
Colombia lista para demostrar su buena rima
Tras el éxito de Freestyle Master Series en ligas nacionales, Internacional y World Series, llega el evento más global: Freestyle World Cup (FWC), que reunirá a los grandes raperos de habla hispana en Ciudad de México. Colombia estará presente.
La madurez del freestyle vive su punto más álgido, y el 12 de diciembre de 2026, la Arena Ciudad de México será el epicentro de la consagración colectiva definitiva con la FMS World Cup. Un evento colosal que promete redefinir las reglas del juego bajo una premisa que mezcla el arraigo, la estrategia, los beats y la poesía improvisada. En el freestyle, el artista rapea de forma improvisada sobre una pista (beat) o a capela. No hay una estructura; las rimas se crean al momento. En las batallas dos o más raperos compiten rimando entre sí ante un jurado.
Asier Fernández, CEO y cofundador de Urban Roosters, explica que “es un formato por equipos que nos permite hacer diferentes tipos de modalidades. Podemos tener dentro de lo que es un enfrentamiento entre dos selecciones, un 1 contra 1, un 2 contra 2 y un 3 contra 3", desentrañando una dinámica inédita diseñada para llevar el rap improvisado hacia una profesionalización sin precedentes.
Esta Copa del Mundo no es un torneo individual de egos enfrentados; es una sinfonía de tres mentes rimando al unísono, donde la química grupal vale tanto como el ingenio individual. El Mundial contará con un total de 24 selecciones de habla hispana, consolidando el eje más apasionado del rap en español, en cuatro eventos y tres jornadas para la fase de grupos para disputar la gran final en Ciudad de México, en donde el equipo ganador tendrá un premio de 90.000 dólares y 30.000 para el subcampeón.
Asimismo, se conoce que son seis grupos, compuestos por cuatro equipos y que la primera jornada oficial de fase de grupos se realizará en Pereira (Colombia), el 4 de diciembre de 2026. Serán 16 equipos los que clasifiquen a la gran final en México y próximamente se conocerán detalles de las fases dos y tres.
El capitán, el sorteo y la proyección
En este tablero de ajedrez del asfalto, el capitán se convierte en el arquitecto del destino de cada equipo. Los capitanes de las 24 selecciones convocadas asumen la responsabilidad total de probar, moldear y proponer a sus escuderos. Durante una fase de encuentros amistosos y exhibiciones —que ha tenido paradas en Venezuela, Perú, Bolivia—, los líderes han tenido la libertad de probar cómo congenian los diferentes miembros antes de que Urban Roosters valide las listas definitivas de convocados.
Para Fernández, el trasfondo de este formato grupal trasciende el mero espectáculo comercial. Representa una ventana de esperanza para ecosistemas locales olvidados. "Nos da la oportunidad de tener representantes de todo el habla hispana midiéndose y dando la oportunidad que te dan muchos países con los cuales no tenemos todavía la infraestructura o que es muy complicado, como Guinea o Bolivia, que no tienen Liga Nacional. Si te destacas en el Mundial, quizás puedes ser fichado por alguna de las ligas nacionales". Así, la FMS World Cup se erige como una vitrina meritocrática global.
Antes del gran estallido de diciembre, los micrófonos ya habían empezado a echar humo en un preludio de alta tensión. La maquinaria de Urban Roosters diseñó la Pre-World Cup, un vibrante circuito preparatorio de exhibiciones y triangulares internacionales que sirvió para poner a prueba el formato e incendiar los ánimos de la afición.
En estas citas, combinados históricos de la disciplina midieron sus fuerzas de forma directa. Poco a poco se han venido conociendo algunos de los integrantes de cada selección: México (Azcino como capitán, Jony Beltrán, y Azuki), Argentina (liderada por Stuart, acompañado por Larrix y Mecha), la delegación de Venezuela (con Letra, Chang y Lancer Lirical), Chile (Kaiser como Capitán, El Menor y Nitro quienes lo acompañan) y Colombia.

