
Por estos días se ha publicado abundante evidencia de la catástrofe fiscal a que conduciría la aprobación del acto legislativo por el cual se incrementa al 46,5 por ciento la participación de los departamentos y municipios en los ingresos corrientes de la nación.
En la carta abierta que un grupo de exministros y exviceministros de Hacienda dirigimos al Congreso nacional (cuyo texto se incluye en este artículo), puede verse la cuantificación irrefutable de la explosión fiscal hacia la cual estamos enrumbándonos con el mencionado acto legislativo. Así las transferencias en el último momento se hayan reducido al 39,5 por ciento.
Pero quizás un aspecto que no ha sido bien analizado hasta el momento es la irresponsabilidad política con la que el Gobierno Petro orientó -o mejor, dejó de orientar- la marcha de este acto legislativo en el trámite parlamentario.
Simple y llanamente el Gobierno no hizo nada para restarle alas en sus inicios a una iniciativa que, aunque no es una de origen gubernamental, no es menos cierto que ha venido tramitándose en las narices y con la tácita aprobación del gobierno Petro.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios














