28 Julio 2022

Petristas dicen que bajar sueldo de congresistas en 2026 es la única manera de lograrlo

Gran polémica ha generado la propuesta del Pacto Histórico de reducir el salario de los congresistas, pues contempla que esta modificación solo se haga efectiva en cuatro años. Congresistas y votantes del petrismo dicen sentirse traicionados. El Pacto, por su parte, dice que es necesario para que se apruebe después de años de naufragios.

Después de que el Pacto Histórico presentara su propuesta de reformar al Congreso esta semana, en la cual proponen cambios para modificar los periodos de sesiones, fortalecer las causales de pérdida de investidura de los legisladores y ajustar el salario de los congresistas, han caído varios tomates contra los ponentes de la propuesta.

Tras la presentación del proyecto, hay polémica por uno de los apartados de la propuesta de reducir el sueldo, que contempla una reducción del salario de los legisladores. 

Uno de los apartes del acto legislativo presentado por la coalición de gobierno es que esta rebaja solo se haría efectiva a partir del 2026, en la próxima legislatura. El texto generó molestia en distintos sectores, incluidos congresistas y votantes del Pacto, pues consideran que se estaría incumpliendo una de las grandes promesas de campaña de la coalición de izquierda.

"No comparto el argumento según el cual reducir los salarios de los congresistas ahora sería inconstitucional por existir un eventual conflicto de interés, existen las formas para reducir el salario en este periodo, solo se debe dejar esa facultad al ejecutivo #CumplamosYa", señaló el senador Alexander López, del Pacto.

“Si sabían que era tan difícil, tan imposible reducir el salario a los Congresistas, ¿por qué razón lo usaron como lema de campaña? No lo digo para mal, es que de corazón eso es lo único que no logro entender. Si sabían que la Corte lo tumbaría, ¿Por qué prometerlo? ¿Por qué?”, se preguntó por su parte David Rozo, en Twitter @DonIzquierdo_, uno de los influencers más conocidos del petrismo. 

El proyecto establece que no exceda los 25 salarios mensuales (aproximadamente 28 millones de pesos). Hoy día su sueldo está por encima de los 34 millones de pesos.

Gustavo Bolívar, senador del Pacto y uno de los ponentes de la reforma, explicó a CAMBIO que, aunque entiende la molestia de un sector de su bancada, cree que hacerlo de esta forma es la mejor manera de garantizar que la reducción del salario se haga efectiva, pues en el pasado se han presentado 14 proyectos que buscaban lo mismo, pero naufragaron en el Congreso por varios motivos.

“Si quisiéramos hacer populismo me quedaría muy fácil proponer un acto inmediato y quedar como el héroe al que se lo negaron. Ese papel ya lo hice por tres años. Hoy estamos buscando hacer efectivas nuestras reformas, somos gobierno y tenemos que ser responsables si queremos sacar una ley que ha sido muy esquiva por muchos años”, aseguró el senador.

No obstante, a pesar de las explicaciones de Bolívar y de Iván Cepeda, otro de los ponentes del proyecto, congresistas y personajes de la política nacional, tras conocer el cuerpo de la reforma, manifestaron que el 2026 “está demasiado lejos”, como lo manifestó el senador Humberto de la Calle en un trino.

Frente a los tiempos, según cuenta Bolívar, el proyecto habla del 2026 porque en el pasado, generalmente, los congresistas se declaraban impedidos para tramitar este tipo de proyectos y decían que estaban legislando en causa propia.

“No es que no podamos proponer para hacerla inmediatamente, pero en el pasado hemos presentado este proyecto para aplicación inmediata y los congresistas salen con impedimentos y dejan sola la plenaria o las comisiones. Entonces para poder blindar eso lo planteamos para 2026 y así no tengan ese pretexto”, afirmó Bolívar a CAMBIO.

Iván Cepeda, otro de los ponentes de la reforma, respondió que “a veces las dinámicas políticas exigen esfuerzos, a veces incomprendidos. Lentos y engorrosos”. 

De hecho, al ser esta propuesta una reforma constitucional, tanto el recorte de las vacaciones como la reducción de salarios de los congresistas, deben superar ocho debates y no cuatro, como los proyectos ordinarios. 

Y si bien la conformación de este nuevo Congreso es distinta, las mayorías las siguen teniendo los partidos tradicionales que históricamente han hundido las propuestas que buscan reducir los privilegios de los congresistas. Estas reformas necesitan mayorías especiales, lo que puede hacer más difícil su aprobación y la conformación del quórum. 

Convencer a las bancadas conservadoras, liberales y de partidos como la U no será fácil para el petrismo, pues hay temas sensibles como el de la remuneración que los pueden frenar.

No obstante, los autores de esta reforma se mostraron optimistas frente al futuro de estas iniciativas y confían que las mayorías que acordaron, y que quedaron en evidencia este martes con Escazú, permitan que la reforma avance.