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“Gustavo Petro debe ser juzgado”: Carlos Alonso Lucio
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“Gustavo Petro debe ser juzgado”: Carlos Alonso Lucio

Carlos Alonso Lucio es uno de los hombres de mayor confianza de Abelardo de la Espriella y quedó al frente del proceso de empalme con el gobierno saliente. Créditos: Pablo David - CAMBIO

Carlos Alonso Lucio no habla de reconciliación sino de responsabilidades. En entrevista con CAMBIO, sostiene que el nuevo gobierno llevará a la justicia los hallazgos del empalme, asegura que el expresidente deberá responder ante la justicia y defiende una agenda que reabre la discusión sobre la JEP, la religión en la vida pública y temas como la familia y la educación.

Por: Federico Gómez Lara

Por estos días, el nombre de Carlos Alonso Lucio, coordinador de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella, ocupa los titulares de prensa en Colombia. El director de CAMBIO, Federico Gómez Lara, se sentó con él para conversar acerca del rumbo que tomará el empalme, que el propio Lucio, un fervoroso cristiano, calificó como “un Arca de Noé”. 

CAMBIO: Doctor Lucio, me voy a tomar el atrevimiento de leer un párrafo de un perfil que le hizo Armando Neira en CAMBIO hace una semana. Usted me dirá si estoy en lo correcto. Este perfil narra un encuentro de usted con un compañero suyo en el M-19 así: “Ninguno de los dos imaginaba entonces que aquel joven terminaría recorriendo casi todos los extremos posibles de la vida pública: guerrillero, negociador de paz, congresista, protagonista de mediáticos debates contra la corrupción, defensor de un presidente procesado, condenado por la Corte Suprema de Justicia, prófugo, solicitante de asilo político, secuestrado por los paramilitares, pastor cristiano, empresario agropecuario y, cuatro décadas después, principal estratega político del hombre que acaba de ganar la Presidencia de la República, Abelardo de la Espriella”.  ¿Esa descripción le funciona?

C.A.L.: Tiene imprecisiones. Por ejemplo, yo nunca he sido pastor cristiano. Sí viví mi conversión y soy cristiano, pero jamás he ejercido como pastor. Ahora bien, sí he tenido una vida, cuando menos, agitada y he presenciado las últimas cuatro décadas de este país con todo lo que han implicado. Pero siempre en la búsqueda de algo: de la democracia. Por eso soy tan prevenido cuando se aborda la política en clave de esos términos pseudoideológicos de derecha, centro e izquierda, que, a mi juicio, distorsionan más de lo que contribuyen.

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