
El desencanto del exbastión chavista que no votará por Maduro
En Venezuela, la desigualdad y las carencias generalizadas en los barrios pobres provocan un malestar incluso entre los seguidores del chavismo, agobiados por diez años de crisis. Crónica desde Caracas.
Por: Emiliano Pérez
En Petare, una de las barriadas más grandes y peligrosas de Latinoamérica, que fue en algún momento el corazón de la revolución bolivariana, un grupo de mujeres organizan un mítin de la oposición cuando falta poco para las elecciones presidenciales del 28 de julio.
En medio de afiches del presidente Nicolás Maduro dibujados en estilo pop-art y pegados a los escasos luminarios de la zona, las lideresas se aferran a limpiar la plaza El Campito del barrio de San Blas bajo un sol inclemente, vestidas con colores azul y amarillo que no se veían antes en la zona, donde durante mucho tiempo imperó únicamente el rojo chavista.
Se preparan para el gran día. El domingo se enfrentan Maduro y Edmundo González, en unos comicios en los que los sondeos independientes dan como amplio ganador al opositor, por más de 50 por ciento contra alrededor de 25 por ciento del heredero del difunto líder bolivariano Hugo Chávez (muerto en 2013). Pero la incógnita consiste en saber si el Gobierno, en el poder desde 1999 y que maneja sus propios sondeos -en los que lidera la intención de voto-, aceptará ceder el mando en caso de caer derrotado. O si se aferrará, con el respaldo del aparato de Estado que aún controla y el respaldo de las Fuerzas Armadas.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios







