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La guerra en Gaza. Créditos: Colprensa/Cineplex
La guerra en Gaza. Créditos: Colprensa/Cineplex
Cultura

El precio de filmar el genocidio de Gaza: cuatro documentales y sus consecuencias para los creadores

‘Put your soul on your hand and walk’, ‘No other land’, ‘Gaza: doctors under attack’ y ‘Naza’: cuatro documentales sobre el genocidio de Gaza y lo que les costó a sus cineastas, entre censura, ataques y amenazas de Estado.

Por: Juan Francisco García

El genocidio en Gaza sigue ocurriendo ante nuestros ojos. Se ha hecho costumbre que las películas que lo denuncian ganen los elogios y los aplausos de los festivales de cine más importantes del mundo, así como la persecución del Estado de Israel, que, como lo demuestra el Comimitee to Protect Journalists (CPJ), ha asesinado a 259 periodistas desde el 7 de octubre de 2023. 

Ese fue el caso de Naza, documental estrenado en el Festival de Venecia y ovacionado por 25 minutos con el público de pie. Benjamin Netanyahu lo adjetivó como intolerable por "incitar el antisemistimo global", y el ministro de Cultura israelí, Miki Zohar, dijo que la película era repugnante, tildó a sus creadores de despreciables y los acusó de traicionar al Estado. En consecuencia, Zohar advirtió que actuaría de inmediato para revocarles la ciudadanía. 

Estos son cuatro documentales que han metido el dedo en la llaga del genocidio, y las consecuencias que han implicado para sus creadores. 


Put your soul on your hand and walk (2025)

Dirigida por la iraní Sepideh Farsi, la película se cimenta en videollamadas entre la directora —que no podía entrar a Gaza— y la fotoperiodista gazatí de 25 años Fatma Hassouna. Durante meses, Hassouna le muestra evacuaciones forzadas, hospitales colapsados y calles en ruinas. La cotidianidad de una ciudad signada por el caos y por la muerte que ella se niega a abandonar. "Iré a Cannes, pero tengo que volver a Gaza. No quiero irme", le dijo a Farsi en su última conversación. Hassouna fue asesinada junto a diez familiares en un ataque aéreo israelí, un día después de conocerse su selección en Cannes.

No other land (2024) 

Dirigida por Basel Adra, Yuval Abraham, Rachel Szor y Hamdan Ballal, el documental se basa en la memoria de Basel Adra, cuyo primer recuerdo es el de soldados israelíes arrestando a su padre. Con material filmado por él, su familia y sus vecinos de Masafer Yatta, en Cisjordania, documenta las amenazas de desplazamiento y la demolición sistemática de su comunidad para uso militar israelí. 

IndieWire la llamó "la primera gran película sobre la ocupación de Palestina" desde octubre de 2023. Un mes después de que la cinta ganara el Oscar, Hamdan Ballal fue golpeado por colonos y detenido por el Ejército. La Academia se negó a emitir un comunicado de apoyo. Meses más tarde, su colaborador Odeh Hathalin fue asesinado por un colono. La película nunca consiguió distribuidora en Estados Unidos y un cine que la proyectó en Miami estuvo a punto de ser desalojado.

Gaza: doctors under attack (2025) 

Dirigida por Karim Shah, reúne testimonios directos de médicos de Gaza —el cirujano Khaled Hamouda, que perdió a su familia y fue torturado en detención, y el relato de la muerte bajo custodia del jefe de ortopedia de al-Shifa, el hospital más grande de la ciudad, Adnan al-Bursh—. A los testimonios se les suman las grabaciones recuperadas del teléfono de un médico asesinado y las confesiones anónimas de un soldado y un médico militar israelíes sobre abusos y cirugías forzadas sin anestesia. El resultado es una denuncia escalofriante de las detenciones, torturas y ataques a hospitales como estrategia militar. 
 

The Guardian la llamó "un documento esencial de nuestro tiempo" mientras La BBC la retiró semanas antes de su estreno alegando "problemas de imparcialidad". Más de 600 figuras públicas calificaron el hecho como un acto de censura política. El día en que finalmente se emitió por Channel 4, el 2 de julio de 2025, Israel mató en un ataque aéreo a Marwan al-Sultan, el cardiólogo que protagoniza el documental, junto a seis familiares.

Naza (2026) 

Dirigida por los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, fue rodada de noche en azoteas de Tel Aviv y reúne los testimonios anónimos de 24 militares y analistas de inteligencia israelíes sobre el sistema de IA 'Lavender' y la estrategia 'Where's daddy', que ubicaba a sospechosos junto a sus familias antes de atacarlas. IndieWire escribió que expone "la maquinaria brutal del genocidio moderno" y que los civiles "no fueron un daño colateral, sino la misión misma". "La negación del crimen es lo que ayuda a que persista, por eso es importante que los israelíes vean esta película", dijo Yuval Abraham. 

El primer ministro Netanyahu acusó a los directores de "incitación antisemita global"; el ministro de Cultura, Miki Zohar, amenazó con revocarles la ciudadanía por "traición"; el ministro Ben-Gvir les dijo que se fueran del país. Los 24 testigos militares del filme debieron permanecer anónimos por temor a represalias.

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