
Las fotos reales de Isla Fiesta: el paradisíaco sitio en Islas de Rosario por el que pagan 280.000 de arriendo y la ANT quiere recuperar
Isla Fiesta, está en jurisdicción administrativa de Cartagena.
CAMBIO obtuvo las imágenes de la isla que estaría siendo utilizada para la explotación turística privada. Esta es la historia de la disputa por el predio.
Por: Rainiero Patiño M.
Las fotos muestran un paisaje de aguas de azul coralino y arena blanquísima. Un islote por el que circulan yates y botes millonarios. Una zona que es refugio de turistas exclusivos. Ahí está Isla Fiesta, en el archipiélago de Islas del Rosario, en el mar Caribe colombiano, el lugar por el que un empresario pagaba solo 280.000 pesos de arriendo mensuales al Estado y que se niega a entregar con el respaldo del fallo de un magistrado del Tribunal de Bolívar.
CAMBIO obtuvo las fotos reales de la isla que estaría siendo utilizada para la explotación turística privada. En las imágenes se aprecia una especie de minicabañas, adecuadas con baños y zonas de esparcimiento. También hay un tipo de terraza mirador en uno de los extremos del lugar.
Las edificaciones, sin embargo, parecen haber sido destruidas de manera intencional, porque se evidencian puertas y ventanas rotas. Pero las habitaciones no tienen señales aparentes de haber estado mucho tiempo abandonadas.
Isla Fiesta está en medio de la polémica porque, después de más de dos décadas de estar bajo el control de un privado, el Gobierno nacional la quiere recuperar por considerar que se trata de un baldío de la nación y que su canon de arrendamiento es irrisorio para el uso turístico que se le da.

El enredo con la propiedad de la isla
Isla Fiesta, según el Gobierno, es un baldío insular de la nación (desde 1984) recuperado en enero de 2026 por la Agencia Nacional de Tierras (ANT), pero que la justicia le ordenó devolver al empresario Andrés Jorge Lisocki Fryde, en medio de un choque legal.
La ANT le dijo a CAMBIO que el predio fue recuperado como respuesta a un proceso de fiscalización hecho por la Contraloría General de la República sobre baldíos con contratos de arrendamientos vencidos en el archipiélago Nuestra Señora del Rosario y San Bernardo. Por lo que la ANT implementó medidas en contra de lo que considera una ocupación indebida.
La ocupación de Isla Fuerte fue declarada irregular, según la ANT, entre inicios del 2002 y mediados del 2006. “Mediante la resolución 167 del 27 de marzo de 2002, confirmada bajo resolución 1251 del 4 de agosto de 2006, se declaró la indebida ocupación de Andrés Jorge Lisocki Fryde sobre un lote de terreno baldío denominado Isla Fiesta”, señala.
El baldío fue arrendado de manera inicial por un período de ocho años (de abril del 2007 a abril del 2015) por el entonces Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) a Lisocki, representante legal de Inversiones Piamonte, inmobiliaria con sede en Cali.

La ANT insiste en que, vencido el contrato de arrendamiento, Lisocki tenía un plazo de dos meses para entregar el predio, pero no lo hizo. Y que entre mayo y noviembre del 2015, lo volvió a ocupar de forma irregular.
El Incoder decidió suscribir otro contrato de arrendamiento de la misma isla con el empresario Lisocki por otro período de ocho años (de diciembre del 2015 a diciembre del 2023), con un canon de tan solo 220.430 pesos mensuales para actividades de habitación, recreación y ecoturismo. “No obstante, se cumplió el plazo estipulado y el señor Lisocki, que tenía dos meses para entregar el predio insular baldío de la nación, de aproximadamente 600 metros cuadrados, siguió explotándolo sin permiso y sin pagar arriendo”, añade la ANT.
En ese contexto, la entidad señala que adelantó gestiones para una eventual nueva asignación mediante el banco de oferentes; sin embargo, ante la persistencia de la ocupación, el 24 de enero de 2026 expidió una resolución que ordenó la aprehensión material del predio. Esta decisión fue ejecutada mediante actuaciones administrativas que incluyeron el desalojo, el sellamiento de construcciones y el retiro de bienes.
Ante la negativa del empresario de entregar Isla Fiesta, la ANT realizó un operativo de recuperación el pasado 27 de enero, con apoyo de la fuerza pública local. Cabe aclarar que la actualización del canon de arrendamiento mensual quedó en un monto cercano a los 11 millones de pesos.

El 12 de febrero pasado, el Juzgado Quinto Administrativo del Circuito de Cartagena, declaró la improcedencia de una primera tutela interpuesta por el señor Lisocki, con la que pretendía que le fuera devuelto el bien.
Como recurso adicional, Lisocki presentó una segunda tutela ante el Tribunal Administrativo de Bolívar. El magistrado Moisés Rodríguez revocó el fallo de primera instancia, amparándo al empresario “el derecho fundamental al debido proceso y ordenó a la ANT, devolver el predio en un plazo de 48 horas”.
El choque judicial, sin embargo, no para ahí, porque la Agencia, amparada también en la normativa colombiana y atendiendo el requerimiento de la Contraloría, interpuso una acción de tutela en defensa de la correcta administración de los baldíos de la nación.
“Es lamentable subrayar que este tipo de contratos ha favorecido a empresarios y personas influyentes, que han pagado arriendos irrisorios por bienes públicos similares a Isla Fiesta, mientras que en Islas del Rosario la estadía de una sola noche puede costar más de un millón de pesos”, señala Felipe Harman, director de la ANT.
CAMBIO intentó contactar el empresario Lisocki a través del número celular que aparece en uno de los documentos legales del proceso, pero hasta el cierre de esta nota había sido imposible contactarlo. El futuro de su ocupación del predio y el uso del mismo está ahora en manos de los jueces que deben determinar quién tiene la razón sobre el paradisíaco lugar.

Lea los comentarios











