
Cundinamarca amplía su red pública de salud con nuevos hospitales y más dotación tecnológica
La Gobernación de Cundinamarca invierte más de $412.864 millones en nuevos hospitales y modernización tecnológica en Fusagasugá, Soacha, Ubaté, Funza, Villeta y Chía, además de puestos de salud rurales en municipios como Yacopí y Guaduas. La meta es ampliar cobertura y reducir remisiones a Bogotá.
En medio de las dificultades financieras que atraviesa el sistema de salud colombiano, Cundinamarca amplía su capacidad con nuevos hospitales y adecuaciones de infraestructura que beneficiarán a todos los habitantes del departamento.
De acuerdo con la Gobernación de Cundinamarca, entre 2024 y 2025 se invirtieron más de $329.600 millones en infraestructura y dotación; y se estima que, para 2026, se destinen otros $83.264 millones. Durante esta administración, los recursos ejecutados y proyectados superan los $412.864 millones.
En 2023, el departamento tenía 17 instituciones públicas hospitalarias categorizadas en riesgo financiero por el Ministerio de Salud, pero para 2024 no había ninguna en esta situación. Lo que se pretende ahora es brindar una atención más digna y cercana, aumentando la capacidad instalada, incorporando servicios para ampliar la oferta de atención en diferentes regiones e integrando la atención primaria con la de alta complejidad.
Así se mejorará la capacidad de atención en Cundinamarca
Uno de los proyectos más ambiciosos está en Fusagasugá, donde se construye una nueva infraestructura del E.S.E. Hospital San Rafael. La obra, con un avance del 41 %, contempla una inversión de $231.944 millones y un área de 24.966 metros cuadrados.
Lo mismo ocurrirá en los hospitales Regional de Soacha y El Salvador de Ubaté, donde se edificarán nuevas construcciones que se dotarán con más camas y nuevos servicios para dar respuesta al crecimiento de la región.

En los hospitales Nuestra Señora de las Mercedes de Funza y Salazar de Villeta se ampliarán las instalaciones físicas; y en el San Antonio de Chía se reemplazarán estructuras o equipos desgastados u obsoletos para restaurar el funcionamiento y garantizar la seguridad del hospital.
De acuerdo con la secretaria de Salud de Cundinamarca, Neidy Tinjacá, los proyectos que actualmente están en ejecución —Fusagasugá, Chía y Soacha— tienen programada su entrega entre el tercer y cuarto trimestre del año 2027. Los demás se darán al servicio a finales de 2027 y comienzos de 2028. Aunque hasta ahora todo avanza según lo planeado, la infraestructura de salud está sujeta a normativas y habilitaciones de ley sumamente complejas que suelen generar novedades de obra, advierte Tinjacá.

Independientemente de la intervención que se realizará en estos hospitales, el plan de inversión y modernización incluye alta tecnología para prestar servicios de hemodiálisis, hemodinamia y resonancia magnética nuclear, como en el San Rafael. Además, en la mayoría de estas entidades de salud se fortalecerán otras áreas básicas de atención inmediata, hospitalización, especialidades quirúrgicas y unidades de cuidado crítico.
“El fortalecimiento de los componentes de atención de mediana y alta complejidad, que son todos los hospitales macros que vamos a intervenir, está enfocado en ampliar el portafolio de servicios y aumentar la capacidad resolutiva de estos para evitar la remisión de pacientes a Bogotá”, explica Tinjacá.
El Observatorio de Dinámicas Metropolitanas y Regionales de la Región Metropolitana encontró que, de los 27.060 nacimientos de madres cundinamarquesas que el DANE registró en 2024, solo el 28,2 % ocurrió en el municipio donde viven las familias. Y es que muchas mujeres prefieren, o no tienen más opción que ir a Bogotá o a centros hospitalarios mejor equipados, cuando se trata de atención obstétrica.

La inversión también llega a las zonas rurales
Una de las principales motivaciones de esta inversión es que acceder al sistema de salud no dependa de vivir cerca de una gran ciudad. En los últimos dos años, la Gobernación de Cundinamarca destinó $205.970 millones a intervenciones urbanas y $75.520 millones a rurales. El presupuesto para 2026 incluye puestos y centros de salud rurales de municipios como Yacopí, Viotá, Puerto Salgar, Guaduas y La Calera.
La Secretaría de Salud de Cundinamarca estima que 685.156 habitantes del sector rural se beneficiarán de estas obras, sobre todo porque se abrirán nuevos puestos y centros de salud en sitios donde antes no existían. “El verdadero impacto de fortalecer el componente en este nivel primario es que, precisamente, esa es la puerta de entrada al sistema de salud”, dice Tinjacá.
Los proyectos descritos muestran un aumento considerable de la capacidad instalada y la incorporación de servicios, lo que requerirá personal adicional. En los hospitales de gran escala de Soacha, Ubaté y Fusagasugá, se triplicará el talento humano existente. El reto será “garantizar que estos hospitales tengan suficiente personal para que puedan iniciar su funcionamiento”, dice la secretaria de Salud de Cundinamarca, Neidy Tinjacá. El cálculo detallado del personal requerido ya se está haciendo durante la presente vigencia.
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