
“Me equivoqué y estoy profundamente arrepentida”: la carta con la que Juliana Guerrero ofrece disculpas por falsificar sus diplomas
La joven, cercana al Gobierno Petro, publicó una carta el mismo día en que admitió ante la justicia su responsabilidad por los diplomas irregulares. Habló de arrepentimiento, de fe y de segundas oportunidades.
Por: Juan David Cano
Juliana Guerrero compartió este miércoles 9 de septiembre una carta en la que pide perdón y admite haberse equivocado. El mensaje lo publicó el mismo día en que, ante un juez en Bogotá, aceptó su responsabilidad por los títulos falsos que obtuvo de la Fundación Universitaria San José.
En la audiencia, Guerrero reconoció el delito de fraude procesal dentro de un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. "El preacuerdo al que llegué con la Fiscalía es admitir que realicé fraude procesal en la medida de actualizar mi hoja de vida en el Sigep y presentar los documentos para aspirar a ser viceministra de las Juventudes", dijo Guerrero al juez.

El pacto contempla una pena de tres años que, por su duración, no implicaría prisión efectiva. El ente acusador señaló que rebajó su nivel de participación de autora a cómplice para agilizar el trámite. Los dos títulos, tecnóloga en gestión contable y tributaria y otro como contadora pública, le habrían servido para acreditar requisitos y aspirar al cargo de viceministra de Juventudes.
"Durante este tiempo guardé silencio por respeto a la justicia y a las instituciones. Hoy, frente al país, quiero reconocer, con profundo dolor, que me equivoqué y que estoy sinceramente arrepentida", escribió ahora en la carta.
De la inocencia inicial a la aceptación de cargos
Guerrero, que había rechazado las acusaciones inicialmente, terminó acogiéndose a la negociación ante el juez de conocimiento. Aunque aún falta que se formalice la sentencia definitiva.
Los hechos investigados se remontan a julio de 2025 e incluyen la actualización de su hoja de vida en el Sigep, el sistema estatal donde se registran los datos de los servidores públicos, y la entrega de esos documentos ante el Ministerio de la Igualdad.
El caso ya había dejado condenado a Luis Carlos Gutiérrez Martínez, exsecretario general de la Fundación Universitaria San José, que aceptó su papel en la expedición de los diplomas irregulares y recibió una pena de tres años.

"No estoy aquí para justificarme ni para presentarme como víctima, sino para asumir con humildad las consecuencias de mis decisiones", afirmó en el documento.
Perdón, fe y "segundas oportunidades"
Buena parte de la carta está dedicada a ofrecer disculpas. Guerrero se dirigió a su familia, a los jóvenes que la tuvieron como referente y a la propia Universidad San José, incluidos su fundador, su vicerrectora y su rectora. Sobre esa institución aseguró no haber tenido trato alguno.
"Pido perdón al país, a mi familia, a quienes confiaron en mí, a los jóvenes que alguna vez me vieron como referente y a la Universidad San José; a su fundador, Francisco Pareja; a su vicerrectora académica, Estefany Camacho; y a su rectora, Romelia Nüeste, con quienes no tuve ningún tipo de contacto", dice el mensaje.
Y añadió: "Quiero que sepan que mi intención nunca fue hacerle daño al Estado ni al país; sin embargo, soy consciente de que eso no borra mi responsabilidad".
La joven también habló de sus creencias religiosas. "Mi fe en Dios y en Jesús me ha enseñado que reconocer nuestros errores, pedir perdón y responder por ellos también es una forma de cuidar el corazón", expresó.

Hacia el final, dejó un mensaje a los jóvenes del país y reivindicó la opción de rehacer su camino. "A los jóvenes de Colombia les digo desde mi propia experiencia que equivocarnos no nos exime de asumir nuestras responsabilidades. Hoy, les pido perdón y espero que mi historia no sea recordada únicamente por mi error, sino también por haber tenido la valentía de reconocerlo, aprender de él y volver a empezar. Creo en las segundas oportunidades y espero demostrar, con mi vida, que podemos ser mejores después de equivocarnos", concluyó.
El otro escándalo que rodea a Juliana Guerrero
Guerrero se hizo conocida cuando Petro la presentó en un consejo de ministros transmitido por televisión. Después quedó envuelta en el escándalo de los títulos y, en julio, había renunciado a su cargo como delegada del Presidente ante el Consejo Superior de la Universidad Popular del Cesar.
Sobre ella pesa además una investigación por presuntas irregularidades en contratación que también salpica a su hermana, Verónica Guerrero. Presuntamente las hermanas Guerrero habrían cobrado dinero para reunirse con empresarios y ofrecerles gestiones dentro del gobierno que permitieran agilizar, asignar o direccionar algunos contratos.
Lea los comentarios










