
“Somos los únicos que estamos hablando de unidad”: Aníbal Gaviria sobre los exgobernadores que buscan la Presidencia
Aníbal Gaviria
CAMBIO habló con Gaviria, uno de los precandidatos de los exgobernadores que se juntaron para poner presidente. Fue gobernador de Antioquia y alcalde de Medellín. Ahora está en la ‘Fuerza de las Regiones’ para competirle a los partidos con el impulso de 42 exmandatarios locales. ¿A qué juega este grupo de poderosos?
Por: Claudia Quintero
Un grupo de 42 exgobernadores y exalcaldes se unieron para formar ‘La Fuerza de las Regiones’, un grupo que pretende llegar a las presidenciales con un candidato definitivo que tenga el capital político necesario para meterse en la primera vuelta. Una apuesta osada en un país que ellos han calificado como “centralista”.
Hasta ahora, en la puja interna de la colectividad hay cuatro competidores: Aníbal Gaviria, exgobernador de Antioquia; Héctor Olimpo Espinosa, exgobernador de Sucre; Juan Guillermo Zuluaga, exgobernador del Meta; y Juan Carlos Cárdenas, exalcalde de Bucaramanga.
En conversación con CAMBIO, Gaviria, uno de los integrantes de este ‘combo’ que le apuesta a luchar por la descentralización, habló sobre sus posturas políticas, sus aspiraciones, las posturas que tendría en temas de seguridad y el proceso que avanza en su contra.

CAMBIO: Usted está en medio de la carrera por llegar a la Presidencia, pero dentro de una coalición. ¿Por qué cree que debería ser el elegido?
Aníbal Gaviria: Tengo que confesar, aunque los estrategas me recomiendan que no hable en ese tono, que siempre he estado más interesado en transformar que en llegar a un cargo específico. He tenido el honor de ser dos veces gobernador y alcalde, pero el objetivo no era llegar a esos cargos, sino impulsar cambios en la sociedad. Entonces, como lo he hecho a nivel local, quiero poner mi tesis, mi estilo de gobierno, mi forma de ser y mi visión a disposición de los colombianos.
CAMBIO: Una de las apuestas de ‘La Fuerza de las Regiones’ es la descentralización. ¿Cómo van a jugar frente a ese tema?
A.G.: Tenemos una gran satisfacción con lo que estamos logrando, porque es verdaderamente histórico. Es la primera vez que se reúnen más de 40 exgobernadores y exalcaldes para presentarle a Colombia una propuesta de unidad que nace desde las regiones. Precisamente, el camino que estamos trazando es el de la autonomía y la descentralización. En los últimos 30 años, todos los precandidatos llegan hablando de lo mismo, pero cuando llegan al poder, se les olvida. Eso no lo vamos a hacer nosotros. Primero, porque es nuestra columna vertebral. Segundo, porque estamos convencidos de que el país necesita un cambio de modelo.
CAMBIO: Justo esta semana, la Comisión Primera del Senado negó el referendo que pedía mayor autonomía fiscal para las regiones. ¿Cuál es su postura frente a esa iniciativa? ¿No cree que se cruzaba con la reforma al Sistema General de Participaciones (SGP)?
A.G.: Yo soy amigo de los dos. Creo que el aumento en el SGP es un avance, pero no creo que sea la única norma en términos de descentralización y autonomía. En cuanto al referendo, me parece que hay aspectos que no fueron bien explicados o pulidos. Eso le dio pie al Congreso para negarlo. Pero, con ajustes y comentarios, habrá que volver a agitar esa bandera.
CAMBIO: ¿Cómo está la competencia interna entre los cuatro precandidatos de ‘La Fuerza de las Regiones’?
A.G.: Otra cosa que nos da mucha satisfacción es que somos los únicos que estamos hablando de unidad y haciendo unidad. Claro que tenemos diferencia, pero también le apostamos a un fin común. Desde el principio dejamos claro que saldrá un solo candidato. Por eso siempre decimos que no somos cuatro más en el tarjetón, sino tres menos.
El proceso es muy claro. En estos tres meses vamos a hacer campaña. Algunas veces juntos y otras veces separados. El 30 de noviembre, mediante una encuesta técnica y amplia, que tendrá cerca de 4.000 encuestados, escogeremos al candidato único y todos se unirán a la campaña del ganador.
CAMBIO: ¿Piensan unirse luego con algún partido político?
A.G.: El candidato que resulte elegido con esa encuesta irá a alguna de las consultas del ocho de marzo. Pero para bailar se necesitan dos, así que participaremos con quienes quieran competir con nosotros. Eso sí, no vamos a consulta con quienes buscan la continuidad del Gobierno.
Hace un mes se ha hablado de la coalición de partidos como La U, el Liberal, Cambio Radical, el Conservador y, quizá, el Nuevo Liberalismo. Me parece lógico y podríamos revisar participar también allí. Estamos abiertos, pero no condicionados.
CAMBIO: Uno de los temas centrales es la seguridad. ¿Cómo enfrentaría usted la situación que hoy atraviesa el país?
A.G.: Los tres grandes retos que hoy tiene el país son la violencia, la desigualdad y la corrupción. Esos tres temas golpean a todos. La violencia, por ejemplo, se debe atender de manera multilateral.
En ese sentido, pondré todos los focos en los diferentes frentes. Por supuesto, hay que atacar a los grupos criminales, porque el convencimiento de que hay desigualdades e injusticias no puede llevar a normalizar la violencia. Aquí quiero poner de presente una discusión filosófica y conceptual: la lucha armada en Colombia perdió la vigencia. Lo que hay ahora son grupos criminales, con un interés ilícito, y hay que atacarlos con toda la fuerza. Pero, claramente, con la legalidad del Estado.
Por supuesto que también hay que atacar los fenómenos que llevan a la violencia, que son la pobreza, desigualdad y falta de oportunidades, educación y empleo.
CAMBIO: Entiendo entonces que usted no estaría dispuesto a darle continuidad a la Paz Total, sino que le apostaría al sometimiento…
A.G.: Sin timidez le digo que no. Y eso no significa que sea un hombre guerrerista, solo que tengo la convicción de que se acabó el argumento de la lucha armada. El mismo presidente fue el ejemplo para acabar con ese argumento. Entonces, si hoy tenemos unos grupos interesados en el enriquecimiento ilícito, pues el camino es la ley y el sometimiento.
CAMBIO: ¿Qué posición tendría usted frente al conflicto entre Israel y Palestina? ¿Mantendrá las relaciones con Israel?
A.G.: En ese conflicto se ha sembrado mucho odio y se ha generado mucho dolor en el mundo. Lo mismo ha ocurrido en Colombia, pero yo llegaré a sembrar progreso. Se lo digo con franqueza y verticalidad: a mi hermano Guillermo lo secuestraron y fue asesinado defendiendo las banderas de la no violencia. Por eso no puedo ser incoherente. En ese sentido, pondré todo mi esfuerzo para que no haya odio y sueño con que haya una Palestina y un Israel que no se maten. Lo mismo Colombia.
CAMBIO: Entiendo esa apuesta de luchar por la no violencia, ¿pero qué relación tendría con Israel?
A.G.: Haré la crítica a la violencia, venga de donde venga. Buscaría no generar división, sino convergencia. No estoy de acuerdo con que un Estado soberano ataque a otro Estado soberano. Se lo pongo en otro frente que puede dar claridad a mi idea, porque no quiero verme como alguien que está escurriendo preguntas complejas, pero tampoco respondiéndolas de manera simplista. En el caso de Venezuela, allá hay una dictadura aberrante que lastima la democracia en América Latina y el mundo, pero de ahí a uno decir que está de acuerdo con que otro país como Estados Unidos los ataque, no estoy de acuerdo.
CAMBIO: Usted está siendo investigado por la Corte Suprema por presuntas irregularidades en la contratación de la Troncal de la Paz, que fue una obra que se adelantó en su primer periodo como gobernador de Antioquia. ¿En qué va el tema?
A.G.: Está en su etapa final y está para fallo de la Sala Especial de la Corte Suprema. Yo espero que se defina lo más pronto posible. Pero quiero destacar dos temas. Primero, en la última audiencia, la Procuraduría pidió mi absolución con unos argumentos que considero contundentes y claros. Segundo, como yo digo que mi relacionamiento siempre será basado en el respeto, pues respetaré el fallo de las instituciones judiciales. Pero confió en que será positivo, porque el que nada debe, nada teme.
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