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Impulsando el bienestar financiero: Davivienda lleva soluciones financieras y no financieras al corazón de las regiones

Menos del 40 por ciento de los colombianos ahorra de forma activa. Por eso, Davivienda busca acompañar a los consumidores financieros a tomar mejores decisiones financieras que impacten su calidad de vida, con programas de educación financiera que ya han beneficiado a más de 7 millones de personas en colegios, hogares y negocios.

En Colombia, la educación financiera sigue siendo una necesidad. Según la Encuesta de Capacidades Financieras, el 46 por ciento de los ciudadanos se declara satisfecho con su situación económica, pero solo el 38 por ciento ahorra activamente y más de la mitad (55 por ciento) sigue considerando más seguro guardar dinero en efectivo que usar medios electrónicos.

A ello se suma una gran fragilidad frente a los choques económicos: apenas el 41 por ciento de los encuestados podría afrontar un gasto inesperado equivalente a un mes de ingresos sin endeudarse ni pedir ayuda.

En este contexto, Davivienda ha decidido fortalecer su estrategia de educación financiera con un enfoque territorial, convencido que todas las personas en las distintas regiones del país accedan a herramientas y contenidos para un un mejor manejo de las finanzas personales, y que así puedan organizar su día a día, ahorrar, invertir y conocer a fondo sus productos, y alcancen tranquilidad en el presente y seguridad frente al futuro.

El Índice de Bienestar Financiero (IBF): una herramienta pionera

La Casita Roja creó y aplicó el Índice de Bienestar Financiero (IBF), una metodología que integra más de 400 variables para evaluar de forma objetiva la situación de los clientes. Este índice mide cuatro dimensiones clave: gestión diaria de recursos, resiliencia ante imprevistos, planeación de metas futuras y confianza en el sistema financiero.

“Davivienda es una de las primeras entidades financieras en crear y aplicar un Índice de Bienestar Financiero (IBF). Una herramienta con la que, a partir de innovación y data, evaluamos objetivamente el bienestar financiero de nuestros clientes para diseñar soluciones y ofertas financieras y educativas personalizadas y acompañarlos en su mejoría” explica Alejandra Díaz Agudelo, Directora de Sostenibilidad de Davivienda.

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Alejandra Díaz Agudelo, Directora de Sostenibilidad de Davivienda. | Foto: Davivienda

A diferencia de los enfoques tradicionales, el IBF no se limita a medir ingresos o tenencia de productos. Su propósito es impulsar acciones concretas que mejoren la vida de las personas, y que así tengan mayor resiliencia económica, aumento del ahorro, capacidad para emprender y reducción del estrés financiero.

Un hallazgo clave en la aplicación del IBF ha sido el impacto positivo de la compra de vivienda: seis meses después de adquirirla, el puntaje promedio de bienestar financiero de los clientes mejora en 12 puntos, gracias al fortalecimiento de los hábitos de planeación y ahorro.

Inteligencia artificial y tecnología al servicio de la educación financiera

En 2024, Davivienda lanzó El Profe de Finanzas, el primer asistente virtual de la región especializado en educación financiera, basado en inteligencia artificial generativa. A la fecha ha sostenido más de 45.000 conversaciones con usuarios, ofreciendo orientación objetiva y sencilla a cualquier persona, sea cliente del banco o no.

La herramienta ya cuenta con el sello de calidad de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), lo que respalda su solidez y utilidad como plataforma de inclusión.

Educación financiera para todos los públicos

La estrategia de Davivienda ha llegado a más de 23 millones de clientes y más de 1.186 empresas en 2024. A través de programas especializados busca llegar a distintos segmentos de la población:

  • Adultos: con el programa Mis Finanzas en Casa y Mis Finanzas para Invertir, más de 1,1 millones de personas han aprendido a manejar mejor sus ingresos, planificar la jubilación y usar de forma segura los productos digitales.
  • Jóvenes: la iniciativa Finanzas en Jeans fomenta hábitos de ahorro e inversión con un lenguaje cercano, apoyado en redes sociales, plataformas gamificadas y contenidos digitales. En 2024 ha llegado a más de 2,3 millones de jóvenes en todo el país.
  • Niños y niñas: a través del portal Monetarium, se ofrecen cuentos, juegos y recursos pedagógicos para que los más pequeños aprendan conceptos básicos sobre dinero, ahorro y banca digital.
  • Tenderos y emprendedores: con la plataforma Mis Finanzas para mi Negocio, el banco impulsa formación en comercio electrónico, contabilidad y servicio al cliente, además de podcasts y conferencias que refuerzan la administración de pequeños negocios.

