
Ministerio de Trabajo inspeccionó tienda de Zara de Unicentro tras la denuncia de trabajadora que habrían sacado descalza
El Ministerio del Trabajo inspeccionó este lunes la tienda de Zara en Unicentro, Bogotá, tras la denuncia de María Alejandra Rojas, la trabajadora que denunció que la sacaron descalza del almacén. La empresa no se ha pronunciado.
Por: Juan David Cano
El Ministerio del Trabajo inspeccionó este lunes la tienda de Zara ubicada en el centro comercial Unicentro, en Bogotá, tres días después de que una empleada del local denunciara en redes sociales que tuvo que regresar a su casa sin zapatos al terminar su turno porque le quitaron los que tenía asignados.
Según la cartera, el almacén es operado por la empresa Texmoda S.A.S. y la visita quedó a cargo de la Dirección Territorial Bogotá, a través del Grupo de Prevención, Inspección y Vigilancia en Materia Laboral. Los inspectores revisan el cumplimiento de las normas laborales, de seguridad social y de seguridad y salud en el trabajo, es decir, el conjunto de medidas que toda empresa debe implementar para prevenir accidentes y enfermedades derivadas de la actividad laboral.
El ministerio también explicó qué sigue después de que los inspectores terminen la visita. “Una vez finalizada la visita, se elaborarán el acta y el informe correspondientes y, de ser procedente, se establecerá un plan de mejoramiento o se adoptarán las medidas preventivas a que haya lugar, de acuerdo con los hallazgos”, dijeron por medio de un comunicado.
La denuncia de la trabajadora contra el local de Zara
La razón de la visita es una denuncia que se conoció el viernes 11 de septiembre, cuando María Alejandra Rojas, de 22 años, publicó varios videos en los que denunció malos tratos e incumplimiento de sus derechos laborales por parte del local. La joven, quien se desempeñaba como cajera en ese punto de venta, aseguró que al terminar su jornada le exigieron entregar los zapatos que llevaba puestos a pesar de que ya había advertido que no tenía otro par para regresar a su casa.
“Me solicitaron los zapatos que eran de dotación. Me los hicieron quitar. Yo expuse que tenía solamente los zapatos de dotación y no tenía otros para poderme cambiar. Lo único que recibí de ellos es que no les importaba, que me fuera para la casa descalza. La señora que me quitó los zapatos se ríe de mí. Ni me dieron la opción de devolverlos al siguiente día para llegar a mi casa con zapatos”, contó entre lágrimas la mujer.
Este caso de la mujer que trabajaba en el Zara del centro comercial Unicentro es inhumano. Nadie merece un trato tan miserable. Nada justifica semejante humillación ➤ pic.twitter.com/MKl12Y4Zux
— Santiago Rios Conto (@sriosconto) September 12, 2026
El reclamo se viralizó y el domingo, un grupo de ciudadanos se concentró frente al almacén en una jornada bautizada como “Zarapastrosos”, en la que dejaron una montaña de zapatos a las puertas del establecimiento y pidieron respuestas al Ministerio del Trabajo.
Mientras las protestas ocurrían, Rojas sumó otras acusaciones a su denuncia. La mujer afirmó que semanas antes sufrió una lesión durante una actividad de integración en un parque. Al acudir a un centro de atención para recibir asistencia médica, le indicaron que debía gestionar el caso a través de la ARL. Por ello, se comunicó con su jefa para iniciar el proceso; sin embargo, esta última se habría negado, alegando que el accidente no ocurrió dentro de las instalaciones de la empresa.
@paolacondec Este domingo se dio una protesta simbólica frente al almacén de Zara en Unicentro, Bogotá. Tras la denuncia hecha por María Alejandra Rojas, a la que presuntamente le quitaron unos zapatos que le habían prestado temporalmente y la mandaron descalza a su casa. Ella asegura que no tenía otro par de zapatos de reemplazo en ese momento. Nos hace reflexionar sobre los derechos y la dignidad laboral. #zaraunicentto #zarabogota #maríaalejandrarojas #derecholaboral ♬ sonido original - Paola Conde | Storyteller
“En el hospital me dijeron que eso era un accidente laboral y que debía solicitar la ARL. Entonces llamé a mi jefa y me dijo: ‘Ojo con la información que está dando, porque usted no se cayó dentro de la tienda, se cayó en un parque. Eso no cuenta como un accidente laboral’. Después empezaron a pedirme mis datos, pero finalmente me dijeron que eso no era con la ARL y no me querían hacer el reporte”, contó a Red+ Noticias.