Para Colombia, este evento no es una competencia más: es la validación de un viaje histórico tejido con sudor, resiliencia y rimas que curan heridas sociales. El país se ha consolidado como uno de los motores indiscutibles de la nueva ola del freestyle hispanohablante. Este crecimiento exponencial no se explica sin el rol protagónico e inspirador de Juan Camilo Ballesteros, universalmente conocido como Valles T.
Acompañando al histórico capitán en esta aventura mundialista, Colombia alinea una terna de ensueño, un auténtico choque de estilos que desborda identidad: la genialidad combativa e implacable de Marithea, una de las grandes cabezas de cartel de la organización y que no solo es subcampeona de la FMS Colombia sino también de la más reciente FMS México, en donde estuvo peleando los primeros lugares de la tabla hasta el final; por si fuera poco estará la frescura descarada de Fat N, el joven prodigio que encarna el futuro de la plaza, y subcampeón de la internacional de Red Bull Batalla en el 2023, y Campeón de Red Bull Batalla: Nueva Historia (2025). Juntos forman un tridente temible, capaz de convertir la presión digital en poesía pura y de reclamar el trono mundial en la Arena CDMX.
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Otros capitanes que se conocen son: Éxodo Lirical (República Dominicana), Darch (Paraguay), Armamente (Bolivia), Pseudocódigo (Nicaragua), SNK (Costa Rica), KG (Perú), Mariano (Guinea Ecuatorial), Zaki (El Salvador), Switch (Ecuador), Naicen (Uruguay), Ghetto (Guatemala), Reverse (Cuba), Índico (Panamá), Kannon (Puerto Rico), Androide (Honduras), y por definir hay otros que serán revelados en los próximos meses como lo son los equipos de España, Estados Unidos y Europa que están por definirse, según comenta Asier.

'¿Qué es eso del freestyle?', preguntan por ahí
Figuras públicas del entretenimiento como el comediante, actor, cantante y trovador Lokillo, han dado gran visibilidad a la escena en Colombia. Este último ha asumido el reto del repentismo de los MC’s junto al comediante mexicano Franco Escamilla, entre otros, y ha logrado que sus espectáculos no sólo sean para raperos, sino también para todo el núcleo familiar.
Hace siete años, el país se enteró a través de medios de comunicación de que había un subcampeón Internacional de freestyle. Frente a los reflectores, las cámaras, micrófonos, medios digitales y escritos, apareció el nombre de Juan Camilo Ballesteros, conocido como 'Valles T’, quien enfrentó al español Bnet en la final de ‘Red Bull Batalla’ en el año 2019, en un encuentro que sigue siendo tema de polémica entre los aficionados. Muchos de ellos aseguran que la victoria y el trofeo de campeón pertenecían a Ballesteros.
Asier no escatima en elogios al referirse al bicampeón nacional de FMS Colombia, oriundo de Cartago: "Valles T va a ser el capitán, que quizás es el MC más laureado y con mayor trayectoria del país". Valles T ha sido el faro que demostró a miles de jóvenes en las comunas y periferias colombianas que se podía mirar de tú a tú a las potencias globales del rap. Su mentalidad de hierro ha esculpido el respeto internacional del que hoy goza el país.
El freestyle nació en las calles de Nueva York a principios de los años 80, destacándose por ser un grito de rebeldía y contracultura. El rap ya tenía un público definido y los raperos improvisaban sobre lo que veían, lo que escuchaban, mostrando una agilidad mental fuera de lo común.
Así pasaron los años hasta llegar al 2000, cuando la expansión internacional bajo la marca Red Bull dio un giro trascendental sobre la cultura, la música y la escena underground, creando así el famoso formato de ‘Red Bull Batalla’. En ese tiempo Valles T, ya era reconocido como el mejor representante que tenía Colombia a nivel mundial. La evolución se dio con diferentes competencias como lo es la FMS España, abarcando territorios hispanohablantes y llevando el repentismo y los beats a Suramérica bajo la compañía y liderazgo de Urban Roosters.
La conversación ha dejado de pertenecer únicamente a las esquinas iluminadas por farolas moribundas y al eco fugaz del asfalto. Lo que comenzó como un desahogo marginal en barrios periféricos se ha transformado en un fenómeno cultural masivo y de profundo impacto social. Las rimas de barrio llegaron a transformarse en una disciplina deportiva profesional.

Más allá de los escenarios titánicos que facturan miles de dólares, el freestyle en Colombia conserva su ADN más puro: el de ser un bálsamo de transformación social en las periferias urbanas. Fernández resalta que la rentabilidad de la industria jamás debe divorciarse de sus raíces. "Nosotros lo que buscamos es profesionalizar la disciplina del freestyle para precisamente materializar más oportunidades para todos estos chicos de barrios de periferia. Se ha generado un sistema alrededor que ya no sólo da oportunidad a freestylers, sino también a beatmakers, a técnicos de sonido, y a periodistas especializados", afirma.
El rap improvisado funciona como una herramienta de inclusión capaz de redirigir la ira y transformar realidades complejas. En un mundo cada vez más volátil e hiperconectado, donde las redes sociales a veces se tornan tóxicas, la FMS World Cup de este diciembre se presenta como una oda a lo real. Rimar frente a miles de personas en vivo devuelve el valor a la experiencia tangible, al instante único que la inteligencia artificial jamás podrá replicar.
Con Valles T a la cabeza, el seleccionado colombiano está dispuesto a demostrar que sus rimas no solo buscan ganar un trofeo, sino seguir salvando vidas a través del arte de la palabra, y con el potente mensaje en sus gargantas para que el mundo tenga muy presente que “Colombia tiene buena rima”.
IG: @lextriana01
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