
¿Créditos para salir de pobres?
Un estudio demostró que entrar al sistema financiero puede incrementar el ingreso de los micronegocios, aumentar el bienestar de sus propietarios e impulsar la movilidad social.
En el mundo de los micronegocios hay dos maneras de ahorrar y de acceder al crédito: la informal y la formal. La informal consiste en guardar la plata debajo del colchón y, eventualmente, pedir plata prestada bajo la modalidad del gota a gota, que cobra intereses diarios y crecientes. La formal consiste en abrir una cuenta de ahorros en una entidad bancaria y, eventualmente, acceder a un crédito a tasas vigiladas por el mercado.
Basado en una información del Dane, la firma Inclusión SAS se dio a la tarea de observar los beneficios y defectos de cada actitud y encontró que quienes se decantan por los métodos informales tienen menos bienestar y tienden a persistir más en la pobreza que quienes se deciden por la formalidad.
El estudio, titulado “Cómo contribuyen los productos de crédito y ahorro a la reducción de la pobreza y a la creación de emprendimiento sostenible”, desmontó, de paso, ciertos prejuicios alrededor del tema de los micronegocios.
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