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Daniel Quintero, Pacto Histórico
Daniel Quintero se fue de la consulta del Pacto Histórico. Fotoilustración: Yamith Mariño.
Elecciones Colombia 2026

Daniel Quintero se bajó, y el Pacto volvió a tambalear: la historia de la renuncia del exalcalde a la consulta

Su participación en la consulta del 26 de octubre era la más segura de esta contienda, porque fue el precandidato que más peleó para que se hiciera, incluso dentro del mismo Pacto Histórico. CAMBIO reconstruye la historia de una decisión en caliente y que terminó con un anuncio a las 12:14 de la madrugada del miércoles. ¿Le faltó coraje? ¿Qué escenarios se evaluaron y con quiénes hablaron?

Por: Claudia Quintero

La consulta del Pacto Histórico resistió a las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE), a las de las directivas de la colectividad de elegir otro mecanismo y a las pataletas de sus precandidatos. Todo estaba listo: los tres nombres finales que se medirían, las campañas, los apoyos. Y la Registraduría ya tenía en marcha todo el andamiaje de las elecciones. Un logro difícil de conseguir para un sector que se demoró en arrancar con el proceso de fusión y que no tiene las cuentas a su favor en el tribunal electoral.

Pero Daniel Quintero, el que más discutió para que el Pacto eligiera candidato a través de una consulta y no de una encuesta interna, pateó el tablero. En un video que publicó en la media noche del martes, el exalcalde de Medellín anunció que no participará en las elecciones del 26 de octubre y dejó a sus compañeros Carolina Corcho e Iván Cepeda con los líos legales de una consulta que “quedó pegada con babas” –como dicen los mismos congresistas de izquierda que no están en el Pacto–, pero que sigue resistiendo.

Tanto Quintero como su equipo aseguran que la razón es simplemente jurídica, porque irán a la consulta del Frente Amplio. Pero en las entrañas del Pacto lo ven como una huida a los resultados de mediciones que se movieron internamente y que no lo beneficiaban. Sin embargo, Quintero, que es un tipo que ha hecho política jugando a quemarlo todo, no parece ser alguien que les huya a unos malos resultados, y sí que es un competidor “hábil”.

CAMBIO reconstruye la historia de una decisión en caliente y que terminó con un anuncio a las 12:14 de la madrugada del miércoles. ¿Le faltó coraje? ¿Qué escenarios se evaluaron y con quiénes hablaron? 

“Una muerte anunciada”: los vicios de la consulta, la decisión y la llamada al presidente

Tarjetón de la consulta presidencial Pacto
Tarjetón de la consulta presidencial del Pacto el próximo 26 de octubre. Foto: Registraduría.

Los líos legales que tiene la consulta del Pacto Histórico son evidentes: la solicitaron sin que se resolviera de fondo la fusión de la colectividad, que está condicionada a que el CNE resuelva las investigaciones administrativas de cada partido que la integra. Además, se apoyaron en unas medidas cautelares que luego se cayeron y no es claro si podrán participar en la consulta de marzo de 2026, el llamado Frente Amplio.

Pero, a pesar de todo esto, y en contra de todo pronóstico, la consulta se mantiene. “La buena voluntad nos llevó a todos a insistir, pese a que los vicios son evidentes y todo el mundo los ve”, le dijo a CAMBIO un integrante de la campaña de Quintero.

La estocada final la dio el CNE este martes 14 de octubre a eso de las cinco de la tarde. Con una votación de 7-2, el tribunal electoral negó la ponencia que pedía que la consulta del 26 de octubre tuviese el logo del Pacto Histórico, el partido fusionado. Sin embargo, el argumento fue claro: no se puede utilizar el logo porque la consulta no es partidista, sino interpartidista. Es decir, entre el Polo Democrático, la Unión Patriótica (UP) y el Partido Comunista.

Además, ese mismo día los precandidatos solicitaron una reunión con el registrador Hernán Penagos para pedirle que la entidad reimprimiera los tarjetones porque la pregunta está mal diseñada. Dicen que no se les deja claro a los votantes que el ganador de esa medición participará en la consulta del llamado Frente Amplio. A esto se suma que, con la decisión del CNE, los tarjetones que hoy están “no tendrían validez”, según congresistas de la colectividad.

No obstante, Penagos aseguró que no hay recursos ni tiempo para volver a imprimir 39.000 millones de tarjetas electorales y distribuirlas en todo el país.

“Una nueva crisis”, dijeron en la campaña de Quintero, aunque era un panorama que se veía venir. “En el equipo siempre estamos pendientes de las decisiones del CNE y la Registraduría, porque pese a la buena voluntad, cualquier cosa podía ocurrir”, le dijo a CAMBIO uno de los asesores.

Eran casi las seis de la tarde cuando Quintero convocó a su equipo jurídico en Bogotá. Como aseguró un integrante del equipo del precandidato: “Ahí empezó la llamadera” a exmagistrados, exregistradores y abogados que han llevado procesos de personas del Gobierno en el CNE y que en el equipo pidieron no mencionar con sus nombres. ¿Qué escenarios tenían? Todos muy inciertos y llenos de interpretaciones jurídicas:  

Seguir en la consulta: 

  • Si ganaba, sería el candidato del Polo, la UP y el Partido Comunista. En otras palabras, no sería la ficha del Pacto Histórico, que era lo inicialmente acordado.
  • Si se quedaba y ganaba, podría quedar inhabilitado para participar en la medición del Frente Amplio.
  • Si ganaba o perdía, no podía apoyar a otro candidato porque podría quedar inhabilitado.

“La consulta es la crónica de una muerte anunciada. Empezó mal, todo el mundo vio los vicios y la voluntad nos llevó a seguir impulsando la consulta. Pero hoy hay muchos problemas”, dijo otro asesor de Quintero.

Con ese panorama, el exalcalde de Medellín llamó al presidente Gustavo Petro y le planteó los escenarios que había y la posibilidad de renunciar a la consulta argumentando que las recientes votaciones en el CNE cambiaron todas las condiciones con las que inicialmente se inscribieron.

Aunque en la campaña no se refieren a los detalles de ese diálogo, sí mencionan que hubo un espaldarazo del presidente, quien ha defendido a Quintero por encima de figuras que llevan años militando en la izquierda y representan una política muy distinta a la que hoy tiene el exalcalde de Medellín.

Así que, con todo en contra, pero con el visto bueno de Palacio, la decisión de Quintero llegó. A las nueve de la noche de ese martes para olvidar, Quintero pidió un espacio solo y escribió el guion del video con el que anunciarían su salida. A las once lo grabaron y sobre la madrugada del miércoles ya estaba en las redes sociales. 

“La campaña decidió retirar mi nombre y no participar en la consulta del próximo 26 de octubre. Esto, ante la inseguridad jurídica, la falta de garantías y las reiteradas trampas en este proceso. Sigo firme en mi deseo de trabajar por Colombia y de participar en las elecciones del próximo año”, dijo Quintero.

Y a las dos de la mañana, el presidente replicó el video y mostró su apoyo: “El Consejo Nacional Electoral no ha dado las garantías para la realización de la consulta del Pacto Histórico. La desbarata a la fuerza. Es un golpe antidemocrático”, aseguró. 

Pero Petro también insistió en que la consulta debe mantenerse y hay una explicación interna en esa movida. 

Las mediciones internas, los cálculos políticos y el reset para el Pacto

Daniel Quintero consulta 2
El contrato que firmó la Registraduría es por 123.406 millones de pesos, pero es para todo el proceso de consultas del 26 de octubre | Crédito: Colprensa

La decisión de Quintero casi que no se entiende, porque fue uno de los que más peleó para que se hiciera la consulta. Incluso, él y el presidente Petro hicieron que el Pacto se echara para atrás cuando definieron que no convocarían una consulta y elegirían a su candidato a través de una encuesta. 

Además, hace unas semanas, el mismo Quintero sugirió que la consulta fuese interpartidista y así esquivar -a medias- los líos de ese momento. Pero ahora se va justo porque la consulta resultó entre los distintos partidos que solicitaron la fusión. Toda una contradicción. 

