
Comunidades energéticas: el delicado balance entre las comunidades y los sectores privado y público
El Gobierno nacional puso en marcha las Comunidades Energéticas y el plan de financiación para los Municipios Energéticos. Las comunidades están felices y agradecen la atención del Ministerio de Energía, pero la estrategia siembra algunas dudas entre los expertos, por ejemplo, cómo se financiarán los repuestos y arreglos técnicos.
Por: Angélica Gómez
Una de las estrategias bandera del Ministerio de Minas y Energía en la administración de Gustavo Petro es la de las comunidades energética. Estas buscan garantizar el suministro de energía eléctrica a comunidades que no lo tienen, que lo tienen parcialmente o que simplemente pueden mejorar sus tarifas con autogeneración. Además, buscan ofrecer oportunidades de inserción laboral y hasta reparación para víctimas que habitan sus territorios.
La meta del Gobierno es que, al finalizar su turno, el país tenga 20.000 comunidades energéticas operando, en instalación o en estructuración. Por ahora, se han postulado 17.397 comunidades, de las cuales, por condiciones de vulnerabilidad y participación en territorios ETRC, Pedet y otras, se focalizaron 2.475 postulantes para iniciar el proceso y, de estas, hay 1.000 comunidades priorizadas en las que la implementación empezó este año.
De hecho, el Ministerio de Minas y Energía anunció que algunas de esas comunidades ya están listas, como la de Canutal en Sucre, en cuya estructuración e implementación también estuvo involucrada Ecopetrol, la empresa más grande del país y cuya mayoría le pertenece al Estado.
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