
Debido a una infección urinaria Piedad Córdoba se posesionó como senadora desde la Clínica del Rosario de Medellín, pero no por amor a su patria y su compromiso con la labor legislativa, lo hizo para no perder su curul y nombrar a su UTL, aún sin hacer nada.
Las Unidades de Trabajo Legislativo (UTL) se crearon con el objetivo de brindar asesoría al congresista en lo que concierne a su trabajo dentro el Congreso de la República, esto no sale del bolsillo del congresista, lo paga el Estado con un presupuesto de 50 millones de pesos mensuales para cada legislador, pueden contratar a quien quieran y prácticamente la norma es que no pueden conformar un equipo menor a seis personas ni mayor a diez, es discrecional y el sueldo se mide de acuerdo a un escalafón.
Esto hace que tales cargos puedan ser convertidos en un fortín para pagar favores políticos o para que el congresista pueda hacerse unos millones de más, ciertas UTLS terminan siendo contratos corbata, no van a trabajar, pero sagradamente se cobra el sueldo. No son prácticas desacostumbradas y este podría ser el caso de la senadora Piedad Córdoba, pese a no haber puesto un solo pie en el recinto debido a su incapacidad médica extendida, tuvo el descaro de nombrar a su UTL con la mentira de que están legislando.
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