Aunque en su campaña aseguran que bajarse fue una medida de emergencia en medio de tantos problemas legales, también hay congresistas que dicen que fue una jugada política para salir bien librado por los malos resultados que tuvo en las más recientes encuestas que hicieron las campañas. Y, por supuesto, del proceso de su hermano Miguel Quintero, investigado por un presunto direccionamiento de contratos entre el Cuerpo de Bomberos de Itagüí y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Amva).

“Yo creo que Quintero sintió que estaba perdiendo en la práctica. Porque en dos encuestas que se movieron internamente, él estaba por debajo de Corcho y Cepeda. Incluso, en las del Centro Democrático, él iba de tercero y a 2 puntos de un empate entre sus dos competidores. Además, aparece el golpe de su hermano”, le dijo a CAMBIO un congresista del Pacto.

CAMBIO revisó las mediciones que se están moviendo internamente y fueron contratadas por partidos diferentes, y en dos de ellas Quintero aparece por debajo de Corcho y Cepeda. Pero también es cierto que esas mediciones no cumplen con los criterios que establece la Ley de Encuestas y no se pueden publicar.

Sin embargo, y aunque hay suspicacias por esos resultados, congresistas del Pacto sí creen que influyeron en la decisión de Quintero. “Él conoce el mundo de las nuevas tecnologías, conoce la información y sabe de minería de datos. Por eso siempre les pega a los debates y los provoca. Por ende, tenía claro en qué estaban sus apoyos y pues no se arriesgó”, dijo otro congresista del Pacto que no está en la campaña del exalcalde.  

Pero, como le dijo a CAMBIO el analista Yann Basset, “en ausencia de encuestas públicas, es muy difícil determinar si Quintero se bajó porque la consulta no pintaba bien. Lo que sí es cierto es que la consulta sí tiene problemas y vienen de las gestiones del CNE”.  

Ante los ruidos de malas cifras, Quintero le dijo a CAMBIO que no hay nada más allá de los líos legales y que contrario a lo que dicen muchos, se va porque está seguro “que iban a ganar la consulta y no se quería bloquear”. Además, dice que lo de su hermano no tiene nada que ver en su decisión.

“En medio de todo lo que ha ocurrido, nosotros pedimos una subsanación de la inscripción a la consulta, porque no podíamos ir a una medición interpartidista. Pero esto no se hizo, se mantuvo como interpartidista y la pregunta de los tarjetones obliga a que el ganador vaya directamente a mayo”, aseguró.

Incluso, el exalcalde de Medellín mencionó que la pregunta que está en las tarjetas electorales la enviaron las mismas directivas del Pacto. “Eso muestra que dentro de la misma colectividad hay una intención por no permitir la participación del Pacto en el Frente Amplio”. Algo que le negaron a CAMBIO dos integrantes de las directivas del Pacto.

Lo que sí ocurre es que la salida de Quintero deja al Pacto y a sus compañeros de consulta muy mal parados de cara a las elecciones del 26 de octubre. “Ese es su estilo de hacer política, llegó, generó discordia, hizo convocar la consulta y ahora se va”, dijo un senador que prefirió no ser citado por su nombre.

El problema es que hoy la consulta pierde fuerza. Además de la salida de Quintero, cada semana surge una nueva incertidumbre y se desincentiva a los votantes. Tampoco es claro si el ganador podrá participar en marzo y si algún ciudadano preocupado saldrá a demandar el proceso por los posibles vicios en el tarjetón.

No obstante, el candidato al Senado Luis Pérez, quien redactó la solicitud de consulta ante el CNE, dice que están completamente blindados para participar en el Frente Amplio. Pero es llamativo que ellos mismos alertan que es necesario cambiar las tarjetas electorales para precisar la pregunta. 

Además de todo, también está la encrucijada de Corcho y Cepeda, porque si se bajan ahora, podrían ser multados y, de alguna manera, minan las posibilidades de lograr los 3 millones de votos que el Pacto quiere sacar en la consulta.

Por ahora, lo único claro es que Quintero buscó la medición y ahora “la dejó tirada y provocó un revolcón mucho mayor en el Pacto”, como dijo un representante que apoya la campaña de Iván Cepeda. El verdadero sálvese quien pueda. Y ahora tiene la tarea de conseguir el aval de algún partido que quiera llevárselo al Frente Amplio.

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