8 Agosto 2022

Las sombras de Guillermo Reyes, uno de los ministros de Petro

Guillermo Reyes fue viceministro del Interior y de Justicia en el gobierno de Álvaro Uribe y magistrado auxiliar de la Corte Constitucional.

Crédito: Yamith Mariño

El nombramiento del nuevo ministro de Transporte ha sido objeto de varios cuestionamientos por cuenta de unas denuncias por plagios y de una polémica por gestionar un pasaporte estadounidense para uno de sus hijos.

Pocos nombramientos dentro del gabinete ministerial de Gustavo Petro han generado tantos cuestionamientos como el de Guillermo Reyes en la cartera de Transporte. La designación del abogado conservador, quien cuenta con una amplia hoja de vida en el sector público, desenterró viejas polémicas sobre plagios, conflictos de intereses y hasta de extralimitación de sus funciones.

Previo a su nombramiento, ya se anticipaba que Reyes haría parte del gabinete de Petro, pero no se sabía dónde. El abogado antioqueño, de orígen conservador, lideró el equipo de empalme en el sector Justicia, pero su designación en esa cartera se embolató cuando se desempolvaron unos presuntos casos de plagio, los cuales fueron denunciados en su momento por distintos medios y el abogado constitucionalista Rodrigo Uprimny, quien trabajó con Reyes en la Corte Constitucional. 

Uprimny asegura que el nuevo ministro de Transporte habría plagiado al fallecido constitucionalista Juan Jaramillo, exmagistrado auxiliar de la Corte Constitucional y fundador de Dejusticia, en dos textos académicos, uno de 2004 y otro publicado diez años después en 2014. 

Respecto del primero, como lo expuso La Silla Vacía en su momento, cuando Reyes trabajaba en el Consejo Nacional Electoral, publicó el libro El nuevo orden político y electoral en Colombia, editado por la Fundación Konrad Adenauer, con prólogo del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. 

En esa publicación, de acuerdo con el portal periodístico, Reyes reproduce –al pie de la letra y sin cita– cuatro capítulos completos del artículo Los órganos electorales supremos, escrito por Jaramillo y publicado en 1998 en el libro Tratado de derecho electoral comparado de América Latina, del Fondo de Cultura Económica mexicano.

Años después, de acuerdo con Uprimny, cuando Jaramillo ya había muerto, Reyes publicó el libro Régimen electoral y partidos políticos, publicado por el CNE, en el que “reproduce nuevamente como propias páginas enteras del artículo de Juan”.

Sobre estas acusaciones, Reyes aseguró que el asunto fue corregido con una fe de erratas. También manifestó que este caso fue investigado por la Fiscalía, que lo cerró por no considerar que hubiera un delito.

Sin embargo, Uprimny asegura que estos argumentos son insuficientes para pasar la página frente al escándalo. De hecho, el abogado constitucionalista anota que la investigación de la Fiscalía no hace referencia a los plagios contra Juan Jaramillo, sino a otra denuncia en su contra, que es por su tesis doctoral.

Ante estas denuncias, y solo un día después de que se oficializara su nombramiento, el ministro Reyes aseguró que se encuentra “bastante cansado” de esta situación con Uprimny, al punto que aseguró que el tema lo va a “elevar a denuncia penal”.

Pero esto no es el único cuestionamiento sobre la figura de Guillermo Reyes. No hace poco, el periodista Daniel Coronell hizo una denuncia sobre un caso de extralimitación de funciones en el que supuestamente estuvo involucrado Reyes, esta vez cuando trabajaba como diplomático en la Embajada de Colombia en Washington en 2002.

Pero primero hay que ponernos en contexto. La decimocuarta enmienda de la Constitución de Estados Unidos establece que cualquier niño que nazca en territorio de la unión americana es estadounidense, sin importar la condición migratoria de sus padres, si son extranjeros indocumentados, tiene igual derecho. La norma solo contempla una excepción: si el niño es hijo de diplomáticos.

Y es aquí donde entra el ministro. Según el embajador de la época, el ex fiscal general Alfonso Valdivieso, Reyes y su esposa, Carmen Larrazábal, tuvieron un hijo en Nueva York y lo registraron sin declarar que estaban en Estados Unidos trabajando en calidad de diplomáticos. 

El exembajador Valdivieso denunció a Reyes ante el Ministerio de Relaciones Exteriores por estos hechos. A juicio del exfiscal, el abogado antioqueño engañó al gobierno de Estados Unidos al ocultar esa condición para lograr que el bebé obtuviera la nacionalidad y el pasaporte de ese país. 

La versión de Reyes es que en el momento del parto nadie le preguntó si era diplomático. Los empleados del hospital de Manhattan, donde nació su hijo, asumieron que el niño tenía derecho a la nacionalidad estadounidense y por eso le enviaron el certificado de nacimiento y el pasaporte, sin solicitarlo.

Dentro de la Cancillería se inició una investigación que terminó archivada luego de que Reyes optara voluntariamente por renunciar a la ciudadanía estadounidense de su hijo.

Con esos cuestionamientos encima, Reyes llega al gobierno Petro para encabezar una de las carteras más estratégicas de los próximos cuatro años. Transporte es el séptimo ministerio que más plata tuvo para 2022, con 11,4 billones de pesos, y además es clave porque a través de él se manejan grandes y millonarios contratos. 

La construcción de vías terciarias, desarrollar la infraestructura ferroviaria y reactivar proyectos retrasados -como el del Aeropuerto del Café o el de la navegabilidad del río Magdalena, entre otros- son las problemáticas que el ministro Reyes esperará resolver.