14 Junio 2022

Sofia Petro: “No podemos convencer con cosas fáciles porque la situación del país no es fácil”

En la foto: Sofia Petro, Hija Gustavo Petro (Izquierda), Gustavo Petro, Candidato Presidencial por el Pacto Histórico.

Crédito: Colprensa

Tras la primera vuelta, la hija del candidato del Pacto Histórico ha tomado un papel más activo dentro de la campaña y ha liderado varias estrategias para convencer a los jóvenes y a los indecisos.

Hubo un momento en esta carrera por la Presidencia en el que Sofía, la hija mayor de Gustavo Petro y Verónica Alcocer, supo que debía dar un paso al frente. Justo cuando se confirmó que su padre y Rodolfo Hernández, exalcalde de Bucaramanga y la sorpresa de las elecciones, pasarían a la segunda vuelta por la Presidencia, quiso asumir un rol más activo en la campaña.

La de 2022 es su tercera campaña por la Presidencia. En la primera estaba muy pequeña. En la segunda, hace cuatro años, todavía estaba en el colegio y era poco en lo que podía involucrarse. Ahora, más grande, Sofía, estudiante de ciencias políticas en Francia, sabe que puede aportar a la campaña de su padre desde una perspectiva joven, feminista, artística y ambiental, causas que la mueven.

Desde su apartamento en el norte de Bogotá, Sofía recibió a Cambio y habló sobre el rol que ha asumido en la campaña.

CAMBIO: ¿Por qué decide involucrarse en la campaña?

Sofía Petro: Ser la hija de mi papá tiene sus cosas. Desde pequeña he estado involucrada de manera directa o indirecta en las campañas y creo que ahora, más grande, tengo cómo aportar. Yo llevaba varios años en Francia, estudiando ciencias políticas y, aprovechando que debía hacer mis prácticas universitarias, pregunté si podía hacerlas dentro de la campaña de mi papá. Me dijeron que sí y pues aquí estoy.

CAMBIO: En la primera parte de la campaña usted no estuvo tan activa y visible. ¿Qué cambió en estas últimas semanas?

S.P.: No necesariamente hubo un cambio. El resultado de la primera vuelta nos obligó a todos dentro de la campaña a replantear la estrategia, pues pensábamos por mucho tiempo que el rival podría ser otro. Viendo los resultados pudimos leer que la gente en Colombia votó por un cambio, pero ahora dependía de nosotros mostrar que la verdadera opción de cambio es la de mi papá.

CAMBIO: ¿Qué enseñanzas quedaron del 29 de mayo?

S.P.: Creo que algo que quedó claro es que definitivamente los colombianos no quieren más de lo mismo, pero ahora hay que mirar qué significa eso de “no más de lo mismo”.  Nos preocupa un poco que a muchas personas les suena lo más fácil. Creo que esa es una preocupación. Nadie de esta campaña ha querido hacer política de forma superficial. Una cosa es decir frases que a la gente le guste, o hacer videos virales, y otra es realmente enfrentar los problemas del país, que no son simples. No podemos convencer con cosas fáciles a los colombianos pues la situación del país no es fácil.

CAMBIO: ¿Por qué enfocarse en los jóvenes?

S.P.: Aunque cada vez más hay mayor sensibilidad por la política, lo cierto es que a los jóvenes nos han enseñado que la política está muy alejada de nosotros. Que la política es la politiquería, los amigos, los contratos… que al final son discusiones muy alejadas de las preocupaciones del día a día de la gente. Yo entiendo ese descontento, pero tenemos que volver a apropiarnos de ella. A esos jóvenes que no creen en la política, que no confían, les digo que toca darle la oportunidad porque es la única manera y la mejor manera que tenemos de sanar las heridas que tiene Colombia. Que salgan a votar.

CAMBIO: Pero en Colombia hay muchos jóvenes de izquierda o de centro que tienen dudas de la candidatura de su padre…

S.P.: Sabemos que gustarles a todos es imposible. Por ejemplo, a hay muchos jóvenes que votaron por Fajardo, incluso viendo que en las encuestas se caía y es porque tienen convicciones muy claras. Algo que siempre le reconocí a Fajardo fue su decencia y creo que sus votantes se sentían identificados con eso. Y por eso a esos votantes yo les digo que hay un candidato que puede que no les agrade, pero que es más cercano a lo que ellos defendían de lo que creen.

CAMBIO: ¿Cómo piensan seducir al voto de los jóvenes y de los indecisos?

S.P.: La respuesta está en las propuestas. Hacer más y más pedagogía sobre las propuestas. Siento que hoy es muy difícil sacar el tiempo para leerse un programa de gobierno, entonces lo que hay que hacer es explicar y repetir lo que defendemos: derechos individuales, defensa del medioambiente, defensa de los animales, de las comunidades LGBTI+, de las mujeres. Esta es una campaña con propuestas que tocan temas sensibles para nosotros los jóvenes.

CAMBIO: Con Rodolfo Hernández el panorama cambió y ahora cada voto cuenta. ¿Qué hacer con los que no salen a votar porque “les da pereza”?

S.P.: Explicar que ningún candidato es perfecto. Pienso que la participación en las segundas vueltas baja porque la gente se desanima pues no llega el candidato que querían. Pero hay que entender que ninguno es perfecto, no va a ser exactamente lo que cada uno quiere, pero hay que buscar lo que más se acerque a lo que nos cause tranquilidad y serenidad.

CAMBIO: Pero no podemos desconocer que muchas de las propuestas de su padre generan miedo en algunos votantes…

S.P.: Pues no, yo les diría que por este lado “todo tranqui”. Parte del miedo que genera mi padre, todo este mito de que es autoritario y violento, es completamente infundado. Los invito a que tratemos de mirar a través de esas mentiras y encontrar la verdad de un candidato que, por ejemplo, es respetuoso y nunca escucharán insultando o diciendo groserías. Cada entrevista, cada debate, cada frase de él es por la unidad, por un pacto por la reconciliación, por la paz es lo que ha trabajado desde que es muy joven. Muchos dicen que porque él fue guerrillero no puede decir eso, pero él también entendió que por ahí no era el camino y le apostó muchísimo a la paz.   

CAMBIO: Y qué les dice a esas personas que dicen que su padre es terco y no escucha…

S.P.: Que la primera en llamarle la atención por eso soy yo y mi mamá. Sin embargo, mi papá, aunque puede llegar a ser testarudo, es muy receptivo y nos escucha. El día del debate feminista, por ejemplo, quien lo convenció de asistir fui yo. Y creo que salió bien.

CAMBIO: ¿Se ve en la política en un futuro?

S.P.: No lo sé. Toda mi vida ha estado influenciada por la política y siento que hay momentos en los que no se puede ser indiferente a ella, como ahorita. Pero por lo pronto, una vez termine la campaña, terminaré mis estudios en Francia. Eso es lo que puedo decir por ahora.