
¿Por qué ha sido tan difícil prohibir las corridas de toros en Colombia?
Protesta contra la Tauromaquia.
Una iniciativa para poner fin a la tauromaquia revivió la discusión sobre esta práctica que ha sido protegida en el pasado por la Corte Constitucional en ciertas circunstancias. Les contamos.
Con la voz quebrada, el torero Simón Hoyos dio su mensaje en el Congreso de Colombia: “Yo amo al toro de lidia y no puede morir en un matadero. Tiene que morir en las plazas de toros, sí, porque para eso nació: para luchar”. Su declaración fue una de las más polémicas en medio de la discusión sobre un proyecto de ley que busca prohibir definitivamente las corridas de toros.
“¿Quién puede negar la tortura alrededor de la tauromaquia? ¿Se pueden imaginar a su animal compañero, quienes tienen perros y gatos, que les atraviesen una espada? Pedirles un poco de compasión, pedirles un voto por los animales, por esos animales que mueren torturados, llenos de miedo y sufriendo. Desde el momento en que el toro sale de su hábitat natural hasta que llega a la plaza, a un entorno desconocido. Es sometido a un proceso de tienta que es tortura previa a la salida al ruedo”, dijo, por su parte Esmeralda Hernández, una de las congresistas que lidera la iniciativa.
Colombia es uno de apenas ocho países que aún tienen permitido las corridas de toros. La ‘fiesta brava’, que es considerada una tradición en algunos territorios y un “espectáculo cultural” por la Corte Constitucional enfrenta hoy a defensores y detractores.
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