NACE EL PETROURIBISMO

Fue mi sobrina mamerta la que celebró la súbita alianza entre el petrismo y Álvaro Uribe:
—¡Atajamos a Luque, atajamos el fascismo! —celebró cuando supo que el presidente del Senado no sería el candidato de Abelardo.
—¿Pero no habíamos quedado en que el fascismo era Uribe? —respondí, confundido.
—¡No, es De la Espriella!
—¿Y Uribe?
—¡Uribe es un “aliade” circunstancial al que tuvimos que acudir para que De la Espriella no controle al Congreso! —respondió segura.
—¡Pero Uribe era el demonio! ¡Tú misma me lo mostraste en la serie Matarife!
—¿Y acaso en la Segunda Guerra no viste a todos los que se aliaron para atajar a Hitler?
—¡Pero si tú decías que Uribe era Hitler! ¿Hitler en la Segunda Guerra se unió a Hitler para atajar a Hitler?
El candidato Luque al que se refería mi sobrina era en realidad Alfredo Deluque: un senador del Partido de la U, fundado por Santos para congraciarse con Uribe, que, miren ustedes, votó a favor de todas las reformas de Petro: el candidato de Abelardo apoyó la reforma tributaria, la jurisdicción agraria, el plan de desarrollo ¡y la ley de la paz total!
En un giro de la trama, sin embargo, amaneció convertido en la punta de lanza del presiedentherian en el Congreso, y mi sobrina celebraba su derrota con la misma emoción con que lo hacía, ay, una tía de ella, mi tía uribista:
—¡El tigre ya sabe cómo pican cuarenta abejas! —me explicó cuando la llamé para pedirle su opinión.
Se refería al símil del expresidente Uribe, que en unas declaraciones radiales dijo: “si el tigre ruge para acabar con el Centro Democrático, nos volveremos abejitas”; luego tiró la bocina y movió las manos como las alas de una abejita, y corrió en círculos por toda su finca de Rionegro.
—Pero se alió con Petro: ¡y tú me decías que Petro era Chávez, que Cepeda era Stalin y que nos íbamos a convertir en Venezuela! —le reclamé a mi tía.
—Si las abejas pican al tigre mientras lo muerde el jaguar, es más fácil vencer al tigre —respondió con un tono de voz que lo mismo podía utilizar un sabio chamán ante su tribu, que un zootecnista de la Sergio Arboleda.
He ahí, pues, el primer milagro de la patria milagro: unir a Uribe y a Berto. La primera obra milagrosa de este moderno mesías que esta semana resucitó al célebre ex superintendente de sociedades de Dj Duke, el famoso Lord Barret: aquel funcionario que desde su cuenta de Twitter lamentaba en inglés la muerte del duque de Edimburgo.
Es el regreso del duquismo, la sergiocracia de nuevo en el poder. De la San José a la Sergio Arboleda: he ahí el péndulo académico de Circombia. Por si fuera poco, el nuevo presidente también anunció el nombramiento como ministra de Cultura a Paola Holguín, cuyo mayor mérito para los asuntos artísticos es su semejanza con el cantante Elvis Crespo.
Me sometí toda la semana a hondas reflexiones sobre aquel matrimonio por conveniencia, y a los pocos días les daba la razón a ambas: a mi tía y a mi sobrina. Quizás este súbito nacimiento del petrouribismo no obedece tanto a una voltereta sin escrúpulos de nuestra circense realidad nacional, sino a un acto de sofisticada política que puede traer muchas ventajas al país. Para empezar, que mi sobrina mamerta y mi tía uribista puedan volver a almorzar ajiaco juntas cada domingo: aquel potaje carcelario, como lo llama mi primo abelardista, que suele ser el que lo ofrece, porque su casa nos queda cerca a todos.
No niego que observar al senador y k-poper Iván Cepeda votando por el que dijo Uribe como primer acto de desobediencia civil puede parecer confuso. Lleva años en una ardua lucha judicial contra el patriarca del Centro Democrático para verlo tras las rejas, y esta semana no tuvo reparos en apoyar al candidato de ese partido. Pero la política es así, y, después del traspié de la selección Colombia, votar por el opuesto puede ser el primer paso para darle una dicha al país: a juzgar por el festejo gemelo de Aída Avello y Rafico Nieto, el triunfo de Honorio Enríquez reemplazó de buena manera al gol esquivo de Luchito Díaz.
Tenían, pues, razón quienes observaban esta alianza desde un ángulo superior, sin análisis panditos ni facilistas. Mal que bien, tanto Berto como Uribe son líderes de altura que llevan toda una vida enseñando a sus manadas que se puede pensar diferente sin convertir al rival en enemigo. Cuando los petristas llamaban “delincuente paraco” a Uribe, no necesariamente lo decían por ofender. Lo mismo cuando tildaban a Petro de “guerrillero drogadicto”. En política, los puentes se tienden con insultos.
Las virtudes de que nazca el petrouribismo son múltiples y no se circunscriben, únicamente, a que Francia Márquez aplique su promesa de gobierno y le enseñe a hablar suajili a Pachito Santos. Van más allá.
Olmedo López, Bonillita y Luis Fernando Velasco adquirirán el título de “buenos muchachos” en ceremonia en el Ubérrimo encabezada por Sabas Pretelt y Andrés Felipe Arias. Iván Cepeda y Óscar Iván Zuluaga podrán compartir métodos de obediencia. En un futuro próximo, Juan Fernando Petro podría terminar compartiendo celda con Santiago Uribe; Tomás y Jerónimo se volverán hermanastros de Nicolás y el Otro Nicolás, y montarán nuevos emprendimientos. Berto le prestará sus zapatos Ferragamo a Uribe, y Uribe sus Crocs a Berto.
Al fin hay, pues, un atisbo de unidad, una forma común de victoria. Iba a plantearlo en el ajiaco del domingo al que por fin asistirían mi sobrina mamerta y mi tía uribista, pero ahora mi primo abelardista no quiere saber de ninguna de las dos. Para rematar, pretende cambiar la sede del almuerzo y que la única guarnición del ajiaco sea militar. Desde que ganó Abelardo, arrastra una arrogancia insoportable con la que parece imitarlo. Solo le falta aprender a cantar arias italianas, a la manera del derrotado tenor de Montería. O al menos una canción de merengue como Elvis Crespo, el nuevo ministro de Cultura.
ÚLTIMAS BOLETAS PARA LA FUNCIÓN DE DESPEDIDA - EL FIN DE "EL PETROVERSO"
BOGOTÁ
Sábado 1 de agosto (8:00 p.m.) - Auditorio Orígenes de la Universidad EAN
BOLETAS PARA LA GRAN GIRA DE NOTICIAS DE CIRCOMBIA EN EUROPA
VALENCIA
Miércoles 16 de septiembre - Teatro Carolina
PARÍS
Jueves 17 de septiembre - Teatro Apollo
LONDRES
Domingo 20 de septiembre - artsdepot – Pentland Theatre
FRANKFURT
Martes 22 de septiembre - Haus Sindlingen
BILBAO
Miércoles 23 de septiembre - Teatro Campos Elíseos de Bilbao
SEVILLA
Viernes 25 de septiembre - Cartuja Center CITE
MADRID
Domingo 27 de septiembre - Teatro Fígaro
Lea los comentarios













