Oficiales del cuerpo de Policía están siendo presionados a que asistan a costosos retiros religiosos. Esto con el objetivo de que sean parte del grupo que es tenido en cuenta por sus superiores para posibles ascensos. Peor aún, aquellos que se niegan a asistir a los centros espirituales son castigados con traslados a sitios complejos y peligrosos. Así como se oye. Esta es la historia de cómo los directivos de la Policía están usando el poder de la institución para forzar la creencia de Dios.
Oremos. Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo, porque si no es contigo a las buenas, con la Policía es a las malas.
La excelente entrevista de Cecilia Orozco Tascón el domingo pasado en El Espectador a un oficial bajo reserva, evidenció no solo el profundo deterioro de la Policía, que está generando desmotivación de sus agentes. También el extremismo al que están sometidos los oficiales por parte del director, general Henry Armando Sanabria Cely, y su subdirectora, la brigadier general Yackeline Navarro Ordóñez.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios









