
Reforma a la educación: la costosa factura política que está pagando la ministra por concertar con la oposición
Aunque los acuerdos con la oposición permitieron que la reforma a la educación superara la Comisión Primera del Senado, el costo político para la ministra Aurora Vergara ha sido muy alto. Dos gremios en paro y grietas en la coalición de Gobierno amenazan el proyecto en su último debate.
Por: Mateo Muñoz
La que parecía ser la reforma con el camino más pavimentado, ahora enfrenta un fuerte peaje de cara a su último debate en el Congreso. La reforma estatutaria a la educación se despertó del sueño del consenso y está en una pesadilla por cuenta de la inconformidad de varios grupos de interés que piensan que la negociación fue demasiado lejos.
A diferencia de la discusión en la Cámara, en donde la reforma pasó sin despeinarse, en la Comisión Primera del Senado el proyecto no tenía los votos suficientes para superar la prueba sin sufrir modificaciones importantes. Con el reloj en contra, el Ministerio de Educación empezó a notar cómo la discusión de la reforma se cargó de coyunturas negativas como la elección de rector de la Universidad Nacional y el fracaso del nuevo modelo de los maestros.
Fue así que la maniobrabilidad política de la ministra Aurora Vergara se redujo justo cuando llegó la ‘semana D’; si la reforma no pasaba a su último debate en plenaria del Senado, se hundía por tiempo. Por eso, Vergara y sus asesores decidieron acelerar la negociación con la oposición y algunos senadores independientes y correr la línea de concesiones más de lo que estaba presupuestado.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios






