Ir al contenido principal
photologuephotos2023-06rush_2jpg
Cultura

El hijo de… Rush

Kevin Cormeu (izquierda) y Cody Bowlles, integrantes de Crown Lands.

El dúo canadiense Crown Lands acaba de lanzar ‘Fearless’, su segundo álbum en estudio y un gran homenaje a toda la influencia de Rush en su sonido. Un secreto bien guardado que vale la pena descubrir.

Por Jacobo Celnik

En 2006, trabajando para Universal Music como jefe de prensa, tuve acceso a una serie de artistas que de otra manera jamás hubiese conocido (por aquello de que en términos musicales soy del ejército “Living in the Past”, como la canción de Jethro Tull). Una de las novedades más llamativas de inicios de ese año era el disco debut homónimo de Wolfmother, una banda australiana descrita por nuestros jefes en Inglaterra como “los nuevos AC/DC. Cada departamento musical de la compañía manejaba una serie de categorías para promocionar bandas desconocidas en el país y en el caso de los Wolfmother se les consideraba como una gran “oportunidad para el mercado”, más no una prioridad, como solían ser los casos de U2, The Killers o Metallica. Recuerdo que en la reunión de mercadeo en la que nos presentaron al grupo, nos emocionamos por su sonido clásico, envolvente, incluso sonaban más a Black Sabbath que a AC/DC (oigan el tema Dimension y notarán que el espíritu de Ozzy se apoderó del cantante Andrew Stockdale) y eso era sinónimo de alegría para un momento curioso para el rock anglo, dominado por la melosería insoportable de Coldplay, Snow Patrol y Keane…

El disco de Wolfmother se lanzó en edición local, no creo que hayan sido más de 500 o 1.000 unidades de la época en el mercado, y con los australianos no pasó mucho en términos masivos, aunque se construyó un nicho de fieles seguidores. Recuerdo que en esos años hubo una tendencia, normal y habitual en los nuevos artistas a mirar al pasado y a buscar referentes en los años 70 y 80, especialmente en la cultura mod, postpunk y new wave, para darle un nuevo aire al rock, que se percibía sin alma y poca emoción. Otros casos que resonaron en esos días fueron los de Kaiser Chiefs, The Cribs, Mando Diao y Stands (muy parecidos a The Jam), Jack Johnson y James Blunt (muy influenciados por Cat Stevens), Editors e Interpol (muy cercanos a Joy Division, Bauhaus y The Cure), Razorlight y The Kooks (retomaron el legado de Television, Devo y los Talking Heads), Elbow, Athlete y los Doves (muy marcados por Talk Talk y Japan). El rock buscaba en el pasado la fórmula para la vigencia y permanencia.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales