4 Abril 2022

¿Qué significan los avances legales en la industria del cannabis en Colombia?

Cultivo de Cannabis de la empresa Flora Growth. (Flora Growth)

Crédito: Colprensa

El pasado 1 de abril el gobierno expidió la Resolución 539, que reglamenta las operaciones de comercio exterior de semillas para siembra, grano, componente vegetal, plantas de cannabis, cannabis, derivados de cannabis y productos relacionados.

Esta es la segunda resolución expedida este año, después de la Resolución 227, que avanza en la reglamentación del decreto 811, que marcó un hito al posibilitar la exportación de flor seca. La nueva reglamentación es un hito importante para las exportaciones de la industria cannábica colombiana. 

La Resolución 539 resuelve el régimen de zonas francas y aduaneras, e incluye los trámites de registro de ventanilla única y los procedimientos para la importación y exportación de semillas, componente vegetal, grano, plantas en estado vegetativo, cannabis no psicoactivo y psicoactivo, derivados psicoactivos y no psicoactivos, y de productos terminados para uso humano y veterinario.

Esto es una excelente noticia para la industria colombiana. Se concreta la exportación de flor seca que se había abierto con el decreto 811 de 2021, porque en la flor y en los productos derivados se encuentra el verdadero potencial de la industria cannábica. 

Con los avances regulatorios de este año, además, se concretan las posibilidades de la industria para exportar alimentos y bebidas que cumplan las condiciones de los cannabinoides establecidas por el país de destino. 

¿Qué queda pendiente en esta ronda?

El reglamento técnico de emergencia para el uso del CBD en alimentos y en el que están trabajando conjuntamente representantes de la industria junto con el Ministerio de Salud. Una vez esté listo, esto permitiría que los consumidores colombianos tengan acceso a los productos de calidad que se están produciendo en Colombia. Un ejemplo es el Café de la marca Amor Perfecto con CBD, que estaría listo para comercializar en Colombia una vez se termine de concretar el marco regulatorio. 

Al respecto Diana Valenzuela, directora jurídica de Anandamida, aclara que sería un gran avance para que no se repita la historia del café, que durante muchos años destinó las variedades de especialidad para la exportación a otros países, mientras que el mercado nacional tardó años en abrirse a estos productos.

¿Cuáles son las discusiones que probablemente le queden al nuevo Congreso y al nuevo gobierno?

Para el nuevo ciclo del país hay dos temas que seguramente van a encabezar la agenda según mencionó Diana Valenzuela: 1.) el uso de la flor seca con fines medicinales, ya que existen numerosos estudios de los beneficios del cannabis inhalado para numerosas condiciones de salud y que podría beneficiar a muchos pacientes colombianos; 2.) la discusión sobre el uso adulto. 

Está última concretaría las cifras de potencial de este mercado en colombiana, sin embargo, ha sido bastante espinoso en nuestro país, habrá que ver si con el nuevo equilibrio en el congreso puede avanzar.

¿Qué se quedó en el tintero?

Hay dos temas que han pasado bastante desapercibido: la inclusión de las comunidades en la industria del cannabis, y la articulación del PNIS con los cultivadores de marihuana y las posibilidades de la industria legal en este ámbito.

Al respecto, vale la pena mencionar que el comunicado enviado por la Mesa de Concertación de los Pueblos Indígenas en 2020 donde se solicitaba una consulta previa para tener la perspectiva de los Pueblos Indígenas no ha recibido respuesta.