
La guerra de los azúcares en la tributaria
La más reciente modificación al impuesto a las bebidas azucaradas que propone José Antonio Ocampo parece favorecer más a Postobón que a Coca-Cola, los dos grandes afectados por la medida. ¿Por qué?
José Antonio Ocampo es el tercer ministro de Hacienda que intenta hacer aprobar del Congreso un impuesto a las bebidas azucaradas. Y el hecho de que sea el tercero quiere decir que no se trata de una medida fácil de aprobar, por los efectos económicos que produce –sobre todo– en los dos grandes protagonistas de la industria, Coca-Cola y Postobón, que se disputan palmo a palmo el consumo de los colombianos con una gran variedad de bebidas que incluyen gaseosas, energizantes, jugos y aguas.
El impuesto busca desincentivar el consumo y reducirle costos futuros al sistema de salud por enfermedades prevenibles como la diabetes. Sin embargo, tal y como ha sido aprobada en las comisiones terceras de Senado y Cámara, la iniciativa termina favoreciendo más a un productor que a otro.
### La propuesta original
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