
Avión ambulancia: así funciona la UCI aérea para trasladar pacientes como al niño Lucas Murillo
Tras hacerse viral un video en el que pedía ayuda para tratar su cardiopatía congénita, Lucas Murillo, de siete años, fue trasladado de Cúcuta a Bucaramanga en un avión medicalizado. El vuelo le permitió llegar en cerca de 20 minutos al centro especializado donde continuará su atención.
Por: Nataly Ríos
Cuando un paciente necesita atención especializada y se encuentra a cientos de kilómetros de un centro de alta complejidad, el traslado puede convertirse en un factor determinante. En estos casos no solo cuenta la rapidez con la que se recorre la distancia, sino las condiciones en las que se mantiene al paciente durante el trayecto.
El Hospital Internacional de Colombia (HIC) cuenta con un Transporte Aéreo Medicalizado (TAM), único del país, que utiliza una aeronave tipo jet equipada para realizar traslados de pacientes en condiciones que requieren vigilancia y soporte médico permanente.

“Nuestro propósito siempre ha sido llevar el hospital al paciente y no esperar a que el paciente llegue al hospital. Esta capacidad nos permite responder cuando la condición clínica exige rapidez y el acceso a una atención especializada no puede esperar”, explica Alejandro Luna, gerente del TAM del HIC.
La aeronave puede alcanzar velocidades superiores a 850 kilómetros por hora y tiene una autonomía de hasta 2.700 kilómetros sin escalas, características que permiten conectar diferentes regiones del país y realizar algunos vuelos internacionales.
¿Qué equipos tiene el avión ambulancia?
La aeronave está equipada con tecnología utilizada habitualmente en la atención de pacientes críticos. Entre los dispositivos disponibles se encuentran monitores multiparámetro, ventiladores mecánicos, bombas de infusión, desfibrilador con marcapasos y sistemas de oxígeno, además de una incubadora para los traslados neonatales.
Con estos recursos es posible transportar pacientes adultos, pediátricos y recién nacidos que necesitan vigilancia permanente por condiciones cardiovasculares, neurológicas, respiratorias, traumatismos y otras patologías críticas.
El traslado está a cargo de una tripulación integrada por médicos especialistas, profesionales de enfermería con experiencia en cuidados críticos y pilotos capacitados, con apoyo de personal técnico e ingenieros aeronáuticos en tierra.

Cuando la distancia se convierte en un factor médico
Uno de los casos recientes fue el traslado de Lucas Murillo, un niño de siete años con una cardiopatía congénita, desde Cúcuta hasta Bucaramanga. El vuelo tuvo una duración aproximada de 20 minutos, frente a las varias horas que habría requerido el recorrido por carretera. Durante el trayecto, el menor permaneció acompañado por personal médico y bajo monitoreo permanente.
Este tipo de traslados busca reducir el tiempo que transcurre entre el lugar donde se encuentra el paciente y el centro especializado donde puede recibir la atención que necesita.
Lucas había generado preocupación en redes sociales después de que un video en el que pedía ayuda se difundiera ampliamente en estas plataformas. El caso llegó hasta el presidente Abelardo de la Espriella, quien manifestó su disposición para gestionar la atención que necesitaba el menor.
Antes de abordar la aeronave, Andrea Patricia García, madre de Lucas, agradeció a quienes se solidarizaron con la situación y señaló que el traslado representaba una nueva esperanza para su familia.
“Estamos felices por todo lo que se ha dado, por la ayuda de las personas, y por la respuesta del señor presidente. Sin embargo, estamos muy atentos a cómo avance la salud de Lucas, que está delicada y está en manos de Dios”, expresó a los medios de comunicación.
El traslado permitió que el niño llegara a Bucaramanga para continuar su proceso de atención con especialistas, mientras su familia mantiene la expectativa sobre su evolución.

Traslados que requieren mayor complejidad
La aeronave también está equipada para casos más complejos como los pacientes que requieren ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea). Esta terapia proporciona soporte temporal a personas con fallas graves del corazón o los pulmones y requiere mantenerse de forma continua durante el traslado.
Por ello, el equipo médico debe contar con preparación específica para manejar el sistema y responder ante posibles cambios en el estado del paciente. El avión del HIC está habilitado para realizar este tipo de operaciones, de acuerdo con la información suministrada por la institución.
El avión ambulancia cumple otra función: transportar órganos destinados a trasplantes y, cuando es necesario, los equipos médicos encargados de su extracción.
En estos casos, el tiempo es especialmente importante. Los órganos deben mantenerse en condiciones adecuadas desde su extracción hasta el momento del trasplante, por lo que reducir los desplazamientos puede facilitar la logística de estas intervenciones. La aeronave también permite movilizar equipos especializados cuando las condiciones de la operación requieren desplazamientos entre diferentes ciudades o países.

Más de 3.000 misiones en 14 años
El Transporte Aéreo Medicalizado del HIC acumula más de 14 años de operación y cerca de 3.000 misiones nacionales e internacionales. Durante 2025 realizó más de 140 misiones. Cerca de la mitad correspondieron a pacientes provenientes de otros países, principalmente de Aruba, Ecuador, Perú y diferentes territorios del Caribe.
En Colombia, el servicio ha conectado al HIC con regiones como Norte de Santander, la costa Caribe y los Llanos Orientales, además de las principales ciudades del país. Más allá de la velocidad del avión, este tipo de transporte busca resolver uno de los principales retos en la atención de pacientes críticos: cómo reducir las distancias sin interrumpir el cuidado médico que necesitan durante el traslado.

Lea los comentarios







