
Vivienda propia y digna: la estrategia de Drummond que transforma la calidad de vida de decenas de familias
La compañía minera lidera una apuesta de inversión social centrada en el acceso a vivienda propia y digna de las familias que residen en su área de influencia. Con una estrategia integral, Drummond también ha construido un programa para mejorar las condiciones de habitabilidad de las comunidades del Cesar.
Adquirir vivienda es quizás uno de los sueños más presentes entre las familias colombianas. No obstante, los altos costos y las condiciones de desigualdad son barreras que, sin duda, dificultan el acceso a una vivienda digna. A través de programas enfocados en la construcción de vivienda, mejoramiento de condiciones de habitabilidad y acceso a créditos con tasas de interés flexibles, Drummond busca mejorar la calidad de vida de las comunidades que residen en su área de influencia.
Según el presidente de la compañía, José Miguel Linares, la apuesta busca transformar el entorno de miles de familias a través del acceso a una vivienda en condiciones dignas. “Ver cómo nuestros trabajadores y las comunidades vecinas logran cumplir el sueño de tener un hogar propio es uno de los mayores orgullos que tenemos como compañía”, destacó.
¿Cuáles son los ejes de la estrategia de vivienda digna?
Carolina Riaño, vicepresidenta sénior y chief sustainability officer de Drummond, explica que la compañía ha respondido con más de 500 soluciones de vivienda a familias en condiciones de vulnerabilidad. A esto se suman sus prioridades para mejorar la calidad de la educación, la diversificación productiva y el fortalecimiento institucional y comunitario en el Caribe colombiano.
“La identificación de necesidades surge del diálogo permanente con comunidades, autoridades locales, líderes sociales e instituciones educativas, combinado con los planes de desarrollo locales, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y diagnósticos técnicos que permiten priorizar dónde el impacto es mayor”, destaca.
El eje central de la apuesta de Drummond para mejorar el acceso a vivienda en la región es el Proyecto de Alto Impacto. Se trata de uno de los programas de vivienda de interés social más importantes del corredor minero. De hecho, en 2025 la compañía culminó la entrega de 240 viviendas en sitio propio que beneficiaron a las familias de los municipios de La Jagua de Ibirico y Chiriguaná (Cesar).

Desde 2026, el proyecto también llegó a la comunidad de El Paso (Cesar) con la entrega de adjudicaciones para 60 nuevas viviendas en este municipio. Cabe destacar que durante este mes de agosto se entregaron las primeras tres viviendas en esta zona.
Para las familias, la apuesta de vivienda digna es el reflejo del compromiso de Drummond con el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades. “Agradecida con Dios por esta gran bendición, con la empresa y con todos los entes que aportaron un grano de arena a este gran proyecto que hoy nos cambia la vida. Gracias. No tengo palabras para agradecerles por lo feliz que estoy por este gran beneficio”, expresa Yajaira Gómez Durán, una de las beneficiarias del proyecto.
Según explicaron desde la compañía, del total de viviendas proyectadas para el municipio, 30 estarán ubicadas en La Loma y las otras 30 en los centros poblados de Potrerillo, Cuatro Vientos, El Carmen y El Vallito. Con 71,400 metros cuadrados distribuidos en tres habitaciones, sala, comedor, cocina, baño y antejardín; las viviendas ofrecen y mejoran las condiciones de habitabilidad y de calidad de vida de las familias paseras.
Viviendas habitables: un sueño hecho realidad
La iniciativa de Drummond no se reduce a la construcción de viviendas. A través del proyecto ‘Mejoramiento de condiciones de habitabilidad en zona rural’, la compañía ha beneficiado a 50 familias de los municipios de Chiriguaná, El Paso y La Jagua de Ibirico.

La apuesta, implementada en el marco de la línea Entorno y Habitabilidad de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de la empresa, tiene como propósito atender las necesidades de los hogares más vulnerables del corredor minero, además de reducir el déficit habitacional con obras de adecuación y mejoramiento de viviendas rurales. La Fundación Socya lideró la selección y diagnóstico de los hogares, mientras que la Corporación Minuto de Dios asumió la interventoría técnica y social, asegurando transparencia y calidad en cada etapa del proceso.
Asimismo, como parte de sus compromisos sociales y ambientales y en cumplimiento con los procesos de reasentamiento de los corregimientos de El Paso; El Hatillo y Plan Bonito, así como del Plan de Manejo Socioeconómico de Boquerón (La Jagua de Ibirico), la compañía adelanta proyectos de vivienda orientados a mejorar las condiciones de habitabilidad de las comunidades de estas zonas.
En El Hatillo y Plan Bonito se ejecutan los programas derivados de los Planes de Acción de Reasentamiento (PAR), conforme a las Resoluciones 970 y 1525 de 2010, con la adquisición de 251 viviendas (53 en El Hatillo y 98 en Plan Bonito) que benefician a 296 familias.
En Boquerón, la empresa desarrolla el programa ‘Mejoramiento de condiciones de habitabilidad en zona rural’, en cumplimiento de la Resolución 664 de 2022 de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que contempla la construcción o el mejoramiento de 424 viviendas.
Entre las iniciativas de Drummond también se destaca el Fondo Rotatorio, una apuesta dirigida a sus empleados con créditos flexibles para la compra, construcción y remodelación de vivienda, compra de lote y reestructuración de deuda hipotecaria.
El fondo se creó para que los recursos invertidos por la compañía, así como las cuotas de amortización que pagan los beneficiados, se reutilicen y permitan que nuevos trabajadores accedan al beneficio. Según la compañía, por año se aprueban entre 200 y 240 créditos bajo este modelo.
En medio de la emergencia ocasionada por el terremoto que impactó a los departamentos de Chocó, Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca; Drummond destinó una donación de 1.5 millones de dólares orientados a la atención humanitaria, así como a las labores de recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas. Asimismo, este esfuerzo fue respaldado por sus empleados quienes recaudaron de forma voluntaria más de 141 millones de pesos para los damnificados.
A través de estos programas e iniciativas sociales, la compañía minera busca seguir consolidando su compromiso con las comunidades más vulnerables.
Si quiere conocer las historias del Proyecto Alto Impacto, puede visitar este link:
https://www.youtube.com/watch?v=cJ8TJDI-FO0
Si, además, quiere conocer el Proyectos de Alto Impacto específicamente en Chiriguaná y La Jagua de Ibirico, haga clic en este enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=1y_3M-M32GU
*Contenido elaborado con el apoyo de Drummond.
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