
Hasta para comprar aguacate reciben pagos digitales
Si bien seguimos siendo una economía en la que el efectivo no deja de ser el rey, las formas de relacionarnos con el dinero se han ido apropiando del comercio formal e incluso, de actividades típicas del ‘rebusque’.
Por: Alina Camacho Hauad
¡Me quedé sin efectivo! Solía ser una expresión usada hace unos años cuando había que pagar algún producto o servicio. Hoy, a través de una billetera digital se puede cancelar un corte de pelo en la peluquería, hacer una transferencia a un empleado del servicio doméstico sin cuenta bancaria, hasta para comprar el aguacate del almuerzo al vendedor de la esquina.
Tampoco es raro leer en algunos comercios avisos de recepción de criptomonedas como el bitcoin. Como quien dice: ya no hay excusas para no pagar. Ni siquiera el compañero de la universidad o del trabajo que, en otros tiempos, se quedaba ‘raspando fiesta’ y decía que se le había quedado la tarjeta bancaria a la hora de completar entre todos para cancelar la cuenta.
Hoy en América Latina, los consumidores tienen distintas opciones de pago: desde el comercio electrónico sofisticado y transacciones sin contacto, hasta enlaces de pago simple y aplicaciones P2P. Al efectivo le llegó competencia, al punto de que en la región su uso ha caído en 36%, mientras que un 80% de la población tiene hoy una cuenta bancaria, según un estudio de Américas Market Intelligence y Kushki.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios







