
Hasta el corazón del Amazonas: BBVA, la Ean y Conservación Internacional brindan educación superior a cinco jóvenes indígenas
La Beca Jóvenes Indígenas hace realidad el sueño universitario de cinco jóvenes indígenas de La Pedrera, en el Amazonas. Gracias a su determinación y vocación de liderazgo, todos iniciarán su formación profesional sin tener que salir del territorio.
Con una iniciativa enfocada en cerrar las brechas de desigualdad e impulsar la formación universitaria de los pueblos indígenas, BBVA, la Universidad Ean y Conservación Internacional entregaron, por primera vez en el país, la Beca Jóvenes Indígenas. La apuesta es clara: acercar a cinco jóvenes indígenas de La Pedrera (Amazonas) a oportunidades de educación superior.
Mario Pardo, presidente de BBVA en Colombia, explicó cómo esta apuesta colaborativa busca aportar a la consolidación de líderes conscientes del impacto de la educación en sus comunidades. “Aquí en Colombia hemos decidido apostarle especialmente a las becas universitarias y titulaciones superiores. Hoy día tenemos aproximadamente 200 jóvenes por todo Colombia estudiando con estas becas, pero el camino de la educación es un camino espectacular, porque al final es también el camino del desarrollo sostenible”, aseguró.
Para el presidente de BBVA, trabajar con las comunidades indígenas y desarrollar su capital humano es una forma de proteger el capital natural del país. En ese sentido, destacó la articulación detrás de esta iniciativa pionera del banco en Colombia: “He aprendido mucho de las comunidades indígenas y hoy muchos de esos aprendizajes se reflejan en estas becas. Desde hace un tiempo apostamos por la educación de comunidades afrodescendientes y ahora, junto a los pueblos indígenas, apostamos por el desarrollo social del país. Cuando empezamos a hablar de ello sabíamos que era complejo, y por eso decidimos tener a los mejores compañeros de viaje: la Ean y Conservación Internacional”.
Los cinco jóvenes indígenas fueron seleccionados a través de un proceso académico y de evaluación conjunta que priorizó que sus carreras respondieran a las necesidades particulares de sus comunidades. Con un modelo innovador, ninguno de los beneficiarios tendrá que salir de su territorio para formarse como profesional universitario. Esto es posible gracias al modelo de Presencialidad Asistida por Tecnología (PAT) de la Universidad Ean, así como a los apoyos que recibirán además de la matrícula: computador, acceso a internet, mobiliario y hasta paneles solares para garantizar el suministro de energía eléctrica durante el desarrollo de sus carreras.

En conversación con CAMBIO, la rectora de la Universidad Ean, Brigitte Baptiste, habló sobre el papel de la institución en la creación de esta iniciativa. “Esta fue una conversación que inició hace varios meses, sobre todo con una exploración que arrancó con Conservación Internacional, que lleva más de 32 años trabajando en La Pedrera y en toda esta región del oriente amazónico colombiano. Nos preguntaron si estábamos en capacidad de proveer servicios de formación para pueblos indígenas en condiciones de restricción de acceso. Esa idea inicial se alineó con nuestra apuesta de formación virtual 2.0, la versión más moderna que existe en Colombia y, tal vez, en América Latina, de formación a distancia con criterios de innovación digital”, comentó.
Adicionalmente, Baptiste destacó que se trata de una apuesta educativa que prioriza la innovación sin provocar un desarraigo de los jóvenes indígenas hacia sus territorios: “Diseñamos las carreras para que sea muy atractivo conectarse y desarrollar los módulos de formación. Sabemos que es un ejercicio que implica una concentración particular, por lo que la formación virtual es la más actualizada, liderada por los mejores profesores. Es fundamental entender que no podemos ser parte de los procesos de destrucción cultural que a veces la educación, por ser genérica, acarrea”.
Por su parte, José Vicente Rodríguez Mahecha, director sénior de Amazonia y Biodiversidad de Conservación Internacional, habló con CAMBIO sobre la importancia de liderar una apuesta de formación educativa en una región estratégica para el país como el Amazonas:
“Como colombianos siempre nos hemos visto como andinos, y la Amazonia era como aquello que estaba olvidado, hasta que nos dimos cuenta de cómo avanzaba la deforestación. Por eso hemos venido propiciando que en estos lugares, donde las comunidades indígenas tienen un papel muy importante en la conservación, existan oportunidades para el intercambio de conocimiento”, dijo.
¿Quiénes son los jóvenes ganadores?
Jirleza del Cielo Muca Yucuna, de la comunidad Renacer-Tanimuca, sueña con que su territorio cuente con acceso a servicios de salud mental. Su mamá, Luz Martina Yucuna, no ocultó su orgullo al ver cómo su hija de 19 años está un paso más cerca de hacer realidad su sueño de convertirse en psicóloga.
“Escogí esta carrera porque creo que cuidar la salud mental es igual de fundamental e importante que cuidar la salud física. Además, en mi comunidad no hay profesionales de este tipo, o son pocos. Para mí es una gran oportunidad llevar experiencias, aprender y aportar mis conocimientos al servicio de mi pueblo, de mi resguardo. Este es un sueño que he tenido desde pequeña; siempre lo he escrito en mi proyecto de vida”, cuenta.

