
Infecciones vaginales: causas, síntomas y cómo prevenirlas, según una experta
Hablamos con Melissa Kallmann, médica epidemióloga y gerente médico de Bayer Consumer Health para la región Andina, quien explica las principales causas de las infecciones vaginales, los síntomas más comunes y las medidas clave para prevenirlas.
Por: Gabriela Casanova
Las infecciones vaginales aún pueden ser un tema tabú para muchas mujeres, pues sienten que es un asunto inapropiado para hablar con otras personas, incluso con médicos. Por eso, muchas de ellas optan por remedios caseros o automedicación, sin tener una consulta médica, incluso, si presentan complicaciones. Sin embargo, es necesario hablar sobre el tema.
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CAMBIO conversó con Melissa Kallmann, médica epidemióloga y gerente médico de Bayer Consumer Health para la región Andina, una compañía de investigación enfocada en la salud, quien explica qué causa las infecciones vaginales, cómo identificarlas y qué recomendaciones se deben seguir para prevenirlas o tratarlas.
¿Qué puede desencadenar estas infecciones?
Kallman aclaró que las infecciones vaginales son más frecuentes de lo que se cree y enumeró tres de las más comunes:
- La candidiasis vaginal, causada por el hongo Cándida.
- La tricomoniasis, una infección de transmisión sexual (ITS) causada por el protozoo parásito Trichomonas vaginalis.
- La vaginosis bacteriana, causada por una proliferación excesiva de bacterias anaerobias, como Gardnerella spp., Prevotella spp., Mobiluncus spp., entre otras
En el caso de la vaginosis bacteriana y la candidiasis vaginal, la causa principal es un desequilibrio en el pH o en la flora vaginal. Según la experta, “la vagina tiene algo llamado microbiota, conocido también como microflora, que son organismos vivos que se encargan de mantenerla en equilibrio”.
Por un lado, están los lactobacilos, bacterias “buenas” que producen ácido láctico, manteniendo el pH bajo; si los lactobacilos se ven afectados, puede alterarse el pH y favorecer el crecimiento de hongos o bacterias “malos”, lo que puede derivar en una infección.
Entonces, ¿qué puede producir un desbalance en el pH vaginal? Algunos factores de riesgo son:
- Tener una nueva pareja sexual o más de una pareja sexual (el semen y algunos lubricantes pueden alterar el pH)
- Duchas vaginales
- Perfumes y productos no probados para su uso en la vagina
- Cambios hormonales como el embarazo y la menopausia
- Uso de anticonceptivos orales
- Antibióticos
- Variaciones en el ciclo menstrual
- Humedad excesiva
Por otra parte, la tricomoniasis se transmite por contacto sexual. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, en las mujeres la infección se encuentra con mayor frecuencia en la parte baja del aparato genital (vulva, vagina, cuello uterino o uretra) y, en los hombres, en el interior del pene (uretra).
“Al tener sexo, el parásito generalmente se propaga del pene a la vagina o de la vagina al pene. Pero también puede propagarse de vagina a vagina. No es común que el parásito infecte otras partes del cuerpo, tales como las manos, la boca o el ano”, dice la entidad.
De hecho, durante las relaciones sexuales también puede contagiar de candidiasis vaginal a la otra persona, pero eso no quiere decir que sea una enfermedad de transmisión sexual.

¿Cómo prevenir infecciones vaginales?
Es claro que utilizar jabones neutros, evitar las duchas vaginales, así como usar protección durante las relaciones sexuales son algunas de las principales formas de prevención. Sin embargo, Kallmann entrega otras recomendaciones útiles para el cuidado de la zona íntima:
- Al ir a un baño público, limpiar el inodoro y poner papel sobre la tapa para sentarse. “Tener los pañitos húmedos en la cartera o en el bolso para hacer una limpieza previa, si es posible”, dijo.
- Al limpiarse la zona íntima, hacerlo de adelante hacia atrás para evitar contacto con bacterias que se pueden alojar en el ano.
- Cambiar protectores diarios, toallas higiénicas y tampones aproximadamente cada 4 horas.
- Usar panties cuyo componente principal sea algodón, pues este material permite mejor “la respiración” de la zona íntima y evita la acumulación de humedad.
¿Cómo identificar si tiene una infección vaginal?
La experta explica que es clave el color del flujo vaginal y el olor para saber si hay una infección. “Cada una tiene un olor distinto, y un flujo que normalmente es transparente o blanquecino, pero es poco y cambia de acuerdo al ciclo hormonal en el que estemos. Pero si algo empieza a oler mal o a oler diferente a lo que normalmente huele mi vagina, ese es un signo que hay que prestarle atención. Y lo otro es la coloración del flujo”, indica.

Por ejemplo, las infecciones mencionadas producen diferentes síntomas, como molestias en la zona íntima (ardor, picazón o hinchazón), pero también cambios en el flujo y su olor:
- Vaginosis bacteriana: flujo acuoso, grisáceo o blanquecino con olor desagradable (tipo pescado), ardor en la zona íntima y empeoramiento de los síntomas tras relaciones sexuales o durante la menstruación.
- Candidiasis vaginal: hinchazón, ardor o irritación en la zona íntima, flujo vaginal espeso, blanco, abundante y sin olor (similar al queso cottage) y leve inflamación en la vulva y vagina.
- Tricomoniasis: secreción vaginal abundante, de mal olor y color transparente, blanco, gris, amarillo o verde, acompañada de ardor, picazón o dolor en los genitales, molestias al orinar o durante las relaciones sexuales.
Según la especialista, teniendo en cuenta esas señales, usted puede aplicar una “forma práctica, sencilla y fácil para identificar estas infecciones”.
¿Qué hacer si tiene una infección?
Kallmann explica que si la mujer presenta su primera infección vaginal, sea cual sea la edad, debe acudir a un médico, porque las infecciones por primera vez requieren de orientación profesional, sobre todo si son niñas.
En cambio, si no es su primera vez, la experta recomienda el uso de medicamentos y dispositivos médicos de venta libre (respaldados por autoridades de salud) para el manejo responsable de las infecciones. Este tipo de productos tiene etiquetado e información suficiente para saber cómo utilizarlos y por cuánto tiempo. Sin embargo, advierte que, si después de usarlos no hay una buena evolución o mejoría de los síntomas, debe acudir al médico.

“Si durante el manejo de estos medicamentos yo veo que presento sangrado, tengo un dolor que no mejora, el flujo está cambiando totalmente de color, tengo dolor bajito, dolor en la espalda, vómito, fiebre o algún signo de alarma, es meritorio consultar”, dice.
Finalmente, la experta recuerda la importancia de conocer su zona íntima para identificar inmediatamente si algo está fuera de lo normal. “Debemos autoconocernos. Mujeres, niñas, por favor, reconozcan su cuerpo. Entrénense para saber qué está bien y qué está mal”, señala.
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