29 Septiembre 2022

Los problemas del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y su futuro en manos de Gustavo Petro

Crédito: Colprensa

Investigadoras del Observatorio de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional hablaron del funcionamiento del PAE y opinaron sobre la idea de Petro para reformarlo.

El PAE tiene casi 70 años, fue creado en 1955 en el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla. Años después pasó a ser controlado por el ICBF, como se mantuvo hasta que Juan Manuel Santos en su primer gobierno lo pasó al Ministerio de Educación. El programa ha recibido críticas por la mala calidad de los alimentos que se les dan a los estudiantes. Eso, en el mejor de los casos, porque a veces ni siquiera llegan. 

La importancia del Programa de Alimentación Escolar radica en que con este se intenta lograr la permanencia de los estudiantes en los programas educativos. Además, el Ministerio de Educación indica en su página web que con el PAE se busca mejorar el desempeño escolar, “ya que mejora la capacidad de atención de los estudiantes y por ende sus procesos de aprendizaje”.

Alimentación escolar
"Entregan comida chatarra en vez de alimentos saludables y se disminuyen los tamaños de las porciones de proteína que es lo más costoso de la minuta, sino de todas los alimentos", aseguraron las investigadoras. Foto Colprensa.

Cifras publicadas por la Contraloría indicaban a principio de año que solo el 54 por ciento de los estudiantes beneficiados por el PAE durante 2021 arrancaron 2022 con el servicio de alimentación. Aunque la cifra mejoró, la Procuraduría alertó el pasado mes de julio que, tras el inicio del segundo semestre académico, 183.731 estudiantes de colegios públicos no estaban recibiendo las raciones alimentarias del Programa Escolar de Alimentación. 

Las profesoras e investigadoras Sara Eloísa del Castillo y María Victoria Rojas del Observatorio de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (OBSSAN), de la Universidad Nacional, señalaron que “se ha evidenciado en muchas regiones del país que el PAE no está suministrando la alimentación con la calidad, cantidad, suficiencia y pertinencia cultural necesarias”. Un ejemplo de esto es que, según la Procuraduría, para julio el departamento del Magdalena cumplía más de 100 días sin prestar el servicio a más de 147.000 estudiantes de las instituciones educativas oficiales.

“En la mayoría de las regiones la tercerización de la operación del PAE es caldo de cultivo para el robo sistemático de los recursos que deberían invertirse en la comida de los niños y niñas escolares, facilitan las malas prácticas desde la preparación hasta la distribución de las raciones de refrigerios y comida caliente”, señalaron las investigadoras.

Las investigadoras también señalaron que, aunque estas situaciones obedecen a diferentes factores, se destaca el “incumplimiento de las obligaciones establecidas en la contratación por parte de los operadores y dicha situación tiene por dentro procesos de corrupción que comprometen los recursos públicos”. Además, indicaron que hay una falta de seguimiento por parte de las entidades competentes y que la tercerización hace más complejo el hallazgo de los responsables en la cadena de funcionamiento.

Los entes de control también han hallado problemas en el funcionamiento del PAE en las Entidades Territoriales Certificadas en Educación (ETC) de Ciénaga, Magdalena y Pitalito, Huila. Caso distinto ocurre en Bogotá, donde el programa garantiza una cobertura del cieento por ciento y el programa parece funcionar de buena manera.

Para las investigadoras la capital es la excepción a la regla y señalaron que los casos de éxito suelen estar relacionados con que la interventoría “solo en muy pocos casos como Bogotá, Antioquia, Cundinamarca, la contratan con una entidad que realmente garantiza una atención decorosa”.

Del Castillo y Rojas denunciaron que en el país “el común denominador es el mal funcionamiento del programa, que va  desde las coberturas insuficientes, hasta alimentos  en mal estado, contaminados, pasando por la entrega de productos no aptos para el consumo humano, como carnes de burro, siendo un trato indigno para los niños y niñas beneficiarios”.

El presidente Gustavo Petro ha mostrado su interés de cambiar la manera en que funciona el Programa de Alimentación Escolar, para las profesoras del OBSSAN nunca se había visto tal interés desde el Ejecutivo en los temas alimentarios. En los primeros días de Gobierno, se habló de la posibilidad que las asociaciones de padres de familia queden a cargo del PAE, para las investigadoras la propuesta es viable, sin embargo, aseguraron que “no solo deben ser las asociaciones de padres las que manejen la alimentación de los menores, pues debe haber una infraestructura adecuada que permita prestar un servicio de calidad”.

Además en las capitales y grandes ciudades, el panorama puede ser más complicado para la propuesta del presidente Gustavo Petro por la alta demanda de usuarios. Sin embargo, las investigadoras señalaron que “en municipios más pequeños y zonas rurales la propuesta es mucho más viable y puede madurar la capacidad de respuesta de los padres y madres de familia que cualifiquen la oferta e incluyan dinámicas de mayor protagonismo”. En cualquiera que sea el camino por seguir, Del Castillo y Rojas hacen claridad que “debe haber un apoyo de profesionales de la nutrición y alimentación que soporten desde lo técnico la atención nutricional más integral”.