Ir al contenido principal
Investigación de la Universidad del Rosario alerta de  seis riesgos de criminalidad que pueden surgir durante un terremoto. Foto: Ejército Nacional
Investigación de la Universidad del Rosario alerta de seis riesgos de criminalidad que pueden surgir durante un terremoto. Foto: Ejército Nacional
País
Al día

Los seis riesgos de criminalidad que pueden surgir durante una emergencia por terremoto

Saqueos, hurtos asociados a necesidades básicas, ciberestafas, desvío de ayudas humanitarias, ataques de grupos armados y delitos sexuales son algunos de los riesgos que pueden aparecer durante una emergencia. Un experto en criminología de la Universidad del Rosario advierte que la atención del desastre también debe anticipar los escenarios de seguridad que pueden afectar a la población.

Por: Javier Patiño C

Cuando ocurre un desastre natural, la prioridad es salvar vidas, atender a los heridos y garantizar las condiciones básicas para las personas afectadas. Sin embargo, mientras se atiende la emergencia, también pueden surgir nuevos escenarios de riesgo para la seguridad.

Así lo advierte el Dr. Ervyn Norza, docente de Criminología de la Universidad del Rosario y experto en seguridad, quien llama la atención sobre seis formas de criminalidad que pueden presentarse en contextos de desastres naturales.

De acuerdo con el experto, experiencias registradas en países como Venezuela, Ecuador, Chile, Haití, Japón y Colombia muestran que este tipo de emergencias puede estar acompañado de delitos asociados a necesidades básicas insatisfechas, saqueos y hurtos, cibercrimen mediante phishing y otras estafas digitales, corrupción relacionada con el desvío de recursos y ayudas humanitarias, ataques violentos de grupos armados y delitos sexuales.

La emergencia puede aumentar la vulnerabilidad

El investigador asegura que la vulnerabilidad que genera una emergencia puede convertirse en una oportunidad para el delito. Las viviendas, los comercios y otras instalaciones afectadas pueden quedar más expuestos a hurtos y saqueos, mientras que las personas damnificadas pueden convertirse en objetivo de estafas digitales.

A esto se suma el riesgo de que los recursos y las ayudas destinados a atender la emergencia sean objeto de desvíos o actos de corrupción.

En ese contexto, la Policía Nacional ha reportado diferentes hechos ocurridos durante los últimos días:

  • En Pereira y Cali, entre el 12 y el 14 de agosto, la Policía reportó casos de personas que estarían sustrayendo pertenencias de vehículos y viviendas mientras se desarrollaban labores de rescate y atención a las víctimas.
  • El 12 de agosto, en Algeciras, Huila, dos militares murieron y varios resultaron heridos en un ataque atribuido a las disidencias de las FARC, cuando se dirigían a desactivar un cilindro instalado para un atentado.
  • El 14 de agosto, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) alertó sobre la identificación de estafas relacionadas con falsas campañas digitales de ayuda para las víctimas.
  • El 13 de agosto, un grupo de manifestantes habría provocado un incendio en una zona aledaña a la autopista Medellín-Bogotá.
  • Entre el 10 y el 13 de agosto, según cifras de la Dijín, fueron capturadas 25 personas en Cali, Manizales, Pereira y Quibdó por diferentes delitos.

En Cali, las capturas estuvieron relacionadas con cuatro casos de lesiones personales, tres por tráfico y tenencia de armas, dos por receptación y una por hurto de motocicletas. En Manizales se reportaron dos capturas por terrorismo, dos por homicidio y dos por tráfico de armas.

El riesgo de los delitos sexuales

El experto también advierte sobre los delitos sexuales que pueden presentarse en escenarios de aglomeración, tensión y vulnerabilidad, particularmente en los alojamientos temporales habilitados para las personas afectadas por la emergencia.

Por esta razón, Norza considera que la protección de las víctimas debe incluir medidas de prevención y vigilancia en los lugares donde se concentran las personas damnificadas, especialmente aquellas que se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad.

PHOTO-2026-08-13-06-35-39.jpg
El Ejército trabaja en las labores de rescate y garantizar seguridad en las zona de desastre. Foto: Ejército Nacional.

Grupos armados, otro riesgo durante la emergencia

Existe otro escenario que, según Norza, requiere especial atención: el posible aprovechamiento de la emergencia por parte de grupos armados.

La concentración de policías y militares en las labores de rescate, atención y protección de la población puede generar oportunidades para ataques en territorios donde ya existe presencia de estructuras armadas ilegales.

El investigador señala como antecedentes hechos registrados en Cauca, Algeciras y otros territorios, donde ataques y confrontaciones con grupos armados han dejado policías y militares muertos o heridos.

Por ello, considera necesario que la respuesta institucional ante un desastre incluya también una evaluación anticipada de los posibles escenarios de seguridad y de las amenazas que puedan surgir durante la atención de la emergencia.

¿Quién cuida a quienes están cuidando?

Norzza afirma que la atención de una emergencia también supone un alto nivel de exigencia para quienes permanecen en primera línea. Policías y militares enfrentan desgaste físico, psicológico y emocional mientras participan en labores de rescate, atención y protección de las comunidades afectadas.

Según las cifras referidas en su análisis, hasta el momento 15 policías han resultado lesionados y cerca de 585 familias han sido afectadas por el terremoto.

“Esta dimensión debe formar parte de la respuesta integral frente a un desastre: proteger a la población afectada, pero también garantizar condiciones para quienes tienen a su cargo su seguridad y atención”, señala el experto.

La advertencia, en últimas, apunta a anticiparse a lo que puede ocurrir después del desastre. La emergencia no termina cuando disminuye la actividad sísmica o comienza la reconstrucción. También es necesario identificar los riesgos que pueden aparecer durante ese proceso y evitar que una crisis natural termine convirtiéndose en una crisis de seguridad.

“La idea es evitar que esta emergencia, el desastre natural, se convierta en una emergencia de seguridad”, advierte Norza.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir en redes sociales