
Goya y los desastres de la guerra llegan a Bogotá
‘Los desastres de la guerra’ es una exposición que reúne 80 grabados de Goya en Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, creado por Doris Salcedo. ¿Si conocemos el sufrimiento que produce la guerra, por qué seguimos recurriendo a ella? Esa es la pregunta que plantea esta exhibición. El sábado 26 de septiembre se realizará la primera de las tres acciones corales tituladas ‘Presencias de la fragilidad humana’.
Por: Eduardo Arias
Realizados entre 1810 y 1820, los 80 grabados que se exponen desde el 5 de septiembre en Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, y agrupados en Los desastres de la guerra, surgieron de la mirada aguda y muy crítica de Goya a la invasión napoleónica de España y la Guerra de la Independencia.
Como parte de esta exposición, que se extenderá hasta el 17 de enero de 2027, se realizarán tres acciones corales y de memoria tituladas Presencias de la fragilidad humana y concebidas junto con el programa musical Presencias – Sonidos & Ecos, de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de Colombia.
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Bajo la dirección artística de María Belén Sáez de Ibarra y la dirección coral de María Jimena Barreto, el coro Voces de Nuestro Tiempo se presentará en tres ocasiones. La primera, llamada Cartagena, promesa y respiración colectiva, se llevará a cabo el sábado 26 de septiembre a las 11:00 de la mañana. Se interpretarán las piezas Madrigales a cappella, de Juan Pablo Carreño, y Allemande, de Caroline Shaw.
La fractura y la herida colectiva será el viernes 2 de octubre, a las 4:00 de la tarde. Se proyectarán imágenes y registros audiovisuales de la acción colectiva Sumando ausencias, de Doris Salcedo, que tuvo lugar en la Plaza de Bolívar en 2016, mientras el coro interpreta And the swallow y Da pacem Domine, de Arvo Pärt. El ciclo termina el martes 24 de noviembre, 4:00 de la tarde, con Persistencia y se escuchará The Deer’s cry de Arvo Pärt

Francisco de Goya y Lucientes (1746 –1828) fue pintor, dibujante y grabador. Su obra atravesó la pintura religiosa y cortesana, el retrato, las escenas populares y la crítica social y política. Realizó Los desastres de la guerra entre 1810 y 1820, a partir de la violencia que atravesó España durante la ocupación napoleónica y los acontecimientos posteriores. La primera edición de la obra apareció apenas en 1863, décadas después de haberla terminado. En estos grabados, Goya los protagonistas no son los héroes militares ni los reyes vencedores sino las víctimas: cuerpos heridos, ejecuciones, hambre, violencia contra las mujeres y destrucción.
Goya no se dedicó a retratar reyes o generales vencedores sino hacia las víctimas, hacia las consecuencias más devastadoras de la guerra como la violencia extrema, el hambre, la miseria, la mutilación, el dolor y la normalización y reproducción de la crueldad. Además, estos grabados cuestionan las ejecuciones, el poder y el fanatismo.
En la muestra los complementan poemas escritos entre 1923 y 2022: El siglo, de Ósip Mandelshtam; Casa, de Warsan Shire; La guerra, de Miguel Hernández; Exhausto en la cruz, de Najwan Darwish; Canción a una dama en la sombra, de Paul Celan; Pido al dolor que persevere, de Piedad Bonnett, y La Tierra se estrecha para nosotros, de Mahmud Darwish. CAMBIO habló con Doris Salcedo acerca de Los desastres de la guerra y la pertinencia de los grabados de Goya para reflexionar sobre la paz y la guerra.

CAMBIO: ¿Qué motivo esta exposición con los grabados de Goya en este lugar?
Doris Salcedo: Estábamos pensando cuál podría ser la mejor manera de conmemorar los 10 años de la firma del Acuerdo de Paz. Y dado que hemos tenido obviamente tantas dificultades en la implementación del acuerdo, que el acuerdo ha tenido tantos enemigos y que todo lo que ha ocurrido con los fallidos intentos por lograr una paz en Colombia, pensamos que la mejor manera de conmemorar eso era mostrar lo que significa la guerra. Entonces nos parecía que el gran maestro, el gran artista, el genio que ha representado la guerra es Goya.
Qué mejor lección para todos los que hemos sufrido la guerra y los fracasos de la paz que analizar con cuidado y con detenimiento cada una de estas estampas. Porque cada vez que tú ves una de estas estampas y lees el título, estás sintiendo que Goya te interpela. Que tú le tienes que responder y te está hablando a ti y te está forzando, te está llevando a que des una respuesta crítica ante esa imagen que él te está presentando.
Entonces, me parecía que esa interpelación que nos hace Goya era ideal hacérsela a los colombianos. Por eso luchamos tanto por tener esta extraordinaria muestra acá y creo que vamos a aprender mucho si hacemos un análisis crítico de cada una de estas imágenes.
CAMBIO: ¿Podría considerarse a Goya como un reportero de guerra?
D. S.: Se ha dicho mucho que Goya es un reportero de guerra y yo creo que esa es una mirada absolutamente equivocada. Si bien Goya pudo haber sido testigo de algunos de estos hechos, a él lo invita el general Palafox para que presencie los desastres de la toma de Zaragoza por parte de los franceses. Él se desplaza en 1808 desde Madrid. En ese trayecto a Zaragoza se informa de lo que ocurre y al regresa a Madrid lo plasma en estas imágenes. No es el reportero de guerra que toma la imagen. Goya la transforma. Cuando se miran las imágenes con detenimiento vemos una acción, un movimiento. Uno ve, por ejemplo, que una mujer muere de hambre y está siendo cargada por su esposo y a la vez la hija huérfana está llorando. Siempre ves el desarrollo de una acción. No son copiadas, son de su invención. Y eso es muy importante tenerlo en cuenta.

