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Jorge Cardona, periodista e historiador
Jorge Cardona Alzate.
Cultura

Del milagro de Arica al sueño de 2026: la historia de Colombia a través de su selección

La historia del fútbol colombiano y su relación con las transformaciones y conmociones sociales que ha vivido Colombia se combinan y dialogan permanente en ‘Rastros de una pasión: viaje a la memoria del fútbol colombiano’, libro que escribió el periodista e historiador Jorge Cardona Alzate.

Por: Redacción Cambio

Jorge Cardona, uno de los periodistas más reconocidos y respetados de Colombia, no sólo es un experto en política, orden púbico y conflicto, sino también un apasionado por el fútbol. Resultado de este par de ejes que atraviesan su vida profesional es su libro Rastros de una pasión: Viaje a la memoria del fútbol colombiano.

Más que una fría historia del fútbol colombiano es un relato periodístico que muestra de qué tantas maneras el fútbol colombiano se ha entrelazado con la política, la violencia y el narcotráfico en un país atravesado por brechas sociales muy profundas. Porque la tesis central de Cardona es que la emoción deportiva convive con la historia social.

Cardona Alzate, quien ganó el Premio de Periodismo Simón Bolívar a la Vida y Obra, recopila en este texto décadas de experiencia e investigación. El proyecto se originó a partir de una cátedra sobre fútbol y política que dictó en la Universidad Javeriana. CAMBIO reproduce apartes del libro.

La hazaña histórica (1962)

En el segundo juego ante Unión Soviética, vigente campeón de Europa, al minuto once, con tres goles en contra, el asunto pintaba para goleada. Pero al minuto 21 un inesperado contragolpe terminó en puntazo y gol de Herman “Cuca” Aceros. Rusia amplió la ventaja en el minuto 56, pero la hazaña se configuró cuando el reloj del juez empezó la cuenta regresiva. En el minuto 68, el árbitro brasileño Etzel Filho sancionó un tiro de esquina desde el costado derecho del arco soviético y, con perfil cambiado, Marcos Coll cobró con derecha al primer palo y el balón se coló en la puerta de Lev Yashín, conocido como “La Araña Negra”. El gol del barranquillero Coll sigue en los registros mundialistas como el único gol olímpico alcanzado. Ese gol obró como revulsivo al equipo de Pedernera que, contra todos los pronósticos, alcanzó el tercer gol en el minuto 76 a través del barranquillero Antonio Rada de potente derechazo; y provocó la fiesta en el estadio de Arica cuando Marino Klinger alcanzó el empate en el minuto 86. La voz de Gabriel Muñoz López en Nuevo Mundo de Caracol testificó las emociones de un país al borde del delirio. El empate 4-4 con Rusia fue la noticia del año y se volvió un chiste popular afirmar que el “CCCP” de la camiseta rusa traducía: “Con Colombia Casi Perdemos”.

El regreso a los mundiales (2013)

Bajo un aguacero sostenido en Barranquilla, Colombia venció 1-0 al Ecuador de Reinaldo Rueda, con gol de James Rodríguez. Ese resultado dejó a un punto el retorno a los Mundiales después de dieciséis años. Este resultado fue un bálsamo, un distractor y, en cualquier caso, una victoria colectiva para una nación dividida por la política y con ru¬dos dilemas de orden público. Tres días después, en el estadio Cen¬tenario de Montevideo, la selección perdió ante Uruguay 2-0 y se aplazó la celebración. Edinson Cavani y Cristian Stuani liquidaron en quince minutos los planes de Pékerman. El primer plano fue para el presidente Santos en la Asamblea de la ONU anunciando que la paz estaba «más cerca que nunca».

La selección de José Pékerman también estaba cerca, pero del Mundial de Brasil 2014. El momento de concretarlo fue el 11 de octubre en Barranquilla. Jugaron: David Ospina, Stefan Medina, Amaranto Perea, Mario Yepes, Pablo Armero, Abel Aguilar, Carlos Sánchez, Juan Guillermo Cuadrado, James Rodríguez, Radamel Falcao García y Teófilo Gutiérrez. Chile aprovechó el nerviosismo colectivo y en media hora de juego puso el marcador a su favor con tres goles: un penal de Arturo Vidal y dos goles de Alexis Sánchez. Cuando finalizó la primera parte el camerino parecía una sala de velación; Pékerman dejó que los ánimos se calmaran y les aseguró que con sus condiciones deportivas eran capaces de revertir el juego.

Envió a la cancha al volante Macnelly Torres y al delantero Carlos Bacca por Stefan Medina y Carlos Sánchez, y salió a atacar el arco de Claudio Bravo en busca del milagro. A veintiún minutos del cierre, en una jugada personal, Teófilo Gutiérrez logró el descuento. En el minuto setenta y cinco, el juez brasileño Paulo César de Oliveira marcó penal por falta sobre James Rodríguez, y el gol lo hizo efectivo Falcao García. A seis minutos del final, Claudio Bravo arrolló a James Rodríguez y el juez volvió a señalar el penal. Y el Tigre Falcao logró el empate 3-3 y puso a celebrar al país. Cuatro días después venció a Paraguay en Asunción (2-1) y se afianzó en el segundo lugar de la clasificación suramericana con treinta puntos, únicamente superada por Argentina.

Pékerman en sus preparativos para el Mundial de Brasil 2014, con una novedad que puso a la sociedad en estado de desencanto. El 22 de enero, en el desarrollo de un juego sin trascendencia entre el Mónaco de Francia y el equipo de tercera división Chasselay, resultó lesionado Radamel Falcao García, pieza clave del combinado nacional. Cuando se aprestaba a concretar su segundo gol en el juego, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. Radamel Falcao García se perdió el Mundial de Brasil 2014 y la selección Colombia se quedó sin su goleador insigne.

