturas para sumarse a la de Iván Cepeda y evitar que Daniel Quintero se quedara con las banderas del progresismo, Carolina Corcho se mantuvo en la competencia. ¿Cómo recibieron ustedes esa decisión?
M.J.P.: Creo que ha primado lo personal sobre lo colectivo y sobre la unidad de todo el proyecto político. Pero yo no quiero entrar en valoraciones sobre Carolina Corcho ni voy a contribuir desde mis palabras a lesionar el proyecto político. No será este el tono de mi discusión y cualquiera de mis decisiones será para fortalecer la apuesta del progresismo.
CAMBIO: Algunos congresistas del Pacto nos decían que si bien estaban unos acuerdos, también deben tenerse en cuenta los 600.000 votos de Carolina Corcho. En ese sentido, ¿cómo cree que debería definirse el tema de la cabeza de lista?
M.J.P.: En una consulta interna del Pacto, los votos de todos son del Pacto Histórico. Si yo hubiera presentado mi aspiración, pues habría tenido una votación, porque, por supuesto, uno tiene que confiar en el camino que ha construido a lo largo de todos estos años. Pero mis votos serían del Pacto Histórico y de la gente que cree en este proyecto político.
Entonces, Carolina Corcho decidió mantenerse en su aspiración, pero luego vino la renuncia de Daniel Quintero y el tema se decantó entre ella e Iván Cepeda. Incluso, si Daniel Quintero se hubiese bajado antes, muchos hubiésemos participado: yo, Gustavo Bolívar, Susana Muhamad, Gloria Flórez, entre otros. Pero la votación hubiese sido muy distinta. Así, los votos son del Pacto Histórico y hoy tenemos 2.700.000 votos. Ese es el balance.
CAMBIO: Ahora que usted menciona los votos, una de las críticas es que en la consulta se movieron maquinarias de sectores tradicionales. Un claro ejemplo es que Pedro Flórez, que no es izquierda, fue el más votado en la lista al Senado. ¿Cree que eso es una derrota para la izquierda?
M.J.P.: Él tiene que garantizar que su presencia en la lista arrastre más votos para el Pacto y así ampliar la bancada que tenemos hoy. Creo que esa es la tarea que asume como el congresista más votado dentro de la consulta. Pero si luego esos votos se van para otros partidos, eso sí sería grave. Entonces aquí lo que se quiere es que logremos tener una bancada de 25 o 30 senadores. Incluso, se ha movido una fórmula para alcanzar 50 senadores.
Si eso no ocurre, lo que termina pasando con las maquinarias es que buscan tener a sus propios parlamentarios y no contribuir a ningún proyecto político colectivo. Aquí se trata de fortalecer el progresismo, la izquierda y no de tener una curul.
CAMBIO: ¿Si esos votos de las maquinarias no terminan en el Pacto en marzo del próximo año, habrá algunas consecuencias?
M.J.P.: Yo creo que el compromiso que se debe asumir es ampliar la bancada que tenemos y debe ser en pro de un proyecto político, que es lo que he dicho siempre. La apuesta colectiva tiene como horizonte ganar las elecciones en 2026, con Iván Cepeda como presidente, y lograr ampliar la representación en el Congreso. Eso, precisamente, para que el Legislativo deje de ser un escenario de extorsión, que no permite las reformas con leguleyadas y mecanismos antidemocráticos. El objetivo es conformar una bancada constituyente.
CAMBIO: ¿No les hace ruido que ampliar la bancada implique que la izquierda arrastre esas maquinarias?
M.J.P.: Nosotros lo que queremos es conformar una fuerza política con capacidad y con vocación de triunfo. A nosotros nos hacen ruido las fuerzas políticas que van en detrimento de lo que defendemos. El problema no es que llegue gente que ha hecho parte de la política tradicional de este país. El problema es que las formas tradicionales de hacer política se naturalicen dentro de un sector.
Nosotros queremos cambiar la forma en la que se hace política: apartar el clientelismo, que es el cambio de favores por votos, dejar a un lado la corrupción. Esto no puede ser tolerado dentro de esta fuerza política.
CAMBIO: El presidente ha dicho, y usted lo mencionó antes, que la bancada del Pacto debe ser constituyente. Con los nombres que ya se vislumbran, ¿cree que lo lograrán?
M.J.P.: El presidente Gustavo Petro fue claro. No se trata de cambiar la Constitución y hacer un borrón y cuenta nueva. Se trata de una serie de disposiciones en materia social que están en esa carta política. Esto implica que hay toda una serie de derechos sociales que deben garantizarse y hoy el Congreso se opone a la posibilidad de adelantar las formas que lo permiten. Entonces, cuando hablamos de un Congreso constituyente, implica que se materialicen esos derechos sociales. ¿Y cómo se hace? A través de reformas.
Hoy el sistema de salud no le garantiza el acceso a todos los colombianos de este país, la educación no ha podido estar garantizada para todos los niños y jóvenes de este país. La gente tiene que poder acceder a sus derechos y a los servicios públicos. Eso requiere una discusión profunda, pero no puede estar mediada por la especulación. Esa es nuestra discusión y por eso creemos que debe hacerse una Constituyente.
Si el Congreso no está en la disposición de dar esas discusiones, pues lo tiene que hacer el poder constituyente, que es el pueblo.

CAMBIO: ¿Cómo van los acuerdos con otras fuerzas políticas para que se sumen al Frente Amplio?
M.J.P.: Estamos en eso y yo espero que participen las fuerzas políticas progresistas que existen al interior del Partido Verde, y que lleven una candidatura. Pero también que estén quienes representan a la esencia del liberalismo. Que existan distintas expresiones que representan a los sectores democráticos de este país. Queremos evitar que una derecha cada vez más radical llegue a echar para atrás todo lo que se ha logrado.
Todos vamos a trabajar muy fuerte para que el Frente Amplio se pueda materializar y nosotros podamos tener una consulta con distintos sectores y que el candidato se dispute la primera vuelta. Esa es la ruta que nos hemos trazado.
CAMBIO: Con estos votos de la consulta del domingo, ¿cuántos esperan sacar en el Frente Amplio?
M.J.P.: Llegamos con 2,7 millones y pudieron ser más si no se hubiesen tomado decisiones que afectaron al Pacto, como no permitir su fusión completa, las demoras en la entrega de la personería jurídica, la desinformación que se generó. Así como el traslado de los puestos de votación de zonas rurales. Y esperamos que sea mucho mayor la cifra.
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