
¿Por qué la suspensión de los diálogos con el ELN deja herida la paz total?
Cuando falta un año y medio para que el presidente Petro entregue el poder y ante la incertidumbre de quién ganará las elecciones de 2026, la principal bandera de reconciliación del Gobierno pierde oxígeno. Análisis.
Por: Armando Neira
La decisión del presidente Gustavo Petro de suspender los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) por cometer “crímenes de guerra” en el Catatumbo, deja herida la política de paz total, principal bandera del Gobierno en su búsqueda de la reconciliación entre los colombianos.
Se trata del grupo con mayor peso entre la decena con la que el Gobierno intenta llegar a acuerdos. Entre ella están, además, las disidencias de las Farc, como el Estado Mayor Central (hoy fraccionadas) y la Segunda Marquetalia, los Pachenca o Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, los Shottas y los Espartanos, de Buenaventura, y el expansivo Clan del Golfo.
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