#MisPronósticosDel2023
15 Enero 2023

Daniel Samper Ospina

#MisPronósticosDel2023

Todo analista en el fondo es un profeta (o viceversa) y por eso hace exactamente un año me animé a imitar a aquel personaje que fungía al mismo tiempo de profeta, funcionario del gobierno de Duque y periodista independiente: hablo, naturalmente, de Hassan Nassar, no de Mauricio Vargas (o viceversa). 

En algunos casos, mis predicciones quedaron como la parte del cuerpo con que rimaba mi propio oráculo (como le sucede a Mauricio Vargas, no a Hassan Nassar: o viceversa) y en mis cálculos anticipaba que Anatolio resultaría reelegido; que Roy Barreras renunciaría a la coalición del Gobierno afirmando que no por ser de izquierda un déspota deja de ser un déspota; y que Arturito Char sacaría un álbum de dúos con Abelardo de la Espriella: graves fallos de pronóstico que asumo con humildad. Finalmente, Francia Márquez es testigo de que no he estudiado en la Nasa como para saber de astrología. 

En otros casos, sin embargo, acerté de forma audaz: pronostiqué que a segunda vuelta pasarían Petro y el ingeniero Hernández; que Petro obtendría la victoria; que Zuluaguita se retiraría de la contienda para dedicarse a hacer videos de Tik Tok. Y que el profe Vélez salaría a la selección Colombia. Acá pueden leer la prueba.

Con el ánimo de convertir el ejercicio en tradición, para esta primera columna del año he decidido desempolvar la bola de cristal y vaticinar los sucesos más importantes de 2023, que serán los siguientes:

El año comenzará con buenas noticias: a finales de enero los planetas se alinearán y Gustavo Petro llegará por primera vez a tiempo a una cita. En marzo el canal RCN (que ya no será considerado un medio cómplice del uribismo) emitirá la telenovela de Gustavo Bolívar, Amor en la primera línea: será la historia de un hombre que le roba el corazón a su amada y al robárselo el gobierno automáticamente lo nombra gestor de paz y le asigna salario de un millón (y con ese dinero financia un implante mamario para su amada). 

En abril, la primera dama viajará; Martuchis se caerá de una silla, a diferencia de Concha Baracaldo; Shakira venderá su Rólex para comprarse un Twingo; Iván Duque publicará su cuarto libro del año, Elogio de la FIFA, a cambio de que no solo financien sus pasajes a futuros campeonatos, sino los de su hermano Andrés. 

En mayo, el congresista Jota Pe revelará el resto de su nombre en un video; Verónica Alcocer lanzará su propio movimiento que esta vez no solo será de hombros y de derriere, sino la conformación de un grupo político que recogerá las fuerzas vivas del agmethscaffismo y el conchabaracaldismo y procurará ser la presidenta de Colombia en el 2026 (y reina del carnaval de Barranquilla en el 2024). Y Piqué se dará cuenta de que Clara Chía le pone los cachos porque le gastan de su mermelada cuando viaja.

En junio Iván Duque convocará un cónclave en el ascensor de un hotel con todos los miembros del duquismo para definir quién será su candidato a la alcaldía de Bogotá: si Diego Molano, con la premisa de que las maquinitas de guerra que lo conocieron cuando fue ministro ya podrán votar; Miguelito Ceballos con el movimiento TU o Juan Daniel Oviedo. Deciden que sea Juan Daniel Oviedo porque puede jalonar el voto del ginismo parodismo (y el de algunos paperos de Cundinamarca que votan en la capital). 

En julio la primera dama viajará; José Félix Lafaurie asumirá como ministro de Agricultura (como cuota oficial del uribismo humano), pero a la vez María Fernanda Cabal anunciará su aspiración presidencial, con lo cual pensarán en divorciarse. Gustavo Petro los incluirá en su programa de la paz total y anunciará en Twitter un cese bilateral de la pareja sin que ninguno de los dos se haya enterado. La primera dama viajará.

En septiembre la elección de la Alcaldía se pondrá al rojo vivo. Álex Char picará en punta para la Alcaldía de Barranquilla, pero Kathia Nule hará una sesión con Bizarrap con rimas sobre Aída Merlano, y don Fuad Char, entonces, presentará como su candidato a Julio Comesaña, quien se enfrentará a la ficha del petrismo, el hijo de Musa Besaile, a quien apoyará Nicolás Petro (y el otro Nicolás, y Julio Gerlein Junior). El ingeniero Hernández, por su parte, perderá las elecciones en Bucaramanga contra el pato que liberó en las pasadas presidenciales. La primera dama viajará.

Ante el bajo rating, y por nueva petición de RCN, Gustavo Bolívar convertirá su telenovela en una película con actores naturales en que aparecerán Susana Boreal e Isabel Zuleta; luego declarará que el canal es cómplice del paramilitarismo y se lanzará a la Alcaldía de Bogotá, previa advertencia de que, en caso de ganar, renunciará en febrero porque el sueldo como alcalde no alcanza para nada. Sin embargo, quien obtendrá tiquete a la segunda vuelta será Juan Daniel Oviedo, pero lo derrotará Jaime Castro con su discurso de cambio. En Medellín el profesor Tobón volverá a hablar mal de Uribe y bien de Petro, y luego mal de Petro y bien de Uribe, y al final Fico Gutiérrez se quedará con la Alcaldía si no de Medellín, al menos de la Plata, Huila, con su eslogan de “plata es plata”.

En noviembre Roy Barreras obtendrá el Premio Nobel de Literatura y editará su novela Cincuenta sombras de Roy, obra autobiográfica basada en su trasegar político. José Antonio Ocampo renunciará al Ministerio de Hacienda pero, para tranquilidad de los mercados, lo reemplazará la ministra Corcho. El dólar se disparará y la inflación llegará a los dos dígitos y medio, lo cual será recibido por Germán Vargas Lleras como un guiño para lanzar su candidatura presidencial (que será apoyada por Roy Barreras, Armando Benedetti y demás Vargalleristas que piden un cambio...). La primera dama viajará.

En diciembre José Félix Lafaurie y María Fernanda Cabal levantarán el cese bilateral, tratarán de concebir un nuevo hijo y al final adoptarán a Miguel Polo Polo. Piqué rogará a Shakira que vuelva con él; Shakira le regalará un Casio a Clara Chía. Petro buscará un uribista para dar cuota a Uribe en su gobierno y pensará en Hassan Nassar o en Mauricio Vargas, o viceversa, pero ninguno de los dos se enterará, porque el presidente habrá hecho el anuncio por Twitter sin informarles. 


La primera dama viajará.

 

 


 

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