Ir al contenido principal
Jerónimo y Tomás Uribe. Crédito: Colprensa
Jerónimo y Tomás Uribe. Crédito: Colprensa
Poder

Diez años y proceso a punto de prescribir: el caso que enreda a Tomás y Jerónimo Uribe por movimientos financieros irregulares

En 2016, la Dian encontró en tres empresas de Tomás y Jerónimo Uribe Moreno diferencias por más de 40.000 millones de pesos, proveedores inexistentes y movimientos de efectivo sin rastro financiero. Tras remitir el caso a la Fiscalía hoy, diez años después, el expediente sigue en el mismo punto. ¿Qué explica que una investigación de esta magnitud no haya producido decisiones de fondo? 

Por: Sylvia Charry

En 2016, un grupo de funcionarios de la Dian terminó un trabajo de hormiga: reconstruir, operación por operación, las finanzas de varias sociedades ligadas a Tomás y Jerónimo Uribe Moreno entre 2005 y 2014. En un informe que llegó a la Fiscalía ese año consignaron sus hallazgos: diferencias multimillonarias entre lo que las empresas decían ganar y lo que terceros confirmaban: inversiones cuyo origen nadie pudo rastrear; proveedores que, sobre el papel, movían miles de millones sin tener con qué, y operaciones que olían a compras ficticias o transacciones simuladas. Los analistas lo resumieron sin eufemismos: podría tratarse de operaciones simuladas con numerosas señales de alerta de lavado de activos. Eso fue hace más de diez años. Hoy, ese expediente –con radicado terminado en 03 y en el que se mencionan a otros empresarios– permanece en las gavetas de la Fiscalía 34 de lavado de activos. 

El grueso de los hallazgos se concentra en la empresa C.I. Ecoeficiencia SAS, por hechos de 2005 a 2007, y se extiende luego a Jaguar Capital SAS y 31416 SAS, por movimientos de 2012 a 2014, tres sociedades en las que los hermanos Uribe Moreno figuran como socios, y dos de ellas –Jaguar y 31416– con Tomás como representante legal, según el propio informe de la Dian. Esas fechas son importantes, pues son una especie de cuenta regresiva para el proceso penal. Diez años después, la investigación más antigua del expediente se acerca a un desenlace paradójico: no una absolución, no una condena, sino el agotamiento del tiempo. La línea que conduce a Ecoeficiencia roza la prescripción o quizá ya la dejó atrás. En el derecho penal, el candelario es una fuerza decisiva.. Hoy, el caso permanece en indagación que es la fase en la que no se ha vinculado a nadie formalmente en la investigación, es decir, en la que solo se revisan los hechos. ¿Cómo es posible que en diez años la Fiscalía no haya resuelto esa primera etapa procesal?

Los hallazgos más importantes en Ecoeficiencia

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

1 comentario

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales