
El Gobierno acepta cambio de nombre del Clan del Golfo y abre la puerta a negociaciones de paz con nuevas condiciones
La resolución 294 de 2025 marca un punto de quiebre: el Estado colombiano reconoce al grupo antes conocido como Clan del Golfo como Grupo Armado Organizado (GAO) bajo el nombre de Ejército Gaitanista de Colombia, y habilita un espacio de negociación sociojurídico en desarrollo de la paz total.
Por: Juan David Cano
El Gobierno nacional lo oficializó: reconoció al Clan del Golfo como un actor armado con estatus de Grupo Armado Organizado (GAO) bajo la denominación de Ejército Gaitanista de Colombia (EGC). La decisión quedó en firme con la resolución 294 del 5 de septiembre de 2025, firmada por el ministro del Interior en calidad de presidente delegado.
El documento no solo ajusta el lenguaje –adoptando el nombre con el que la propia organización ha insistido en ser llamada desde noviembre de 2024–, sino que también abre un Espacio de Conversación Sociojurídico, donde el Estado busca negociar el tránsito de esta estructura al margen de la ley hacia la legalidad.
¿Por qué es relevante el cambio?
El paso no es menor. Durante años, las autoridades y los medios catalogaron al Clan del Golfo como la principal estructura criminal de narcotráfico en Colombia, un entramado que combinaba violencia armada con rentas ilegales. Ahora, bajo la figura de GAO, se le reconoce capacidad de mando, control territorial y acciones militares sostenidas, condiciones que permiten aplicar el Derecho Internacional Humanitario.
La apuesta gubernamental se enmarca en la política de paz total, que habilita diálogos tanto con guerrillas como con organizaciones armadas ligadas al crimen de alto impacto. El reconocimiento formal al EGC supone, en la práctica, elevar el nivel de interlocución con una estructura que hasta hace poco era catalogada como narcoparamilitar. En otras palabras, antes se buscaba que se sometieran a la justicia. Ahora, puede haber negociaciones formales.

El cambio de nombre también tiene un fuerte componente simbólico. Mientras que el rótulo de Clan del Golfo reforzaba la idea de un cartel mafioso, el título de Ejército Gaitanista de Colombia busca dar un aire político e histórico a la organización. Que el Estado colombiano adopte esa denominación en actos oficiales abre un debate sobre hasta qué punto el lenguaje puede legitimar a un grupo con un prontuario de violencias contra la población civil.
Las negociaciones en Catar y tensiones previas
Los diálogos con el Clan del Golfo no surgieron de la nada. Desde 2023 el Gobierno de Petro ha intentado abrir un canal de negociación con esta organización, con avances intermitentes y rupturas marcadas por episodios de violencia. Apenas en agosto de 2025, tras varios contactos exploratorios, Colombia solicitó a Catar ser sede neutral de los encuentros, aprovechando su experiencia como mediador en conflictos internacionales.
En Doha ya se han realizado al menos dos reuniones entre delegados del Ejecutivo y voceros del Ejército Gaitanista de Colombia. El jefe negociador, Álvaro Jiménez, ha confirmado que las conversaciones cuentan con una hoja de ruta respaldada por la política de paz total.
Lea los comentarios