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A través de cada uno de sus programas, Davivienda promueve la inclusión y el bienestar financiero en las regiones. | Foto: Davivienda

Educación e inclusión financiera: una relación inseparable

Para Davivienda, no puede haber inclusión financiera sin educación y bienestar. “La educación financiera es necesaria para que las personas accedan a productos y servicios, pero sobre todo para que los usen de manera informada y responsable. Solo así podrán construir patrimonio, planear su futuro y vivir con mayor tranquilidad”, asegura Díaz Agudelo.

Con programas que van desde lo digital hasta lo presencial, desde los niños hasta los adultos mayores, Davivienda busca cerrar brechas y contribuir a que más colombianos logren un bienestar financiero y así, hacer de Colombia una casa más próspera, incluyente y verde.

Historias que demuestran el impacto

La estrategia no se queda en cifras. Detrás de cada programa hay vidas transformadas en las regiones del país.

Twinkl: profesores que enseñan finanzas para la vida

En alianza con la multinacional Twinkl, Davivienda lanzó en 2023 el diplomado Cómo enseñar educación financiera a los niños. A la fecha, más de 5.500 docentes de 29 departamentos se han inscrito con un impacto potencial en 275.000 estudiantes.

Uno de los casos más inspiradores es el de una docente de un colegio bilingüe en Bogotá que, tras tomar el diplomado, creó un proyecto pedagógico para que niños y jóvenes trabajen en temas como: ahorro, presupuesto y emprendimiento. Los resultados han sido tan prácticos como diversos: una adolescente tenista profesional diseñó un plan para gestionar sus finanzas familiares de cara a su futuro; y un estudiante neurodivergente aprendió a ahorrar, usar banca digital y desplazarse en transporte público de manera independiente.

Esta historia refleja cómo los maestros y aliados naturales del compromiso por el bienestar financiero de Davivienda, se convierten en multiplicadores de la educación financiera, impactando no solo su vida personal, sino también la de sus comunidades.

Maestros de la construcción: Del dicho al techo

Desde 2020, en alianza con la Fundación Bolívar Davivienda y la Constructora Bolívar, se han dictado talleres de educación financiera a más de 3.100 trabajadores de la construcción, un sector donde muchos, pese a construir viviendas, no cuentan con una propia.

El programa, que empezó en la virtualidad durante la pandemia, hoy se desarrolla en obras de todo el país con dinámicas lúdicas y juegos. Su éxito ha llevado a que otras constructoras como Prodesa, Cusezar y Alcabama se sumen bajo el programa gremial Del Dicho al Techo de Camacol.

La historia de don Germán, contratista de Prodesa, es un ejemplo claro: tras asistir a un taller en su lugar de trabajo y recibir asesoría personalizada, logró comprar su primera vivienda. Hasta la fecha, más de 240 familias de trabajadores de la construcción han cumplido el sueño de tener casa propia gracias a este programa.

Concepción: Un municipio sin efectivo

En Concepción, Antioquia, Davivienda acompaña desde 2015 a la Institución Educativa Libardo Aguirre. El proyecto comenzó con estudiantes de quinto grado que aprendieron a ahorrar con alcancías, usar plataformas digitales y participar en la Global Money Week. Seis años después, ya en undécimo grado, esos mismos jóvenes usaron sus ahorros y su primera cuenta digital para pagar su excursión de grado a Santa Marta.

“Salimos teniendo claro la importancia de un presupuesto, pero además entendiendo qué nos ofrecen cuando vamos a un banco, cómo funciona el sistema financiero y cómo identificar las mejores oportunidades para invertir nuestro dinero”, recuerda Edison Ferney Henao, uno de los primeros estudiantes del programa.

Este caso fortaleció hábitos de ahorro en los jóvenes e inspiró a toda la comunidad educativa —padres incluidos— a sumarse al mundo de la banca digital y a incorporar prácticas de consumo responsable en sus hogares.

*Contenido elaborado con apoyo de Davivienda.

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