
José Antonio Ocampo, el rectificador
Más de una vez el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, ha tenido que tapar las salidas en falso de sus compañeros de gabinete y hasta las de su propio jefe, el presidente Gustavo Petro. La última es la idea de pagar con TES las tierras del acuerdo con Fedegan. ¿Habrán aprendido la lección?
La llegada de José Antonio Ocampo al Ministerio de Hacienda fue la primera jugada de Gustavo Petro para enviar un mensaje de calma a quienes creían que su victoria significaba una revolución económica de consecuencias impredecibles. Ocampo se convirtió, entonces, en el símbolo de la sensatez que quería vender el Gobierno. Lo que Ocampo nunca sospechó fue la prontitud con la que tuvo que empezar a actuar.
Antes del 7 de agosto, su compañera de gabinete, Patricia Ariza, ministra de Cultura, salió a los medios de comunicación a anunciar que la reforma tributaria aumentaría la cobertura del IVA a los planes de telefonía celular e internet móvil para recaudar más recursos para el sector de la cultura. Los usuarios alcanzaron a poner el grito en el cielo, pues la medida que Ariza promovía perjudicaba sobre todo a los planes de menores costos.
Ocampo tuvo que salir a decir que esa idea ni siquiera se estaba evaluando y que las propuestas reales de la tributaria se conocerían cuando se publicara el proyecto real de reforma tributaria. El proyecto finalmente se publicó el 8 de agosto y no incluía cambios de ningún tipo en el IVA, ni para celulares, ni para ningún otro producto.
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