Tras insistir, en el punto de atención finalmente le revisaron la lesión y le dieron cuatro días de incapacidad. El plazo se cumplió, pero el dolor persistía. Así que tuvo que insistir para que la atendieran nuevamente por la ARL, que finalmente le otorgó otros 10 días de incapacidad.
Rojas asegura que estos hechos son importantes para su caso, debido a que cuando regresó a la empresa el pasado 10 de septiembre llevaba los zapatos que había estado usando desde que entró a trabajar en ese lugar y que asumía eran de dotación. Pero ese día le solicitaron devolverlos. Según ella, esto ocurrió debido a los correos que había enviado para gestionar su incapacidad.
Ese trato indigno a Maria Alejandra Rojas, inicio por un accidente laboral dentro de @ZARA y la gerente le ordenó que dijera que fue en la calle, no la tenían afiliada a la ARL ni a EPS. Como ella no mintió en la EPS, empezó el acoso laboral desde finales de agosto. https://t.co/SjWygrJcAv pic.twitter.com/A9XQwnta9f
— María Esperanza🇨🇴 (@mae_porty) September 13, 2026
“Termina mi turno y me dicen que necesitaban que me quitara los zapatos y se los entregara, porque la orden era clara. Yo pregunté: ‘Entonces, ¿tengo que quitármelos, entregarlos e irme descalza para mi casa?’. Me dijeron que sí. Cuando fui a entregarlos, la persona que estaba encargada me dijo: ‘¿Tú sabes por qué te mereces esto? Por todos esos correos que te has puesto a enviar’. Y cuando le pregunté si me merecía irme descalza para mi casa, me respondió: ‘Sí, te lo mereces’”, contó.
Un audio ofrece otra versión sobre los zapatos
Este lunes apareció un nuevo elemento que contradice el relato inicial de Rojas. Una grabación difundida en redes sociales indica que el calzado no era de dotación, sino un par que la tienda le facilitó temporalmente porque la trabajadora se presentó con tacones, un tipo de zapato que, según el reglamento interno, no está permitido. En el audio, la joven admite que los zapatos no eran de su propiedad.
“¿Entonces tengo que estar descalza, me estás diciendo?”, preguntó Rojas durante la discusión. La encargada le respondió que no le estaba ordenando salir sin zapatos, sino que debía devolver los que le habían prestado al terminar su horario.
Esta es la conversación que María Alejandra Rojas sostuvo con su jefe por la devolución de los zapatos en el punto de Zara de Unicentro #AsíLasCosas ➤ pic.twitter.com/wIOFddqCof
— Santiago Rios Conto (@sriosconto) September 12, 2026
Posteriormente, se escucha a Rojas reclamarle a la encargada por no haberle notificado formalmente la entrega del calzado a través de correo electrónico. Sin embargo, esta última le dice que solo tiene acceso a la dotación después de dos meses.
“¿Cómo así que solo me vas a entregar el calzado cuando yo te notifique por correo? Nosotros no teníamos que darte calzado. Debimos hacerte comprar el calzado con tu dinero el día que viniste en tacones. Muy amablemente se te prestó el calzado ese día, que debías devolver”, dijo la encargada en el audio.
¿Qué dice la ley sobre la dotación?
La discusión gira precisamente en torno a la dotación, que comprende la ropa y el calzado que el empleador está obligado a entregar a determinados trabajadores. El abogado laboralista Víctor Julio Díaz explicó a El Espectador que esta entrega se hace tres veces al año, 30 de abril, 31 de agosto y 20 de diciembre, y que, una vez entregada, pasa a ser propiedad del trabajador, por lo que no se le puede exigir que la devuelva.
El abogado Sebastián González, de la firma Scola Abogados, agregó al mismo medio que la dotación es una prestación social y no un préstamo, salvo cuando se trata de elementos de protección personal, que sí tienen reglas propias de devolución.
Ese es precisamente uno de los puntos que tendrá que aclarar la inspección: si el par de zapatos era parte de la dotación o correspondía a un préstamo y si la trabajadora ya cumplía con el tiempo de vinculación necesario para recibirla. Según contó Rojas, firmó un contrato a término indefinido el 19 de agosto y empezó a trabajar al día siguiente; es decir, llevaba menos de un mes en el cargo cuando ocurrió el episodio.
Hasta el cierre de esta nota, ni Zara ni la empresa que opera la franquicia en Colombia habían entregado una versión pública sobre lo sucedido.
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