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Edna Bonilla
Puntos de vista

El cambio educativo que aún no llega

La educación fue una de las banderas más visibles del presidente Gustavo Petro en campaña. Prometió gratuidad, equidad y ampliación de la cobertura. Tres años después, es momento de hacer un balance, recordando que las promesas educativas no se miden en discursos, sino en resultados tangibles para millones de niños, niñas y jóvenes.

Hay avances que deben reconocerse. El presupuesto del sector educativo creció: pasó de 49 billones de pesos en 2022 a 79,2 billones en 2025, el nivel más alto registrado hasta ahora. El Programa de Alimentación Escolar (PAE) alcanza hoy una cobertura del 71,3 por ciento de los estudiantes matriculados. El Fondo de Infraestructura Educativa muestra avances, en buena medida gracias a procesos iniciados durante el Gobierno de Juan Manuel Santos y continuados por las administraciones siguientes. No obstante, la calidad de los reportes ha ido disminuyendo. Se presentó, además, una ley de gratuidad para la educación superior, que cubre al 96 por ciento de los estudiantes de las universidades públicas. Su financiación a largo plazo sigue sin estar asegurada. Por último, hay que reconocer el avance significativo de los últimos años en la reducción de la pobreza multidimensional. Pasamos de 12,9 por ciento de personas en situación de pobreza en 2022 a 11,5 por ciento en 2024, lo que equivale a cerca de 600.000 personas que hoy están en mejores condiciones de vida. Y en este avance, es importante reconocer el desempeño de los indicadores educativos, en particular el logro educativo —que mejoró en 2,6 puntos porcentuales— y la reducción del rezago escolar. Sin duda un paso concreto hacia una mayor equidad.

Estos avances no compensan las promesas incumplidas. En el consejo de ministros del 4 de febrero, el propio presidente Petro reconoció que el Ministerio de Educación tenía 18 promesas sin cumplir, lo que representa el 95 por ciento de los compromisos pendientes en esa cartera. Según los datos del Ministerio, el déficit en infraestructura escolar supera los 12 billones de pesos. La anunciada reforma al estatuto docente no ha pasado de una mesa de diálogo sin resultados concretos. Y la educación inicial, pilar de la equidad, continúa relegada. Apenas el 26 por ciento de los niños entre 0 y 5 años accede a una oferta integral, y la cobertura de transición no ha mejorado sustancialmente desde 2021. Lamentablemente, la alta inversión en educación no se corresponde con los resultados.

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