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Alejandro Villanueva
Puntos de vista

Tusa política

Aristóteles tenía razón: “Todo es político”. Por eso, las tusas en política son muchísimo más dolorosas que las del amor romántico, porque son una decepción permanente y a la que los colombianos no terminamos de acostumbrarnos. Cada vez que nos ilusionamos; cada vez que nos prometen el cielo y la tierra; cada vez que nos pintan pajaritos en el aire, nuestros políticos -los jóvenes, los viejos, los del cambio y los de siempre- se las arreglan para decepcionarnos una vez les damos nuestro corazón, y claro, nuestro voto.

Hoy se puede decir que el Congreso cambió en un 60 por ciento, pero eso no significa que sea un cambio estructural de la clase política, o como muchas personas afirman, que el cambio se va a hacer evidente al momento de aprobar las grandes reformas que necesita el país; pero el cambio, el que prometieron, viene acompañado de las formas que también prometieron cambiar, pero a pesar de la renovación y las caras nuevas en los círculos de poder y decisión, al parecer, las prácticas y mañas siguen siendo las mismas contra las que tanto arengaban en campaña.

Algunos ejemplos, en un poco más de dos semanas de legislatura. Rodolfo Hernández ya no es un corrupto cuestionado que irá a juicio, es el perfecto candidato para presidir la comisión anticorrupción. Justificando esto como garantías hacía la oposición, en Colombia, volvieron la democracia una mermelada.

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