
Murió David Hockney, figura estelar del arte contemporáneo
Pintor retratista y paisajista, fotógrafo y escenógrafo, el artista británico David Hockney destacó en el arte de la segunda mitad del siglo XX y de lo que va corrido del XXI.
Por: Redacción Cambio
David Hockney, uno de los artistas contemporáneos británicos más destacados, murió en Londres a los 88 años de edad. Figura del pop art, no sólo fue pintor sino que también utilizó la fotografía, la impresión y diversas herramientas tecnológicas para crear sus obras de arte.
Nació en Bradford, West Yorkshire, el 9 de julio de 1937. A pesar de las dificultades que se vivían en la Inglaterra de la postguerra por la falta de materiales, logró arreglárselas para practicar y a los 16 años de edad pudo asistir a una escuela de arte.

Entre 1959 y 1962 estudió el Royal College of Art de Londres, donde comenzó a destacarse tanto por su talento como por su rebeldía y extravagancia. La explosión de la cultura pop en los años 60 hizo que las revistas se fijaran en él y muy pronto, gracias a sus ilustraciones y retratos que allí publicaban, se convirtió en una celebridad tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos.
Sus principales temas de interés fueron la política, la literatura y la exploración de su homosexualidad, un tema que trató de manera abierta. En 1964 se estableció en Los Ángeles, donde cambió el óleo por el acrílico. Atrás dejó los sombríos colores de su Inglaterra natal y se dejó seducir por el sol eterno del sur de California, las palmeras y las piscinas. Regresó a Londres en 1968, y desde entonces alternó en varias ocasiones su lugar de residencia entre la capital británica, California, Estados Unidos, y Francia.
Entre sus obras más conocidas figuran sus piscinas resplandecientes, así como sus retratos y sus paisajes ingleses que desarrolló en los años 90, en particular las colinas de la región de los Wolds, cerca de la costa del Mar del Norte que realizaba cuando visitaba a su madre en Bridlington. Sin embargo, su obra fue diversa y abarcó la fotografía, el grabado y el diseño escenográfico para producciones de ballet y ópera.
En 2018, el cuadro Portrait of an Artist (Pool with Two Figures) se subastó por alcanzó los 90,3 millones de dólares y en su momento fue la obra más cara de un artista vivo jamás vendida en una subasta. Al año siguiente, su doble retrato Henry Geldzahler and Christopher Scott se vendió por 49,5 millones de dólares en Christie’s, mientras que Nichols Canyon, de 1980 superó los 41 millones.

Otra faceta que lo caracterizó fue su interés por los desarrollos tecnológicos, tales como las cámaras Polaroid, las fotocopiadoras, las máquinas de fax y, ya en el siglo XXI, los iPad.
A lo largo de su vida, Hockney recibió toda suerte de honores y rechazó honores posibles. Entre ellos, el título de caballero. En cambio, sí aceptó la Orden del Mérito, ya que se trataba de un reconocimiento personal de la reina Isabel II y le pareció descortés rechazarlo.
Aunque Hockney ya no podrá estar presente, las galerías Tate Britain y Tate Modern en Londres preparan exposiciones de Hockney para 2027 con motivo de los 90 años de su nacimiento.
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