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Un Mundial inolvidable en el país de la samba (2014)

A diferencia de Italia 1990, cuando Colombia fue al Mundial con jugadores de la liga local, tres décadas después, solo Camilo Vargas, Faryd Mondragón y Alex Mejía jugaban en el país; los demás lo ha¬cían en el exterior: David Ospina en Niza, Cristian Zapata en Milán, Mario Yepes en Atalanta, Santiago Arias en PSV Eindhoven, Pablo Armero en West Ham United, Camilo Zúñiga en Napoli, Carlos Valdés en San Lorenzo, Carlos Sánchez en Elche, Abel Aguilar en Toulouse, James Rodríguez en Mónaco, Juan Guillermo Cuadrado en Fiorentina, Freddy Guarín en Inter, Víctor Ibarbo en Cagliari, Carlos Bacca en Sevilla, Adrián Ramos en Hertha, Juan Fernando Quintero y Jackson Martínez en Porto y Éder Álvarez, Carlos Car¬bonero y Teófilo Gutiérrez en River.

El equipo se concentró en el Centro de Formación de Atletas Presidente Laudo Natel de São Paulo y el debut fue ante la selección de Grecia el 14 de junio en el estadio Mineirão de Belo Horizonte. El marcador fue 3-0 con goles de Pablo Armero, Teófilo Gutiérrez y James Rodríguez. Ese día jugaron: David Ospina, Juan Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Mario Yepes, Pablo Armero, Carlos Sán¬chez, Abel Aguilar, Juan Guillermo Cuadrado, Víctor Ibarbo, James Rodríguez y Teófilo Gutiérrez; ingresaron Santiago Arias, Alex Me¬jía y Jackson Martínez. Al día siguiente hubo comicios en Colombia y resultó reelecto Juan Manuel Santos. Con ese respaldo consecutivo al proceso de paz de La Habana, llegó el segundo juego ante Costa de Marfil.

En el estadio Mané Garrincha de Brasilia, la primera etapa se fue sin goles, pero en la segunda fase, cuando entró Juan Fernando Quintero, el balón fluyó y al minuto sesenta y cuatro, James Rodríguez rompió la igualdad con un cabezazo ante un tiro de esquina ejecutado por Juan Guillermo Cuadrado. Seis minutos después, el propio Quintero trenzó una jugada con James Rodríguez y Teófilo Gutiérrez, y anotó el segundo para Colombia. A diecisiete minutos del cierre descontó Gervinho, pero ganó la selección 2-1 y clasificó a los octavos de final. En el tercer juego ante Japón, entraron a la formación Carlos Valdés, Éder Álvarez Balanta, Alexánder Mejía, Freddy Guarín y Adrián Ramos, y Colombia ganó 4-1 con dos goles de Jackson Martínez.

Con puntaje perfecto, el equipo de José Pékerman pasó primero del grupo y el 28 de junio en el estadio Maracaná de Río, enfrentó a Uruguay y ganó 2-0, con dos goles de James Rodríguez. El primero fue calificado como el mejor del Mundial. Corría el minuto veintiocho cuando el número diez recibió el balón con el pecho al borde del área chica de Uruguay y, sin dejarlo caer al piso, giró su cuerpo y empalmó un zurdazo de volea que pegó en el travesaño y venció al arquero uruguayo Fernando Muslera. Un golazo que mar¬có el camino de la clasificación a cuartos de final ante el local Brasil, de Luiz Felipe Scolari, en el estadio Castelao Fortaleza. Un partido que favoreció a Brasil, aunque quedaron dudas respecto a un gol de Mario Yepes que fue anulado.

El 4 de julio saltaron a la cancha: David Ospina, Juan Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Mario Yepes, Pablo Armero, Carlos Sán-chez, Freddy Guarín, Juan Guillermo Cuadrado, Víctor Ibarbo, Ja-mes Rodríguez y Teófilo Gutiérrez. Al minuto siete, la ofensiva bra-sileña surtió efecto con un gol de Thiago Silva en una desatención de Carlos Sánchez. En la segunda etapa, un tiro libre de David Luiz sentenció el partido. James Rodríguez logró el descuento, pero ganó Brasil (2-1). A pesar de la derrota, el balance de la selección no podía ser mejor y el recibimiento dado a los jugadores a su regreso demos¬tró la gratitud de Colombia. El éxito de la selección de José Péker¬man sintetizó una larga historia deportiva de múltiples escuelas.

El clímax de la crónica (La clasificación al Mundial 2026)

La doble hora de la verdad comenzó el 4 de septiembre en el estadio Metropolitano de Barranquilla ante Bolivia. (...) Como era de esperarse, el equipo del altiplano se atrincheró en su zona y la selección de Lorenzo solo pudo romper el cerco hasta el minuto 31 con gol de James Rodríguez. Así terminó la primera parte, con los aficionados en las tribunas comiéndose las uñas. En la segunda etapa, Lorenzo envió a la cancha a Juan Fernando Quintero y el hábil volante antioqueño descifró las combinaciones y rompió los cerrojos. Primero se inventó una jugada en la que puso mano a mano al delantero John Córdoba frente al arquero boliviano Carlos Lampe y el ariete chocoano resolvió con potente taponazo; y después él mismo clavó el balón en el ángulo derecho de la portería boliviana para el tercero y definitivo. Ese 3-0 le dio a Colombia su clasificación al séptimo mundial de su historia. Chile 1962, Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998, Brasil 2014, Rusia 2018 y ahora México-Estados Unidos-Canadá 2026.

Jorge Cardona Alzate
Rastros de una pasión: Viaje a la memoria del fútbol colombiano
Mediapluma Editorial

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