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Olmedo López y Germán "Manchy" Mejía.
País

Otra historia de la corrupción de Olmedo en La Guajira: Manchy Mejía, el amor y otros “demonios”

Olmedo López y Germán "Manchy" Mejía.

En una parte de sus declaraciones, el procesado exdirector de la UNGRD, Olmedo López, contó el papel del exdiputado guajiro Germán Mejía en su red corrupta y cómo empezó una relación con María Alejandra, la hija de este.

Por: Rainiero Patiño M.

Como un culebrón venenoso que termina mordiéndose la cola, la novela de corrupción del caso de la UNGRD en La Guajira parece no tener fin. En una parte de sus declaraciones ante la Fiscalía, el procesado exdirector de la entidad, Olmedo López, contó más detalles del entramado y, como si exorcizara “demonios”, habló de los sentimientos que lo empujaron a actuar de esa manera. Entre estos, del papel del exdiputado guajiro Germán Mejía en su red corrupta y cómo empezó una relación con María Alejandra, la hija de este. 

Lo que está claro hasta ahora es que López encontró en La Guajira más que el escenario perfecto para desarrollar un lucrativo entramado de corrupción a través del direccionamiento de contratos. Allí también la vida lo cruzó con Mejía, un líder político local, quien, según las propias declaraciones de López, se convirtió en pieza clave de la red de clientelismo. Y en ese camino conoció a María Alejandra Mejía Quintana, una entusiasta joven uribiera con la que entabló una relación amorosa. Hoy padre e hija parecen ser piezas clave en todo el enredo de corrupción en el departamento.

El vínculo de Mejía con López y su papel en el entramado de corrupción pasó de ser una simple sospecha y chisme guajiro a una realidad después de que el mismo exdirector de la UNGRD lo confesara.

En el documento de transcripción de un interrogatorio fechado en julio de 2024, López le dijo a la fiscal del caso que Mejía era el encargado de buscar los contratistas para diferentes obras, entre estos los que tenían que ver con servicios de maquinaria amarilla. Además, que este había sido designado como una especie de enlace directo con Sneyder Pinilla, el entonces subdirector de la UNGRD, y quien ya fue condenado a cinco años y ocho meses de prisión.

Un apoyo y un amor

Mejía Sierra, a quien en la tierra de Padilla todo el mundo conoce con el cariñoso remoquete de Manchy, es un reconocido líder político y exdiputado departamental. De él, López dice que lo conoció por primera vez en un evento en el municipio de Uribia, cuando ya había empezado a ejecutar su estrategia política con la que pretendía llegar al Congreso de la República.

“El año 2023 todo el mundo sabe que estábamos trabajando fundamentalmente era en resolver ya más a fondo el tema de la construcción de (ininteligible) de agua desde el mar de La Guajira (...) le dije a Sneyder Pinilla mi intención del fortalecimiento político, el mío en el departamento y el del grupo en el país con miras a 2026, fue que busqué y cuando llegué a Uribia, en un evento identifiqué a don Germán Mejía, como un hombre que había sido diputado”, se puede leer en la declaración que Olmedo dio a la fiscal del caso.

“(…)terminó convirtiéndose por mi ambición política en un direccionamiento para que el papá nos buscara en el territorio proveedores de agua, o sea, de carrotanques y maquinaria amarilla, que les permitieran entrar al territorio wayú y que él se sentará a conversar con Sneyder y le sirviera de apoyo en estos procesos”, dijo Olmedo.

Luego, el exdirector de la UNGRD contó que la de Mejía fue la primera visita que hizo al departamento. El encuentro personal se dio en una invitación a comer, después de un acto de entrega de tejas a los damnificados de un vendaval reciente. López dijo que al notar la “aceptación importante en la comunidad” que tenía Mejía, lo invitó a hacer parte de su proyecto de aspiraciones políticas. 

La relación con Mejía se fue fortaleció en pocos meses, al punto que López le ordenó a Pinilla que direccionara todos los proyectos del municipio de Uribia a través de Manchy y que evitara hacerlo a través del alcalde del municipio en esos días, Bonifacio Henríquez, porque este “tenía una línea política conservadora”.

López le explicó a la fiscal que su proyecto estaba basado en tres frentes gruesos: contratos para traer agua potable, mantenimiento de jagüeyes y ollas comunitarias.

Carrotanques de la UNGRD
Bustos sostiene que en el caso de los carrotanques se presentaron pruebas que permitirían imputar a otros altos exfuncionarios | Crédito: Redes sociales de la UNGRD

El exfuncionario contó más adelante cómo surgió su relación con la familia Mejía y con Maria Alejandra:

“Y hoy, pues no quería admitirlo aquí y hace rato de que no solamente afecté mi relación familiar de matrimonio de toda la vida, sino que también dañé a una bonita familia de La Guajira, porque fue una relación sentimental que fue pasajera, terminó con María Alejandra, terminó convirtiéndose por mi ambición política en un direccionamiento para que el papá nos buscara en el territorio proveedores de agua, o sea, de carrotanques y maquinaria amarilla, que les permitieran entrar al territorio wayú y que él se sentará a conversar con Sneyder y le sirviera de apoyo en estos procesos”, dijo Olmedo.

El entonces director llegó a un grado de confianza mayor con Manchy Mejía porque, incluso, según contó, decidió que él mismo debía ser contratista. Su objetivo era tener el control de los proyectos y vincular a gente cercana al progresismo en el departamento, aún aquellos que habían perdido en las elecciones locales.

“Pasadas las elecciones, yo hice un balance de quienes perdieron, que los que fueran, tuvieran algún tinte progresista (…) Tenemos el balance de articular al proceso al diputado de la UP o del Pacto Histórico, conversé con él en el territorio, con él no se alcanzó a direccionar, pero íbamos para allá, en las comunidades donde tuviera influencia”, relató.

La intención era también involucrar a otros sectores políticos del departamento, como aquellos candidatos que hayan quedado segundos en las elecciones locales, para vincularlos a proyectos como los de los jagüeyes. El objetivo de López era capitalizar la influencia departamental de estos líderes y crear una red que después se le devolviera a él mismo en votos.

“Fue con él directamente”

En otro punto de la declaración, la fiscal le pregunta más detalles del papel de Mejía y López le explica que las gestiones de los contratos se hicieron con él como intermediario directo. “Es que se mueve … para donde se mueve él se mueve la familia, él es como el palabrero de la zona de influencia de ellos”, dijo para explicar el poder de su nuevo aliado. 

En la continuación de su relato, López confirmó la articulación de Manchy con Pinilla:

“-Señora Fiscal: Y ¿usted sabe si finalmente, Germán Mejía, le consiguió a Sneyder contratistas o fue él contratista?

-Señor Olmedo: Sí le consiguió, él estaba, porque es que, aquí quien nos pone la alerta de que los contratistas van a protestar en enero es don Germán. Sí y es con don Germán con quien se resuelve el tema del pago a la gente que se iba a paralizar, la misma gente que él había conseguido en enero, venían contra el paro contra nosotros mismos. Y es don Germán quien hace el pago de las personas que se iban a parar. El proceso se dio, porque es don German al que le toca dar la cara en el territorio para pagarle la gente que la UNGRD no le ha pagado.

-Señora Fiscal: ¿Germán Mejía sabía de dónde provenían los recursos con los cuales se pagó a estas personas que iban a aparar?

-Señor Olmedo: No

-Señora Fiscal: ¿Usted qué le dijo a él o qué?

-Señor Olmedo: No, yo le dije a Sneyder, porque en esos momentos estoy por fuera, sí, que resuelva el problema y se hace efectivamente la continuación, pero él no sabe de dónde vienen los recursos”.

“Y es don Germán quien hace el pago de las personas que se iban a parar. El proceso se dio, porque es don German al que le toca dar la cara en el territorio para pagarle la gente que la UNGRD no le ha pagado”.

Manchy Mejía, junto al alcalde de Uribia, Jaime Buitrago, y Sneyder Pinilla.
Manchy Mejía, junto al alcalde de Uribia, Jaime Buitrago, y Sneyder Pinilla. Foto Tomada de Redes Sociales.

En este punto de la declaración entra en escena el nombre de Luis Ipuana, una persona que según las denuncias habría sido usada para direccionar el desvío de otras importantes sumas de dinero. 

“Señora Fiscal: ¿Y el señor Ipuana a quién le consignaron?

-Señor Olmedo: Ese es un wayú, sí, que vive en la casa de ellos o va con frecuencia. No sé si vive exactamente todo el tiempo ahí, pero yo lo veía, es un joven”.

Más nombres

Según las investigaciones, a Ipuana le habrían sido consignados 200 millones de pesos que usaron para pagarle a los dueños de los carrotanques que habían amenazado con hacer un paro del servicio de agua en las comunidades. 

En medio de las investigaciones también se ha señalado se que María Alejandra Mejía, en su calidad de directora de riesgo de Uribia, fue la funcionaria que elaboró el documento por el cual se declaró la calamidad en el municipio que sirvió para que Olmedo López hiciera la orden de proveeduría de los carrotanques.

Otro de los nombres de la familia que ha sido vinculado al entramado es el de Inés Mercedes Quintana, representante legal de la Asociación de Madres Trabajadoras, la fundación que firmó uno de los contratos más grandes de ollas comunitarias.

A Quintana le fueron adjudicados los contratos de operación de los municipios de Albania, Barrancas, Dibulla, Hatonuevo, Manaure, Riohacha, Fonseca, San Juan del César, Distracción, Maicao y Uribia.

Solo para La Guajira fue destinado un presupuesto de 61.650 millones de pesos para 470 ollas comunitarias. 

Más allá de las declaraciones de López, como testimonio de las buenas relaciones de Olmedo con los Mejía quedaron fotografías y videos de sus eventos públicos organizados por la UNGRD esos días en La Guajira y en otras ciudades como Barranquilla.

La Fiscalía ha señalado que entre marzo de 2023 y febrero de 2024, Olmedo López entregó contratos a través de una red clientelista. Aprovechando las situaciones de emergencias en varios departamentos, el entonces director benefició a contratistas, congresistas y otros funcionarios.

Esta semana trascendió la noticia que María Alejandra Mejía renunció a su puesto en la oficina de riesgo de Uribia. Olmedo López suscribió un acuerdo de principio de oportunidad con la Fiscalía. Pero cada vez que salen a luz pública nuevas declaraciones y se conocen más detalles, parece quedar claro que se trató de una operación de corrupción gigantesca y que por momentos parece no tener fin, como la impresión de unos ojos que miran en el horizonte el desierto guajiro.

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