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Primicia: El decreto con el que Petro quiere dejar amarrada la financiación de las universidades públicas
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Primicia: El decreto con el que Petro quiere dejar amarrada la financiación de las universidades públicas

Un proyecto de decreto, tramitado a contrarreloj, busca dejar amarrada, antes del cambio de gobierno, la nueva fórmula de financiación de las universidades públicas, luego de la reforma de algunos artículos de la Ley 30. La ministra designada, Viviane Morales, llegará al cargo con la norma expedida, pero con la intención de reglamentarla bajo las condiciones de la nueva administración.

Por: Mateo Muñoz

El miércoles pasado, Viviane Morales, la ministra de Educación designada por Abelardo de la Espriella, encendió sin querer la mecha de una discusión que llevaba semanas cocinándose en silencio. En una entrevista con Noticias Caracol dijo que hay "asfixia financiera" en las universidades públicas y que al próximo gobierno le tocará "reglamentar un nuevo método" para financiarlas. Petro no tardó en salir a cazarla en X, acusándola de querer apagar, en sus palabras, la luz del conocimiento, y de preparar un recorte disfrazado de reglamentación. Morales le respondió al presidente recordándole que su propio Ministerio de Educación ya se había apresurado a sacar el proyecto de decreto que debía reglamentar esa ley. CAMBIO conoció ese borrador normativo, tramitado de manera exprés acudiendo a fórmulas legales.

Una deuda histórica para atender una deuda impagable

En marzo de este año, el gobierno Petro sancionó la Ley 2568 de 2026, la reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992 que reescribió, por primera vez en más de tres décadas, la fórmula con la que la Nación les gira plata a las universidades públicas. La ley fue uno de los grandes anuncios de la política educativa de este gobierno, presentada como la respuesta a años de reclamos del movimiento estudiantil y de los rectores por un modelo de financiación que, según ellos, llevaba treinta años sin actualizarse a la realidad de una universidad pública más grande y más cara de sostener que la de 1992.

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