
Protección a los candidatos: el chicharrón para Armando Benedetti y Augusto Rodríguez, dos funcionarios en guerra fría
Ambos hacen parte de la guardia personal del presidente Petro, pero están en orillas distintas. Desde hace meses, a pesar de la relación laboral jefe-subalterno que tienen, se han señalado de conductas graves con la sombra de Papá Pitufo de por medio. En manos de Benedetti y Rodríguez está gran parte de la responsabilidad de garantizar la seguridad de los candidatos.
Por: Mateo Muñoz
A diestra y siniestra del presidente Petro hay dos funcionarios en guerra fría: Augusto Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), y Armando Benedetti, ministro del Interior. Se han lanzado señalamientos graves que incluso han llegado a instancias judiciales. A diferencia de su confrontación con Laura Sarabia –que parece haber terminado con un saludo en Cartagena– la tensión con Rodríguez sigue activa para Benedetti, su subordinado y hombre clave para coordinar las garantías de seguridad que exigen los candidatos.
El atentado contra Miguel Uribe Turbay fue el campanazo más crudo de las difíciles condiciones de seguridad que hay a falta de un año para las próximas elecciones presidenciales y legislativas. Demostró la vulnerabilidad de quienes han decidido hacer actividad política en plazas públicas. “La seguridad se derrumba a pasos agigantados, el país está viviendo una de sus peores crisis en años”, dijo el candidato y exsenador David Luna.
En la mayoría de los equipos de campaña hay preocupación por la seguridad de los aspirantes y la suficiencia del esquema de seguridad que tienen asignado. Las dos decenas de solicitudes que hizo Uribe Turbay a la UNP para reforzar su esquema desde 2024, en su mayoría negadas, dejan ver los problemas y trabas burocráticas que pueden derivar en situaciones de extrema gravedad.
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