Roldan Camilo Macuna Letuama vive en el resguardo indígena Comeyafú, ubicado en La Pedrera, y pertenece a la comunidad indígena Angostura. Quiere, a través de su carrera de Administración de Empresas, contribuir y compartir sus conocimientos con todo su pueblo. Cuenta, con emoción, cómo su comunidad celebró cuando recibieron la noticia de que había sido seleccionado por la Beca Jóvenes Indígenas de BBVA.
“La emoción fue grande. No solo fui yo el seleccionado de mi comunidad, también otro compañero. Ambos hemos recibido un gran apoyo de nuestro pueblo y de nuestras familias. Ahora, lo que sigue es estudiar con responsabilidad para, algún día, devolverles trabajo y mayor educación a nuestro territorio”, dijo el joven.

Jhon Jaime Miraña Letuana, de 17 años, es el otro joven de la comunidad Angostura que está convencido de que a través de la educación logrará transformar el futuro de su territorio. Quiere, como Cielo, estudiar Psicología para impulsar el bienestar de su familia, su mamá y sus hermanos.
“Quiero ser un profesional reconocido de la comunidad. Estoy emocionado por ser el primero de mi familia con la oportunidad de estudiar una carrera. Seré un orgullo no solo para mi mamá, sino para toda mi comunidad. Todos recibimos con calma y felicidad esta noticia, porque sé que este es el primer paso de un futuro brillante. Yo sé que lo voy a lograr, confío en mí”, reconoció Miraña Letuana.

Jair Antonio Yepes Rodríguez será el primer contador de su familia y de su comunidad. Está decidido a convertirse en profesional y a orientar a los más pequeños de su pueblo para que crean en la educación. Tiene 17 años, pertenece a la comunidad Puerto Córdoba, ubicada a orillas del río Caquetá, y reconoce que su mayor satisfacción está en la posibilidad de estudiar sin tener que salir de su territorio ni abandonar sus costumbres.
“Esto es muy importante para mí. Si salimos, nos perdemos de nuestros bailes, nuestra cultura, nuestra identidad. Y a veces salir también es difícil porque no tenemos los recursos suficientes para permanecer en otro lugar. Estoy muy feliz de estudiar desde mi casa, junto a mi familia. Lo haré con el mismo compromiso que he tenido siempre”, dijo Yepes.

Finalmente, Rosa Mariana Acosta Yucuna, de 17 años, es una apasionada por los números. Quiere tener su propia empresa y darles oportunidades de empleo a los jóvenes de su pueblo. Para lograrlo, quiere formarse como administradora de empresas, no solo para aprender, sino también para impulsar el desarrollo de su territorio.
“Quiero ser profesional, tener mi propia empresa y brindar todo mi apoyo a los jóvenes de mi territorio. Son jóvenes apasionados, que tienen mucho talento. Agradezco esta beca porque nos permite abrir un nuevo camino. Me comprometo a aprovechar cada aprendizaje, cada clase y cada momento para aprender”, destacó.

Con esta apuesta, BBVA, la Universidad Ean y Conservación Internacional lideran, con compromiso social y trabajo colaborativo, una iniciativa pionera para formar a los jóvenes indígenas del país y contribuir, a través de la educación, al desarrollo de comunidades clave para la conservación ambiental.
Contenido elaborado con el apoyo de BBVA.
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