8 Agosto 2022

¿Pablo Escobar le regaló a su hijo la espada de Bolívar? Esto dice Juan Pablo Escobar

Esto ha dicho Juan Sebastián Marroquín –también conocido como Juan Pablo Escobar– sobre la espada de Bolívar robada por el M-19 y que generó discordia en la posesión presidencial entre Iván Duque y Gustavo Petro.

Por: Simón Posada Tamayo

A las 4:01 p. m. del 7 de agosto de 2022, mientras el país seguía la posesión presidencial de Gustavo Petro y su enfrentamiento con Iván Duque por cuenta de la espada de Bolívar, la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, publicó una foto en Twitter de Sebastián Marroquín, también conocido como Juan Pablo Escobar, hijo del narcotraficante Pablo Escobar.

En ella, el joven tenía alrededor de quince años y posa con una espada que, según dijo en su libro Pablo Escobar, mi padre (ED. Planeta), fue un regalo que su papá le hizo un día mientras jugaba en la piscina de la Hacienda Nápoles.

–Grégory, venga le muestro una cosa. Camine, venga hijo.

–A ver, papi, ¿qué es lo que tienes ahí?

–La espada de nuestro libertador Simón Bolívar.

–¿Y qué vas a hacer?, ¿la vas a colgar en la Taberna con el resto de espadas? –pregunté sin darle la menor importancia.

–Se la voy a regalar, para que la ponga en su pieza. Cuídela, que esa espada tiene mucha historia. Vaya pues, pero manéjela con cuidado. No se ponga a jugar por ahí con ella.

CAMBIO habló con Sebastián Marroquín. A la pregunta de si esa espada era la misma que robó el M-19 y que apareció en la posesión presidencial de Petro, dijo que sólo quiere remitirse a lo que está en sus libros, Pablo Escobar, mi padre, y Pablo Escobar In Fraganti.  

Así las cosas, en los libros dice que ese regalo había pasado un tanto desapercibido para él en ese momento. Recuerda que la espada era pesada, sin filo "y no cortaba los arbustos como yo quería".

Lea la historia completa de la pelea entre Duque y Petro por la espada de Bolívar

"Los detalles que recuerdo de ese artefacto son vagos porque estaba rodeado de docenas de juguetes; así que guardé la espada en mi habitación en la hacienda Nápoles. Con la espada de Bolívar ocurrió lo único que podía pasar con un adolescente que recibe un regalo como ese: que la espada terminó refundida por ahí, en alguna finca o apartamento. Le perdí el rastro porque no me importaba".

Cinco años después, en 1991, Otto y Arete, hombres que trabajan con su papá, se acercaron a pedirle de vuelta la espada. Él se negó, pero en una llamada, Escobar le dijo: "Hijo, devuélvame la espada que tengo que entregársela a unos amigos que me la regalaron. La necesitan para devolverla como gesto de buena voluntad".

Después de días búsqueda, Marroquín la encontró y, antes de entregarla, se tomó la fotografía que el pasado 7 de agosto revivió la senadora Valencia. En su primer libro, se disculpa por esa fotografía:

"Antes de entregarla pedí que me tomaran algunas fotografías, que resultaron bastante improvisadas. Ofrezco disculpas por la actitud que asumí en ese momento y la falta de respeto hacia un símbolo tan importante de nuestra historia. Mucho tiempo después había de entender la importancia de ese momento y por qué mi padre llamó en tono tan perentorio a pedir la devolución de la espada de Bolívar".

Luego, en su segundo libro, Pablo Escobar In Fraganti (ED. Planeta), Marroquín habla con varios personajes que se cruzaron en la vida de su papá, entre ellos José Otty Patiño Hormaza, más conocido como Otty Patiño, cofundador del M-19.

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En la imagen de la izquierda se ve la espada de la discordia. A la derecha, se ve un grabado publicado en El papel periódico ilustrado. ​​​​Las espadas dos y tres, de izquierda a derecha, pertenecieron a Simón Bolívar. Ninguna se parece a la que reposa hoy en la urna de la Casa de Nariño.   

En la conversación que tienen, Patiño le dice que esa espada que su papá le dijo que era de Simón Bolívar era falsa. 

"Eso es falso, no porque usted no haya tenido una espada en sus manos ni porque su papá no le haya dicho ‘vea, Grégory, esta es la espada de Bolívar’. No sé por qué lo hizo su papá, a lo mejor alguien lo estafó, aunque era difícil engañar a Pablo Escobar, y le dijo le vendo la espada de Bolívar; de pronto él la compró, no sabía qué hacer con ella y se la dio a usted. Es difícil, pero es una posibilidad. Lo que sí es cierto es que esa no era la espada de Bolívar, no fue la que sacamos nosotros de la Quinta".

A continuación, Patiño le cuenta todos los trasteos que sufrió la espada, entre varias casas de Bogotá y embajadas en varios países, como Panamá y Cuba. 

Lea aquí la historia completa de la espada de Bolívar, desde que fue robada hasta que llegó a la Casa de Nariño.

Un usuario de Twitter que le respondió su trino a la senadora Valencia hizo un fácil ejercicio de comparación entre las empuñaduras de la espada que está en la Casa de Nariño y la que luce el hijo de Pablo Escobar en la foto. Puede notarse con facilidad que no se parecen.

En los textos de historia se habla de alrededor de seis espadas de Bolívar. Una que le fue regalada en Lima, Perú, y que fue fabricada en 1825 por Chungapoma, un célebre orfebre indígena, que utilizó en su factura 1367 piedras preciosas. Otras dos espadas aparecen reseñadas en El papel periódico ilustrado, en un texto llamado Espadas históricaspublicado el 24 de julio de 1883. En él se habla de una espada que el libertador le regaló a D. Rafael Arboleda, y otra que le regaló al general Rafael Urdaneta. A su vez, el general se la regaló a su hijo, el coronel Manuel Urdaneta. También se habla de la que le regaló al general Páez en 1826, otra que le regaló el presidente Alexandre Pétion, en Haití, y una réplica que existe en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en Santa Marta. Ninguna de estas espadas se parece a la que fue robada por el M-19 –con un relieve de la Gran Colombia, una decoración vegetal y las tres estrellas del general Bolívar– y que despertó en el expresidente Duque un ataque de mezquindad con su sucesor.