CAMBIO; ¿Cómo interpreta usted la presencia de los animales en varias de los grabados?
D. S.: Son de distinto orden. En una imagen el pueblo español está tumbando el caballo a los soldados franceses. En ese caso, el caballo caído está mostrando la caída de Napoleón. Hay una bella imagen de un caballo que está luchando contra unos lobos y hay unos perros observando. Se dice que ese caballo son los liberales que defienden la Constitución de 1812, y que están siendo atacados por el regreso de la religión y del absolutismo de Fernando VII. Se dice que los perros quietos son el pueblo español que no está haciendo nada. Por otro lado, están los animales de la noche. Están el lince, el gato, el búho, el murciélago, que son los seres que traen la oscuridad y que se presentan cuando la razón se duerme.
Está el zorro escribiendo las nuevas leyes de regreso de la Inquisición, del absolutismo. El que le está teniendo el tintero y el que está arrodillado frente a él es un fraile. Entonces, muestra cómo la Iglesia se somete a ese poder bruto y torpe. Está siempre relacionando la Iglesia con los animales de la noche, con los seres oscuros, con la carencia de la razón, la estamos viviendo en Colombia hoy en día.

CAMBIO: Se hace inevitable hacer un paralelo de estos grabados con su obra y también con la de Beatriz González. ¿Cómo lo cómo lo analizaría usted?
D. S.: Sí, indiscutiblemente la maestra Beatriz González con su obra maravillosa nos enseñó a nosotros a ver el dolor de la guerra con todas estas víctimas, esta gente llorando, estos desplazados, estos cargadores de muertos. La maestra nos enseñó, pero pienso que tanto la maestra, que fue mi maestra, como yo, aprendimos mucho de Goya y desde que yo era su alumna las dos estudiábamos con juicio a Goya y teníamos gente más joven a la que entre las dos les dictábamos charlas y conferencias sobre Goya. Es muy bonito el paralelo porque me trae esos recuerdos de nuestro estudio profundo sobre Goya y aprendimos muchísimo.

CAMBIO: Y para usted ¿¿qué significa tener a Goya en este monumento de Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, una iniciativa suya a la que le ha puesto tanta energía?
D. S.: El Acuerdo de Paz, Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, la destrucción de 37 toneladas de armas, la desmovilización de 13,000 guerrilleros que en 90 por ciento han respetado los acuerdos nos ofrecen un camino. Esa es una opción. La otra es volver a la guerra. Tener a Goya aquí nos presenta una alternativa: o la paz o la guerra. Nos muestra un camino. Para mí ese es el sentido. No hay una opción intermedia. Porque por desgracia vivimos en una época de guerras inconclusas. Las guerras no se van a acabar. Putin iba a invadir Ucrania en dos semanas y lleva unos cuantos años. Israel dice que firmó un cese al fuego con Líbano y obviamente no hay cese al fuego. Firmó otro cese al fuego en Gaza y obviamente no hay cese al fuego. Emiratos Árabes dice que iba a terminar la guerra en Sudán, ahí están. Arabia Saudí iba a terminar la guerra en Yemen, ahí están metidos. Las guerras en esta época no se acaban. Es una desgracia, es una tragedia que estamos viviendo y la guerra colombiana tampoco se acaba. Entonces yo creo que debe llegar un momento en que las guerras se tienen que acabar. Estamos en la obligación de pedir que las guerras se acaben. Entonces yo creo que, en Colombia, donde llevamos tantos años de guerra y que logramos un acuerdo de paz tan extraordinario, revivámoslo. Escojamos las imágenes que nos está presentando Goya, que están descritas con detalle en el informe de la Comisión de la Verdad. Tenemos mucho para escoger. Escojan. Le pido a los colombianos que escojan.

Los desastres de la guerra
Grabados de Francisco de Goya
Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria:
Carrera 7 n.º 6b-30 Bogotá, D. C., Colombia
Abierto de martes a domingo, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m.
Entrada libre.
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