
“La literatura de ficción lleva a mundos a los que ni siquiera las grandes tecnologías han podido llevarnos”: Jerónimo García Riaño, autor de ‘Geometría del engaño’
'Geometría del engaño', del escritor colombiano Jerónimo García Riaño, reúne 11 relatos conectados entre sí de una u otra forma que hablan y dicen mucho sobre la condición humana.
Por: Eduardo Arias
En lugares como un salón de billar, un parque, un hospital o un bosque los personajes que transitan por los cuentos de Geometría del engaño se enfrentan a los conflictos que se desatan alrededor del amor, la muerte, la familia, el deseo. Los relatos que componen la obra están conectados y se cruzan entre sí, hasta el punto de que el libro puede verse como una colección de cuentos o una novela fragmentada.
Jerónimo García Riaño, el autor del libro, nació en Armenia, Quindío, en 1978. Es ingeniero electrónico, magíster en TIC aplicadas a la educación y especialista en filosofía de la ciencia. Sus escritos se han publicado en diversos medios de Colombia y América Latina. CAMBIO habló con él sobre Geometría del engaño y el papel que cumple la literatura en el mundo contemporáneo.
CAMBIO: ¿Por qué Geometría del engaño, por qué ese título?
Jerónimo García Riaño: Cuando estaba haciendo la conexión de los cuentos, de manera literal hice un gráfico donde pintaba el cuento número uno, cuento número dos o hacía una bolita con el número del cuento. Era un poco como ese juego de unir los puntos y encontrar la figura. Hice algo similar, empecé a unir los puntos. El cuento número uno va conectado con el tres, el tres va conectado con el cuatro, el cuatro con el cinco y cuando fui trazando los puntos encontré que se formaba una figura geométrica. Yo pensé para el título en palabras como mapa, constelación, al comienzo no me venía a la cabeza la palabra geometría.
CAMBIO: ¿Y la parte del engaño de dónde sale?
J.G.R.: La mayoría de los cuentos están trazados por el engaño. No es solamente el engaño que afecta al otro, sino también el engaño que mimetiza, que busca huir de una situación de peligro. Como les pasa a los animales cuando un depredador los amenaza. Entonces el título utiliza el concepto de la forma, que es la geometría, y la trama o el tema que es el engaño.
CAMBIO: ¿Cómo nació su interés por la literatura, qué lo motivó a dedicarse a ella?
J.G.R.: Mi amor por la literatura y por la escritura nació desde muy pequeño. Mi padre fue un gran lector. Por su amor literario y su interés para que su hijo también amara la literatura me regaló un par de libros yo siendo muy niño. Inclusive los tengo todavía, los libros de Oveja Negra, de los best seller de color verde, La isla del tesoro y 20.000 leguas del viaje submarino. En ese momento no me interesó mucho leerlos. A los 9 o 10 años leí La isla del tesoro. Esa novela me enganchó muchísimo. La leí porque era la más corta y porque tenía la letra más grande. Los criterios de selección fueron esos y no literarios. Lo primero que sentí fue ganas de escribir. Yo ya venía escribiendo desde los 7 u 8 años. Mi papá me decía, “Escriba cómo le fue en colegio, escriba cómo le fue en el paseo.”. Y yo escribía.
Sentí la necesidad de escribir una novela, por supuesto una novela de un niño de 10 años, pero tratando de jugar a ser escritor. Desde ahí me quedó la pulsión por escribir, por contar historias. Yo me dediqué a estudiar ingeniería electrónica y cuando tenía 33 años dije: “Yo quiero dedicarme a la escritura ya de lleno”. Tomé un taller en la Universidad Central con Isaías Peña. Me pareció maravilloso, me dio luz sobre la escritura y ahí decidí dedicarme al oficio. Llevo 14 años en los que he producido varios textos.

CAMBIO: ¿Estas historias que componen el libro nacieron de alguna experiencia?
J.G.R.: No tanto de las experiencias vividas, pero sí de situaciones que viví en mi cotidianidad. Por ejemplo, a mí me gustaba mucho jugar billar. Digo me gustaba, no porque me haya dejado de gustar, sino porque lo hacía más cuando era joven. Pagaba 100, 200 pesos en algún billar de Armenia y me dedicaba a jugar solo. Me gustaba mucho y entonces la idea surgió a partir del juego de billar. Un cuento se lo dedico a mi abuela porque ella, de alguna manera, fue la inspiración. Ella me susurró el cuento al oído, como dice el epígrafe. y decidí construir un cuento a partir de la experiencia que ella había vivido.
CAMBIO: Varios personajes aparecen en varios relatos. ¿Por qué optó por esta estrategia en lugar de escribir una novela?
J.G.R.: Cuando estaba escribiendo el libro me di cuenta de manera accidental que tenía tres cuentos escritos y vi que uno se podía conectar con otro. Decidí entonces que mi apuesta estética y literaria del libro iba a ser conectar los 11 cuentos por los personajes, también por algunos elementos de la trama, pero fundamentalmente por los personajes. Una novela no, porque yo trato de escribir una novela, luego un libro de cuentos, de nuevo una novela y después un libro de cuentos. Antes de Geometría del engaño yo había publicado La noche de los forasteros. Entonces decidí escribir este libro de cuentos que permitieran esa posibilidad de armar un rompecabezas, pero que a la vez tuvieran una unidad. Es decir, que si se lee el cuento de manera independiente, que también tenga vida, que no dependa de otro. Eso fue lo más trabajoso. Que los personajes se conectaran y que los textos tuvieran su propia vida, que no dependieran uno de otro.
CAMBIO: ¿Cómo explica usted que la literatura siga avante a pesar de que vivamos una época dominada por el texto rápido y efímero?
J.G.R.: Sigue adelante, porque, la literatura de ficción tiene la posibilidad de llevarnos a otros mundos a los que ni siquiera las grandes tecnologías han podido llevarnos, excepto el cine, que también es otra gran forma de expresión para contar historias. La literatura sigue siendo esa posibilidad de conectarnos con lo inimaginable, con esos mundos posibles que no existen en la realidad. Además, es un acto de resistencia a estos otros elementos que nos absorben. Lástima, no debería ser así.
CAMBIO: ¿Cómo enfrentarse al oficio de escritor?
J. G. R.: En la literatura hay que tener respeto por el oficio. Hay autores que ahora escriben libros sumamente rápido. _Geometría del engañ_o es un libro que empecé a pensarlo en 2017. No es que haya trabajado los ocho años seguidos para sacarlo, pero sí es un trabajo que tuvo tiempo, que tuve que revisar y volver a ver para tratar de lograr estéticamente y literalmente lo que yo quería. La literatura es de las artes que más tardan en hacerse. Requiere de un proceso que lleva un poco más de años, pero que permite también dar cuenta de la calidad de lo que se está haciendo. De alguna manera, la literatura es ese arte con calidad que se impone sobre otros que no lo son tanto. Como la música actual que, a mi juicio, ha perdido una cantidad de elementos de calidad que antes sobresalían. Por eso tal vez escucho mucha música vieja y no tanto de la nueva.
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