6 Marzo 2023

¿Quiénes serían los más afectados por la reforma laboral?

El borrador del proyecto de ley promete más garantías para los trabajadores formales, pero algunos grupos terminarían afectados.

Por: Angélica M. Gómez

El Ministerio de Trabajo ha anunciado que el próximo 16 de marzo radicará ante el Congreso el proyecto de reforma laboral y que en la semana previa llevará a la subcomisión que armó junto con gremios y sindicatos un nuevo borrador de su propuesta. En el documento, que se conoce hasta ahora, se aumentan los costos de contratación y de despido en el mercado laboral formal, lo que podría agravar la situación. 

Cristina Fernández, economista experta en economía laboral, advierte que “la reforma reduce la posibilidad de contratar porque los costos de despido son mayores y las posibilidades de despedir a los trabajadores, menores. Esto es particularmente cierto para la población vulnerable y el efecto es el opuesto al esperado. Nadie contrata a la población vulnerable porque es casi imposible despedirla”.

Esto sucede porque el borrador de la reforma laboral propone que los trabajadores formales –que son una minoría en el país– solo puedan ser despedidos con justa causa y los contratos a término fijo pueden convertirse en indefinidos si se renuevan por más de un año o si, al menos 30 días antes de terminarse, el empleador no notifica al trabajador de la terminación del contrato. 

Además, aumenta la estabilidad laboral reforzada para unos trabajadores específicos: amparados por fuero sindical; madres o padres de familia sin otro sustento económico; con discapacidad demostrada después de ser contratado; mujeres embarazadas y lactantes hasta los 6 meses; prepensionados a tres años de jubilarse. 

Saida Quintero, abogada laboral, explica que estos trabajadores “se vuelven inamovibles y eso dificulta su contratación, pues los empleadores empezarán a evaluar estas variables antes de decidir contratar a alguien con alguna de estas características”. 

En el caso de los prepensionados, el sistema laboral actual permite que si estos trabajadores ya cumplieron las semanas mínimas de cotización –1.300 en el régimen público y 1.150 en el privado si tiene el ahorro equivalente al 110 por ciento de una pensión de salario mínimo–, no se aplique la estabilidad laboral reforzada de tres años previos a la edad de jubilación.

Según los datos del Dane, en enero de este año había 21,5 millones de trabajadores en el país. De ellos, 2,3 millones estaban en industrias manufactureras y otros 1,2 millones trabajaban en alojamiento y servicios de comida, mientras que 1,6 millones de trabajadores pertenecían al sector de actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otras clases de servicios. Estos tres sectores productivos son altamente feminizados y generan casi una quinta parte del empleo del país. 

Otro efecto es el esperado por el incremento de los costos por horas extras que ya no empezarían a las nueve de la noche sino a las seis de la tarde, así como el mayor cobro de dominicales, que pasaría del 75 por ciento al ciento por ciento del valor de la jornada laboral común.

Las expertas advierten que la reforma no solo tiene en cuenta una minoría, que son los trabajadores formales –42 por ciento de los trabajadores del país en enero– sino que además hace más costosa la contratación y, con la intención de proteger a los más vulnerables, termina por cerrarles más puertas para lograr un empleo formal.