
La Coco, una de las ‘mariposas amarillas’, y su cercanía con un billonario negocio de la salud
Un hermano y una prima de María Masip Zawady, cercana a Gustavo Petro, se repartieron 13 contratos estatales por 533 millones de pesos durante su Gobierno, y ella terminó en la junta de una empresa de Coosalud, intervenido por el Estado y con ingresos por 5,35 billones en 2024. ¿Quién es la Turca o la Coco?
Por: Redacción Cambio
A finales de 2023, una fotografía empezó a circular en grupos de escoltas e incluso llegó a periodistas de varios medios. En la imagen aparecía una mujer esbelta, tomándose una selfie frente a un espejo, con un vestido rojo de fiesta. Quienes la difundían decían que era muy cercana al presidente Petro, aunque la foto, por sí sola, no decía mayor cosa.

Hoy, casi tres años después, la identidad de la mujer ha sido establecida. Esto ocurre después de que la exdirectora del DAPRE, Angie Rodríguez, asegurara que existe un grupo de mujeres que, gracias a su cercanía al expresidente, habrían obtenido influencia en nombramientos y contratación en ministerios y entidades estatales: la red conocida como 'Las mariposas amarillas'. A la mujer de la fotografía le dicen la Turca o también la Coco. No aparece en nombramientos ni ha ocupado cargos públicos, pero sí familiares suyos. Cuatro fuentes le aseguraron a CAMBIO que gracias a uno de esos nombramientos obtuvo enorme influencia en sectores de la economía solidaria y la salud. Algunos la han llamado la Manuelita Sáenz de Petro; otros, más recientemente, la Juliana Guerrero de la salud.
El ascenso
El nombre de la mujer es María Masip Zawady, samaria, de una familia de apellido reconocido en Santa Marta pero sin grandes recursos. Según una fuente que la conoce desde su juventud, se trasladó a Bogotá y empezó a moverse en círculos vinculados con la política. Conoció a Gustavo Petro en un evento social, invitada por una amiga en común, varios años antes de que él llegara a la Presidencia.
Alrededor de ella empezaron a aparecer terceros interesados en algo más que la proximidad al poder: influir en decisiones, fortalecer proyectos políticos y hallar una entrada en la burocracia estatal. Uno de esos operadores, que conocía a Petro, le aconsejó a Masip una estrategia puntual: "Háblale de Bateman y de Bolívar", figuras que apasionan al hoy expresidente. Todo indica que funcionó: iniciado el Gobierno, una importante agencia estatal quedó en manos del grupo político que la rodeaba.
Masip, sin embargo, permaneció fuera de los registros oficiales: sin contratos, sin cargos, sin rastro en el SECOP. Las fuentes describen esto como parte deliberada de la estrategia para mantenerla fuera del radar. Con sus familiares la historia fue distinta. Una fuente aseguró que funcionarios y contratistas reunían parte de sus sueldos y honorarios para entregarle una mensualidad cercana a los 15 millones de pesos. Un hombre conocido como Pacho, también interesado en contratos estatales, habría puesto a su disposición un apartamento en el Chicó y un BMW. Viejos excombatientes del M-19 cercanos a Petro la llamaban "Manuelita Sáenz, la Manuelita Sáenz de Petro". Según las fuentes, Masip logró que Petro atendiera a un grupo heterogéneo de personas: el empresario del apartamento y el carro, un diputado del Magdalena, un rector universitario y alguien vinculado a una autoridad ambiental del Cesar.
Mientras se consolidaba su ascenso, otra joven caribeña ganaba terreno: Juliana Guerrero. Ambas se conocieron y compartieron espacios sociales, pero el poder creciente de Juliana y de su hermana Verónica habría terminado por debilitar el de Masip, incluso dentro de la entidad que, según las fuentes, había quedado en manos de su propio grupo político.
Contratos familiares
María Masip no aparece en las bases de contratación estatal. Su hermano, Juan Manuel Masip Zawady, sí. Firmó su primer contrato el 21 de octubre de 2022, dos meses después de la llegada de Petro a la Presidencia, con Colombia Compra Eficiente —la misma entidad donde Verónica Guerrero también fue contratada por primera vez—. En total suscribió cuatro contratos allí entre octubre de 2022 y noviembre de 2024, por 247 millones de pesos, todos por adjudicación directa.
Casi un año después, el 4 de noviembre de 2025, firmó el contrato 768 con la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP): un mes de duración y 11,4 millones de pesos de honorarios, también por contratación directa. El objeto marcó un giro frente a sus funciones previas: Masip, psicólogo de profesión, debía apoyar a la Dirección Regional Bogotá en administrar recursos pesqueros y acuícolas y fortalecer asociaciones de pescadores, con obligaciones que incluían diseño de estrategias de intervención social, talleres y divulgación institucional.
Menos de un mes después de terminar ese contrato, el 24 de enero de 2026, la Alcaldía Distrital de Santa Marta le adjudicó el contrato PS-000804-2026, por 33 millones de pesos y también por contratación directa, para fortalecer la gestión de la salud pública dentro de la Secretaría de Salud Distrital, con recursos del Sistema General de Participaciones. El plazo iba del 25 de enero al 30 de junio de 2026.
En total, los contratos de Juan Manuel Masip suman 291.726.844 pesos, repartidos entre talento humano y planeación de compras públicas, programas con pescadores y, por último, salud pública.
La prima
La otra persona del entorno familiar de Masip que figura en los registros estatales es Martha Elena Zawady Rodríguez, a quien las fuentes identifican como su prima; algunas dicen que fueron hermanas de crianza. En su documento de identidad figura como Sawades, aunque públicamente usa el apellido Zawady.
Nacida en Santa Rosa de Lima, Bolívar, hizo carrera en televisión regional y creó Visión Caribe, un programa de Telecaribe. En 2018 fundó una agencia de publicidad y comunicaciones, y en 2019 aspiró a la Alcaldía de su municipio por el Centro Democrático: obtuvo 114 votos y quedó cuarta entre cinco candidatos.
Su trayectoria como contratista estatal empezó en 2017 con 9 millones de pesos de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique. A partir de 2024 se disparó: en los dos últimos años del Gobierno Petro obtuvo seis contratos por 232 millones con RTVC, ENTerritorio, MinTIC, Prosperidad Social y la AUNAP. Los dos contratos con la AUNAP sumaron 46.340.000 pesos, y el segundo transcurrió al mismo tiempo que el de Juan Manuel Masip en esa entidad.

La intervención de la Supersolidaria que llevó a Martha Zawady a la junta de un negocio de 172.690 millones.
La superintendente de Economía Solidaria nombrada por Petro, María José Navarro, llegó a la entidad el 30 de agosto de 2023 tras trabajar en la UTL de la representante María Fernanda Carrascal. También es oriunda de Santa Marta. Según una fuente, Masip habría influido en su nombramiento; Navarro lo niega.
El 22 de noviembre de 2024, la Superintendencia Nacional de Salud intervino Coosalud EPS. Menos de un mes después, la Supersolidaria ordenó la toma de posesión de bienes, haberes y negocios de la Cooperativa Coosalud, principal accionista de la EPS: dos intervenciones distintas sobre dos entidades relacionadas. Al cierre de 2024, Coosalud tenía 3,27 millones de afiliados, ocupaba el quinto lugar del mercado nacional y registraba ingresos operacionales por 5,35 billones de pesos. Su estructura incluye a Coosalud Inversa, sociedad de inversiones.
La Supersolidaria justificó la intervención por deficiencias en la información financiera e inconsistencias contables. La conducción quedó en manos de Andrés Felipe Arango, agente especial designado el 6 de junio de 2025. Dos meses después, Martha Zawady ingresó a la junta directiva de Coosalud Inversa: el 4 de agosto de 2025, una asamblea extraordinaria removió a toda la junta, con Arango representando al patrimonio autónomo que controlaba el 88 por ciento de la sociedad. Arango presentó una lista única, aprobada por unanimidad, en la que Zawady quedó como suplente personal del tercer renglón, junto al principal, Jhonathan Mauricio Ortiz Arnedo.
Aunque no es miembro principal ni representante legal, la prima de Masip pasó a integrar, como suplente, la junta de una sociedad vinculada a uno de los mayores negocios del sistema de salud colombiano. Coosalud Inversa tenía un capital pagado de 1.000 millones de pesos, pero en diciembre de 2022 había suscrito con la Cooperativa Coosalud un contrato por 172.690 millones para adquirir hasta el 40 por ciento de Coosalud EPS, operación sujeta a autorización de la Supersalud.
Arango, además de administrar la cooperativa, ejerció los derechos políticos sobre el 88 por ciento de Coosalud Inversa, promovió el reemplazo de su junta y convocó la elección electrónica de 100 delegados para el periodo 2026-2029, que era decisiva porque esos delegados conformarán los órganos directivos de la cooperativa durante cuatro años. La convocatoria se dio en medio de cuestionamientos: en abril de 2026, la revisoría fiscal advirtió que no había recibido los estados financieros de 2024 y 2025, y en julio, poco antes de la votación, el Comité de Ética suspendió provisionalmente a seis antiguos integrantes de la Junta de Vigilancia mientras investigaba presuntas omisiones.
Una elección que ata las manos al nuevo Gobierno
Los 100 delegados fueron elegidos el 31 de julio, en medio de denuncias de irregularidades: cambios en las reglas hasta la víspera y suspensión de dirigentes horas antes de la votación. Representarán a los asociados hasta 2029 y, si el próximo gobierno levanta la intervención, escogerán el Consejo de Administración que decidirá el futuro de la cooperativa y su participación en una EPS con más de 3,2 millones de afiliados e ingresos anuales superiores a 5,35 billones de pesos.
El acta de la elección de Martha Zawady no revela quién propuso su nombre ni qué criterios se usaron, ni si Navarro intervino: solo señala que la lista fue presentada por el agente especial. Y María Masip Zawady sigue sin figurar en las bases de contratación; su prima, en cambio, ya integra la junta de Coosalud Inversa.
La respuesta de María Masip
CAMBIO contactó a Masip para preguntarle por su relación con Petro y por los contratos de su hermano y su prima. "No sé de qué me hablas. Realmente, mi hermano es un muy buen profesional y, sobre mi prima, no sé de qué contratos me hablas. Te pido el favor de que, como periodista, no saques noticias falsas", respondió por WhatsApp el 12 de agosto. No volvió a contestar los mensajes posteriores.
Una hora después, Petro publicó en X un mensaje quejándose de los periodistas que le atribuyen parejas sentimentales, insistiendo en que estaba separado y había firmado su divorcio. El punto, como en los casos de Juliana Guerrero, Gabriela Muñoz y Vanessa Cortés, es que la presunta cercanía con el expresidente ha coincidido con contratos públicos de ellas o de sus familiares, así como con posibles aumentos patrimoniales.


La respuesta de la exsuperintendente
Navarro reconoció conocer previamente a María Masip Zawady —ambas son de Santa Marta—, pero negó que hubiera influido en su nombramiento. También dijo conocer a Martha Elena Zawady, pero negó haber intervenido en su llegada a la junta de Coosalud Inversa. Trece días después de ser consultada por este medio, Martha Zawady envió un comunicado. CAMBIO le remitió un cuestionario con diez preguntas y publicará sus respuestas cuando sean recibidas.
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